La empresa que le ve lo bueno a las verduras ‘feas’
Rabano. Foto: Alexa Herrera / La-Lista

¿Alguna vez le has hecho el feo a una zanahoria porque está torcida o a una fresa que no tiene una forma perfecta o, tal vez, a una papa que tiene chipotes? Podría apostar a que no has sido la única persona que le ha hecho el feo a alguna fruta o verdura por su apariencia física.

En todo el mundo, durante 2019, 931 millones de toneladas, es decir, el 17% de los alimentos que se produjeron terminaron en la basura, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Lo anterior también se puede traducir en términos monetarios. Este desperdicio de comida anual se calcula que ronde los 400 mil millones de dólares (unos 8 billones de pesos). Mientras que su impacto en la sociedad se ve en las 811 millones de personas padecen hambre y 132 millones que enfrentan inseguridad alimentaria y nutricional debido a la pandemia.

Evitar el desperdicio de alimentos en buen estado traería como beneficios lograr la seguridad alimentaria, mejorar la calidad de los alimentos y disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero. 

Pero hay iniciativas que van en otra dirección: Perfekto, una startup mexicana, decidió darle una segunda oportunidad y rescatar a las frutas y verduras que han sido discriminadas por su apariencia.

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Foto: Alexa Herrera / La-Lista

Desde Suiza hasta México

Para Jan Heinvirta, originario de Suiza, el desperdicio de comida fue algo que se le quedó grabado en la mente. Tenía 21 años cuando el cofundador y CEO de Perfekto trabajó como mesero freelance para distintos restaurantes y en eventos de negocios, uno de ellos era Aura, que preparaba comida de alto nivel.

Cuando un evento terminaba, toda la comida sobrante iba al bote de basura, desde sushi, raviolis de trufa, camarones jumbo, caviar, pasta… “Mis compañeros y yo estábamos molestos por tirar esa comida, aunque nos dejaban comer ahí, no podíamos llevarla a casa por las regulaciones de salud”, recuerda. 

En varias ocasiones, escondían la comida en sus propios contenedores y se las llevaban para su familia o roomies o para ayudar a comunidades de personas con problemas de adicciones. “Tratábamos de llevar la mayor cantidad posible, pero el restaurante la tenía que tirar no porque quisiera, sino por la regulación”, explica.

Según Heinvirta, la regulación de salud en Suiza no permite que la gente se lleve la comida a casa porque si alguien enferma por ingerirla, el afectado puede demandar al restaurante por no darla bajo supervisión o por un canal oficial, un problema al que no quieren enfrentarse los establecimientos de comida.

“Para no meterse en problemas, mejor la tiran”, dice.

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Anahí Sosa y Jan Heinvirta, fundadores de la startup mexicana Perfekto. Foto: Cortesía Perfekto

Un problema similar pasa en México. Anahí Sosa, cofundadora de Perfekto, lo vivió en carne propia con su padre, un productor de cítricos al que los restaurantes en el país no le recibían los limones por no tener una forma o tamaño deseado. “El 72% de la comida en Latinoamérica se desperdicia antes del consumo, fue ahí donde nos hizo clic”, comenta Heinvirta. 

Fue así que ambos emprendedores vieron una oportunidad para mejorar el sistema alimenticio en México al darle una segunda oportunidad a verduras y frutas que están en riesgo de ser desperdiciadas por cuestiones de estética, tamaño o por la sobreproducción, a través de Perfekto, una empresa mexicana que nació en enero de 2021.  

¿Qué es y cómo funciona Perfekto?

Perfekto es una plataforma web que distribuye cajas con frutas y verduras y funciona a través de una suscripción que llega a los clientes de manera semanal o quincenal hasta la puerta de su casa. Por el momento solo realizan entregas en la Ciudad de México y en algunas partes del Estado de México como Satélite, Huixquilucan y Valle de Aragón. 

Existen dos tipos de tamaños: la chica, que contiene como mínimo 5 kilos y tiene un costo de 199 pesos; y la grande, con un mínimo 10 kilos y con un valor de 390 pesos. El costo de envío ya está incluido en el precio final y los pagos se pueden realizar con tarjeta o por transferencia en el Oxxo.

“Decimos mínimo porque va de acuerdo a lo que tenemos y puede llegar a pesar más”, dice el emprendedor.

Los suscriptores pueden elegir una caja sorpresa o seleccionar si solo quieren recibir verduras o frutas, así como los productos según la temporada. Por el momento, los clientes solo pueden elegir el producto, pero no el peso. Pero en abril de este año lanzará una nueva experiencia para que el usuario pueda elegir porciones (no peso), que aún se están por definir.

¿Cómo es una verdura o fruta fea? 

Perfekto busca en las frutas y verduras algunas características como que sean productos mexicanos de temporada, que por su aspecto físico nadie las quiera comprar como zanahorias con “dos piernas” o que están muy chuecas; plátanos sueltos, conocidos como dedos, que quedan solos sin el racimo y que no son aceptados por los supermercados; limones que no están perfectamente verdes; o papas muy grandes, entre otras. 

También trabajan con proveedores locales o con intermediarios de la Central de Abastos, de la CDMX, así como con otros productores de distintos estados dependiendo de la verdura o fruta de temporada.

Acercarse a los proveedores fue complicado porque no entendían el concepto y argumentaban que su verdura y fruta estaba bien y era de calidad. Heinvirta cuenta que les decían “no buscamos donaciones, queremos comprárselos para que tengan un mercado para esa cosecha que puede no salir igual de perfecta”.

Hoy, con más de un año de operación, cuentan con un promedio de 20 proveedores, mil 500 suscriptores activos, un equipo de 20 empleados y de manera mensual están entregando 3 mil cajas.

Dentro de sus planes a futuro está la posibilidad de contar con una tienda física, expandir el negocio a Latinoamérica y rescatar otros productos como los empacados que están rotos o abollados.