Albuquerque, la ciudad de <em>Better Call Saul</em>, en 6 horas
Conoce los lugares imperdibles de esta ciudad, donde se grabó Better Call Saul. Foto: Twitter / Visit Albuquerque

Ubicada en el corazón de Nuevo México, Albuquerque es una de las ciudades más encantadoras de esta región de los Estados Unidos. Su amplio programa de arte público, los museos de las culturas originarias y, claro, su relación con Breaking Bad y Better Call Saul la ha convertido en un imán turístico.

A poco más de mil 800 kilómetros de la Ciudad de México, desde la capital se puede volar directamente a Albuquerque. Al llegar allí, ya sea por placer o por negocios, esto es lo que no debes perderte.

Tu recorrido puede comenzar en el Old Town, el casco histórico de esta ciudad fundada en 1706 y donde puedes dedicar una hora a conocer sus alrededores. Su arquitectura, donde destaca el uso del adobe y la herrería, te permitirá sumergirte en un viaje por la historia de este punto de encuentro a las puertas del desierto. La iglesia de San Felipe Neri y el Jardín de las Rosas son dos puntos esenciales en esta parte de la travesía.

Aprovecha tu estancia en el centro de Albuquerque para hacerte con recuerdos inspirados en Breaking Bad y Better Call Saul. Hay decenas de tiendas especializadas -y autorizadas- en las series, pero The Bad Candy, que ofrece dulces azules que emulan los productos con los que traficaba Heisenberg, y The Breaking Bad Store, donde puedes encontrar memorabilia de ambas producciones.

A unos cuantos kilómetros de allí se encuentra el Monumento Nacional Salinas Pueblo, donde puedes encontrar testimonios de los pueblo y los jumano, antiguos habitantes de la región, así como una misión católica franciscana del siglo 17. A esta travesía podrías dedicarle un par de horas.

Quizá no lo sepas, pero Albuquerque es famosa por hospedar el festival de globos más famoso del mundo que, en octubre próximo, celebrará su edición 50. Pero si no visitas la ciudad en esas fechas, no hay problema: siempre puedes darte una vuelta por el Museo del Globo, donde puedes pasar una hora conociendo la historia e importancia de estos medios de transporte.

Durante tu recorrido de regreso al casco histórico de la ciudad, aprovecha para admirar las muestras públicas de arte que, desde 1978, forman parte de la urbe por ley. Pero no te detengas y disfruta del Jardín Botánico de la ciudad, la cual tiene una interesante exposición interactiva sobre las mariposas y las abejas, las cuales realizan una importante labor de polinización.

Puedes terminar tu recorrido conociendo los diversos bares que se encuentran en el distrito Nob Hill, donde también hay restaurantes y galerías, las cuales retoman la estética de la famosa Ruta 66.