Síguenos

 

Entretenimiento

Le estoy rompiendo la madre al Alzheimer: Vampiro Canadiense

El luchador que brilló en la década de los 90 habla de cómo ha enfrentado su enfermedad, con base en la fuerza que ha obtenido de sus fracasos.

Vampiro canadiense
Cortesía Grita Radio

Recibe en tu correo el newsletter de La-Lista

La vida del Vampiro Canadiense ha sido una lucha sin límite de tiempo. Gloria en el ring, adicciones, caídas, fracasos y reivindicaciones. Pero nada ha sido tan fuerte para él como saber que padece Alzheimer, una enfermedad que le fue diagnosticada hace dos años. Ese padecimiento no lo ha frenado para seguir cumpliendo sus sueños de mantenerse como una leyenda viviente.

Lo único que no tolera el luchador que brilló en los 90 del siglo pasado es que alguien le diga ‘pobre de ti’ cuando habla de su enfermedad, porque, Ian Richard Hodgkinson, su nombre verdadero, levanta la voz y clama que nadie sienta lástima por él, porque “le estoy rompiendo la madre a esa enfermedad”.

Para muestra, el también conductor afirma que habla tres idiomas, tiene una magnifica relación con su hija, toca en una banda y acaba de lanzar sus programas Combat Rock Radio e Insomnio que transmite Grita Radio.

También lee: ‘Mi máscara es un ícono de la cultura mexicana’: Rey Mysterio

Tengo más energía y ganas de vivir que tú“, lanza como una consigna que engloba su filosofía de vida.

En entrevista para La-Lista, el hoy llamado Vampiro Vudú narra cómo ha afrontado el Alzheimer, la importancia de la música en su vida y cómo el superar las adicciones y los fracasos en diversos ámbitos de su vida lo ha fortalecido “porque cuando dominé mi ego, todo fue para mejorar”.

La-Lista: ¿Qué representa para la carrera del Vampiro el hacer programas de radio?

VC: Estoy cumpliendo un sueño de la infancia. Antes de que yo tuviera la suerte de ser el Vampiro Canadiense en la lucha libre, era músico, aficionado de la música, de la rebeldía y todo lo que significa el rock and roll. Ahora que tengo la oportunidad de involucrarme más en la música y trabajar en la radio, puedo tener una voz, una plataforma para la gente normal que necesita un espacio donde gritar. Me siento de maravilla.

¿Cuáles eran las bandas que escuchabas en tu juventud?

Mi lista principal eran Ramones, Sex Pistols, Clash, Iggy Pop, New York Dolls, Rolling Stones, con sus primeros discos, y The Who. Me gusta el rock and roll agresivo y a todo volumen. Esa era mi onda.

Si te gustaba mucho la música y tocabas, ¿cómo fue que ingresaste a la lucha libre mexicana?

Yo siempre estuve involucrado en la música. Entré a la lucha libre porque cuando era joven estaba buscando músicos para formar una banda, pero no encontré el mismo compromiso en los otros. Yo también era deportista con mucho futuro en el hockey sobre hielo. Entonces, quería ver dónde podía hacer las dos cosas: deporte y música. Vi la lucha libre y encontré la actividad donde podía juntar todas las cosas que me encantan.

Te convertiste en un ídolo de la lucha libre mexicana, ¿cómo lo lograste?

Yo creo que soy un hombre que ha tenido suerte. Estaba en México en un momento distinto, cuando estaban cambiando muchas cosas con la cultura y los jóvenes. No creo que mi fama fue por buen luchador, sino por mi rebeldía, ser auténtico, mi compromiso y fe en mi mismo. Eso fue lo que impulsó mi imagen. Ya estoy cumpliendo 40 años en la lucha libre, es un chingo.

Hablas de rebeldía, ¿qué significado le das a esta palabra?

Es una palabra que yo uso para que la gente entienda mi punto. No soy un rebelde, porque no a propósito hago algo por molestar a alguien. Rebeldía significa que no me voy a conformar, porque soy quien soy. Yo respeto las reglas, la ley, vivo con humildad, consciente de mis acciones y trato de vivir en una cierta línea sin intención de ofender. Digo rebeldía porque yo no voy a hacer lo que tú me digas, aunque no estés cómodo porque yo soy diferente; el pedo es tuyo, no mío. Rebeldía es irme a mi camino y no vender mi alma al diablo o seguir la corriente.

¿Has usado esa rebeldía para ayudar a las personas vulnerables?

Yo creo que sí. Cuando tienes una posición de liderazgo, tienes la oportunidad de que, con tu ejemplo, se vean tus fallas y errores e ir adelante con humildad. Si lo haces así, vas a ser luz para mucha gente que está en la oscuridad y eso es un gran regalo de dios.

También lee: Luchar sin máscara es como luchar desnudo: Santos Escobar

¿Por qué hay tanta gente en el mundo que necesita esa luz?

En el momento que cambió el ser humano para tener más control de todo y satisfacer su ego fue cuando todos empezaron a sufrir. Hoy, las nuevas generaciones que tomarán el control del planeta van a tener que arreglar lo que hicimos en mi generación y las anteriores donde jodimos al planeta. No tuvimos buenas guías, no pusimos atención en la gente que hizo bien las cosas antes.Yo he caído tanto, tengo experiencia y lo mejor que puedo hacer es convivir con la nueva generación para hacerlo diferente. Si quieres una respuesta diferente, debes preguntar distinto.

Hablas de caídas en tu camino, ¿qué aprendizaje tuviste de éstas?

Fracaso en la economía, profesional, adicciones y perdí mi matrimonio. Hay miles de caídas en mi vida, pero esas son las más relevantes. Lo que aprendí es que la única cosa constante es que yo estaba involucrado. Todo fracasó en mi relación de pareja, pero en lugar de culparla a ella porque mi matrimonio no funcionó, asumí que hice las cosas mal. Cuando conquisté mi ego, las cosas fueron mejores.

¿Fue difícil levantarte después de tus caídas?

Nada, lo difícil es pensar que está mal caer. Si no vas a tener caídas y cicatrices, es que no aprendiste nada. Lo más difícil es perder la confianza y fe en ti mismo.

Entre esas caídas puede estar el diagnóstico de Alzheimer, ¿cómo vas con esa lucha?

Va súper y es una gran prueba. Cuando me dijeron que tengo esta enfermedad, que no puedo asociar muchas cosas, me indicaron que mi vida iba a cambiar. Yo dije: ‘¿por qué?’ Es un golpe más, un obstáculo más. Es algo que yo tengo y hago más que tú. Yo tengo más energía, más ganas de vivir, más curiosidad, deseos y tú no. Yo lo único que escucho es ‘pobre de ti’, pero yo respondo ‘chinga tu puta madre alzheimer, porque yo voy a dominar el mundo’.

Alzheimer es algo que sólo yo entiendo porque soy el enfermo. ¿Cómo va la lucha? Estoy rompiéndole la madre al puto Alzheimer. Tengo vida, tengo amigos, tengo programa de radio, hablo tres idiomas, dos bandas, con mi hija estoy bien, estudio la universidad. Dime qué está mal: nada. Voy a seguir adelante. Mi lucha contra el Alzheimer va de poca madre.

¿Quién te acompaña en la lucha contra el Alzheimer?

Yo tengo mi sistema. Doctores tengo en Nevada, Los Ángeles, Canadá y México. Hay un equipo que maneja los dolores de mi cerebro. ¿Quién me está acompañando? El público. Yo hago mis Facebook Live en vivo en inglés, español e italiano. Hay gente de todo el planeta, yo no hago grabaciones, sino que empezamos a hablar, compartir e intercambiar experiencias. Empecé con 300 personas y ahora somos más de 300,000. Esta interacción con el público es mi medicina.

¿Es tu lucha más importante?

No creo que sea una lucha, sino la oportunidad más importante que me dio dios. Tengo un carisma, ganas, energía y pasión. Estoy mejor que antes, porque ya superé muchas cosas y el público me dice: ‘va, cabrón, estamos contigo’. Lo más importante es que puedo entregar la mejor versión de mí. Es un momento importante, no una lucha importante.

Por todas las circunstancias que has vivido, ¿te consideras un ejemplo a seguir?

Yo no soy ningún ejemplo a seguir, pero si quieres seguir lo que estoy diciendo es diferente. Si una persona dice que es el ejemplo a seguir, no es cierto, está hablando el ego y quiere algo. Yo solo quiero vivir, pero voy a compartir mis experiencias y si quieres sacar algo que te ayuda, perfecto. Haz la vida a tu manera, solo no lastimes a nadie y trata de ser una mejor persona.

Tienes una guitarra en las manos, ¿qué ha representado la música en tu vida?

Es el único lugar en el que me siento conectado con el universo, siempre estoy en el ojo del huracán y es un lugar de paz. Este es mi niño (toma el instrumento), cuando lo escucho con el volumen de la Marshall siento el poder y todo listo para una ola de furia que es donde quiero estar; la sangre pasa por mis venas. No quiero aprender a tocar la guitarra con técnica de un virtuoso, sino tomar mi arma, ir a la guerra y tumbar paredes. Para mí, la música es un escape.

Yo he ido a tocadas de punk y rock como aficionado. Yo quiero tocar, lo que me mueve más es estar en el escenario rockeando, es a donde yo pertenezco. Yo tenía boletos para ver a Metallica en primera fila, pero me fui, porque yo quiero estar en el escenario. Necesito la chispa para prender el fuego, la gente quiere gritar y los músicos tocan con hueva, pero yo quiero ser la chispa.

También te puede interesar

Publicidad