<i>Coyote Lake</i>, la película en la que Adriana Barraza creyó antes que las productoras
Escena de la película "Coyote Lake", protagonizada por Adriana Barraza. Foto: Captura

Pasaron más de 10 años para que la directora de cine Sara Seligman viera en el cine Coyote Lake, su ópera prima. Las compañías productoras no creían en ella, pero en medio de la tempestad su primer voto de confianza se lo dio la actriz Adriana Barraza.

La realizadora mexicana comenzó su aventura en 2007, cuando escribió un cortometraje para la escuela. Al graduarse reconoció que para crecer tenía que crear sus propias oportunidades, por lo que comenzó la investigación para su largometraje.

Coyote Lake cuenta la historia de una madre y su hija que cometen asesinatos en un lugar alejado de la sociedad. Fue filmada en Texas en un pueblito fronterizo donde está el lago Falcón. Se inspiró en un artículo de periódico de la I Guerra Mundial donde las criminales no fueron atrapadas por mucho tiempo ante la situación bélica que atravesaba Francia.

Pero Sara Seligman no podía hacer una película de época por el financiamiento, además que no tiene ningún lazo con Europa, así que optó por adaptarlo a algo más cercano, que en este caso fue el crimen organizado.

En entrevista para La-Lista, la cineasta recordó que desde el primer planteamiento le preguntaron quién sería el actor o actriz ideal para su trabajo, por lo que ella pensó desde un inicio en Adriana Barraza.

“Sabía que como directora primeriza no le iba a poder ofrecer nada más que quizá un personaje actoralmente muy interesante. Entonces lo escribí tratando que fuera este personaje complejo, con muchos matices y cosas que no solemos ver con personajes femeninos“, afirmó la directora de Coyote Lake.

Cuando lo tuvo terminado envió una carta a su equipo explicando el porqué quería que ella fuera la protagonista, aunque la respuesta fue algo que no esperaba y que aún le es difícil de creer.

“Hasta hoy en día no creo en mi suerte de que alguien como ella hubiera dicho que sí y creyera en mí antes que las productoras, porque ella se adjuntó al proyecto desde 2016, mucho antes que encontráramos una compañía productora que creyera en mí”, afirmó Sara Seligman.

Fue a finales de 2017 que Cranked Up Films y Van Johnson Company dieron su voto de confianza a la directora mexicana, pudiendo arrancar la filmación de Coyote Lake a inicios de 2018.

Comentó que la apoyaron mucho en todos los aspectos, incluyendo su ideal de contar con un elenco conformado en un 90% por latinoamericanos, en vez de gente estadounidense que solo pareciera latina.

La cineasta, que vio el estreno de su trabajo en 2019 en el New York Latino Film Festival, reflexionó que por un lado la gente quiere más diversidad y voces jóvenes, así como directoras mujeres y latinos. Sin embargo, al final nadie quiere tomar el riesgo de apostar por realizadores jóvenes “porque es un negocio y quieren invertirle a algo más seguro“.

Recordó que cuando presentó el guion en concursos como Tribeca y Nueva York empezaron a ganar atención, pero querían comprar la película, no que ella la dirigiera porque se trataba de su primera cinta.

Sara Seligman comentó que Coyote Lake no llegará a las salas de cine de México “porque es muy caro y al ser una producción independiente, no tenemos el apoyo”, pero se puede alquilar en Youtube.