‘El Pifas’, exboxeador y dueño de “La hija de los apaches”, falleció
"El Pifas" era originario de la colonia Santa María la Ribera. Foto: Facebook La hija de los apaches

Epifanio Leyva, conocido como “El Pifas”, exboxeador y dueño de la legendaria pulquería “La hija de los apaches”, falleció, sin que aún se den a conocer detalles de la muerte.

“En el tren de su vida, él subió y bajo en las estaciones que él quiso, disfrutó su vida y nos deja un gran legado a todos sus familiares, amigos, clientes y seres queridos”, expuso “La hija de los apaches” en un comunicado.

“Y recuerden ‘no se pulque a nadie de mi muerte y nunca nadie dirá que no cumplí con mí beber’ Buen viaje campeón. siempre te llevaremos en el corazón”, agregó.

El fallecimiento previamente fue confirmado por el Museo del Pulque y las Pulquerías, y la Asociación Nacional del Pulque y las Pulquerías, que lamentaron el deceso.

“Nuestro más sentido pésame a amigos y familiares”, escribieron en un mensaje en sus redes sociales.

El Multiforo Alicia, otro de los lugares emblemáticos de la Ciudad de México, también se sumó a las muestras de apoyo para la familia del expugilista originario de la colonia Santa María la Ribera.

“Que la tierra te sea leve”, se lee en las redes sociales del centro cultural.

La pulquería “La hija de los apaches”, ubicada en la colonia Doctores luego de haberse mudado de la avenida Cuauhtémoc, es la más famosa de la capital del país, y “El Pifas” solía atender a los clientes, a quienes no negaba una foto con él.

Epifanio Leyva, quien en diferentes ocasiones reconoció que su adentró al mundo del box por su admiración al “Chango” Casanova y al “Toluco López”, padecía varios problemas de salud desde varios años atrás.

“Me dio una embolia y me recetaron pastillas para el corazón, la presión y la diabetes. A esta edad, el tiempo ya hizo lo suyo”, dijo a Vice en mayo de 2017, en donde también contó que inició con “La hija de los apaches” luego haber pasado como cliente y elemento de seguridad en otras pulquerías capitalinas.

“La hija de los apaches” es una de las pocas pulquerías que ha sobrevivido el paso de los años en la Ciudad de México, y también se ha convertido en un espacio cultural donde se presentan grupos y libros.