Melisa Arzate Amaro

Lunes 23 de febrero de 2026

COLUMNISTA-Melisa-Arzate

Melisa Arzate Amaro

Promotora cultural, docente, investigadora y escritora. Es licenciada en Historia del Arte y maestra en Estudios Humanísticos y Literatura Latinoamericana. Ha colaborado para distintos medios y dirige las actividades culturales de La Chula Foro Móvil, Mantarraya Ediciones y Hostería La Bota.

Lo que estoy siendo desde dentro y que se construye hacia el hostil ambiente que habremos de convertir en mar abierto. En mar abierto.
Estas líneas son una oda a quienes no solo alcanzaron a ver el horror de lo humano, sino que fueron suficientemente honestos para mirar de frente a la muerte en su más absoluta organicidad.
Niño (tú y yo) con alas en la cabeza, plumas para surcar el viento del tiempo y hacerse a la vida, libre como un cóndor planeando muy por encima del suelo.
¿Quién es el viajero, quién se es cuando se viaja? Probablemente ahí, como en muchas experiencias límite, se revela el misterio del verdadero yo, vivencia oscura de alto voltaje.
Los textiles más bellos anuncian la hora del derrumbe: la melena de la patria trasquilada y la historia desollada exhibiendo su verdadera cara: la de la pena más álgida, llaga incurable de una nación terminal porque ha ultimado la esperanza de su infancia.
Una vez que muramos, uno a uno, los que hoy nos damos cita en la mesa, ese nombre desaparecerá, al menos el de esa genealogía que llamé misterio mitocontrial.
En esta ocasión no haré recuento de la obra de mujeres creadoras reconocidas u olvidadas, sino que presentaré una galería de imágenes anónimas que merecen el título de arte como las mayores piezas en el acervo de la humanidad.
Quizá todas tejemos, de muchas maneras, el estandarte que marca nuestra lucha por ser y seguir siendo en libertad, dentro y fuera de lo que queremos llamar hogar.
Calostro y leche tatuaron lo más agudo e insondable de nuestras mentes, como un círculo iridiscente que muchas nunca veremos, pero permanecerá como espíritu del pensamiento: una perla blanquísima, prístina y brillante ilumina la esencia de nuestro ser en este mundo.
Mujeres que se adentraron a la vida como espacio de pensamiento y creación de conocimiento de campo expandido: el pensamiento tejido, so pretexto de un pistilo.
Ser mexicana está en nosotras, con la magia de producir nuestro alimento como aprendimos o como nunca nos enseñaron, pero mil veces probamos, lográbamos llevar la patria con nosotros.