El padre de Britney Spears quería sanar a la cantante con religión
Britney Spears con su papá, James Spears. Foto: Facebook / Britney Spears.

Continúa develándose las arbitrariedades y fallas que Jamie Spears cometió contra Britney Spears. Esta ves no gira en torno a la vigilancia, sino a la forma en que quiso tratar la salud mental de su hija.

Según TMZ, cuando se le diagnosticó a la intérprete de Toxic una enfermedad mental, su padre y su equipo de gestión empresarial vieron a la religión como el medio para curar a la estrella de la música pop.

Al inicio de la tutela Jamie Spears se convirtió en cristiano y conoció a Lou Taylor, quien trabajó con Jamie Lynn, la portavoz de la familia en ese momento.

En determinado momento Jamie y Lou crearon una compañía de entretenimiento, la cual en 2008 buscaron que fuera la que estuviera a cargo de la gerencia comercial de la tutela.

Sin embargo esa no fue la única forma de controlar la vida de Britney Spears que hubo en ese momento, pues Lou Taylor trajo al caso a Robin Greenhill, quien se involucró también en la vida privada de la Princesa del Pop.

Las fuentes comentaron que durante años lo único que Jamie y los demás dejaron leer a Britney fueron materiales religiosos, además que tenían una fuerte aversión e intolerancia hacia lecturas que no fueran dirigidas en torno a lo que calificaban el “buen cristiano”.

A pesar del peso que tenía la religión para Jamie en esos años, conforme avanzó la derrama por la gira Circus los pensamientos cristianos quedaron atrás y el dinero se volvió el centro de la gestión empresarial de Tri Star Entertainment y la tutela.

La empresa obtenía el 5 por ciento de las ganancias brutas de Britney Spears, pero cuando ella se bajó de los escenarios en 2019, Lou Taylor exigió a James una garantía anual de 500 mil dólares.

Lou Taylor y Robin Greenhill serán convocados por el abogado de la intérprete de Womanizer, Matthew Rosengart, para determinar si cometieron malversación o apropiación indebida de activos económicos.