Columnistas importadas

Viernes 15 de mayo de 2026

Columnistas importadas

Desgraciadamente tenemos un fiscal indefendible que sigue sujeto a la correa de mando desde Palacio Nacional.
La reina del pop se ha presentado siempre como un símbolo de fortaleza, nunca como alguien que inspire lástima.
Todas las personas merecemos tener salud mental y con las herramientas adecuadas lo podemos lograr.
Explotar a la gente, explotar la tierra y mantener su lado feo en secreto. Ahora, sus efectos históricos son demasiado reconocibles en los Pandora papers.
Sin dejarse intimidar por los escándalos, el gigante de las redes sociales planea reforzar su control sobre nuestras actividades cotidianas. No tenemos por qué someternos.
Hablar de salud mental en la industria de la moda (ya sea el medio editorial, marketing, diseño y todas las disciplinas que la conforman) sigue siendo complicado.
Siempre hay un frijolito en el arroz y en el Programa Especial de Cambio Climático vamos a encontrar varios frijolitos, entre acciones y metas que se ven complejas de concretar.
Yo colaboro demasiado con este ruido ensordecedor, y quiero dejar de hacerlo. Me propongo hacerlo por dos vías: opinar mucho menos y escuchar mucho más.
Que el parlamento abierto signifique algo distinto para el día a día del Congreso no quiere decir que no sirva para algo.
Algo ocurre en la cadena de valor que con frecuencia impide reflejar los ahorros en generación en las tarifas eléctricas residenciales. Todo indica que la regulación, el diseño institucional y la corrupción juegan un papel clave.
No podemos detener el progreso, ni la ciencia, pero sí tenemos que aprender de ellas.
La caída de Facebook, Instagram y Whatsapp sirvió también como una pantalla que quitó el foco de atención de otras noticias recientes sobre esta empresa que deberían de ponernos a pensar y discutir urgentemente.