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María San Felipe, la trovadora multifacética que le canta y escribe al amor
María San Felipe es una cantautora y poeta originaria de San Felipe, Yucatán. Foto: Liliana Carpio para La-Lista

María San Felipe es una cantautora y poeta originaria de San Felipe, Yucatán, que inició en la música desde que era niña. A través de sus canciones y escritos logró posicionarse en el gusto del público con un trabajo “muy honesto” sin delimitar ni encasillar su creatividad.

La música siempre estuvo presente en la vida de la cantante, pues recordó que sus papás decían que “me metía al baño con una grabadora y un cassette que tenía música, en otra grabadora me grababa con la pista musical cantando, haciendo mi producción musical. Y cuentan mis papás que ese era mi juego desde pequeñita y siempre me ha gustado escribir poesía, entonces también me gustaba hacer tarjetas”.

“Yo pensé que en la casa de todos siempre había música y pensé que todo mundo escucha música todo el tiempo, me acabo de enterar que no es así porque un ingeniero que está trabajando ahora en mi casa me dijo que no, que él nunca oye música. Casi me muero porque yo pensé que todo mundo lo hacía. En mi casa, siempre estuvo presente la música y afortunadamente muy buena música gracias a mis papás”, destacó María San Felipe en entrevista con La-Lista.

Recordó que cuando llegó a Mérida comenzó a trabajar en compañías de teatro, donde componía canciones y también cantaba. “Fue como a los 16 años cuando empecé, como todos, en un café, un bar de trova y ya desde esa edad yo estaba trabajando en compañías de teatro y me presentaba como cantautora”, dijo.

Además, en su nombre artístico se ven reflejadas las raíces de San Felipe, las de sus padres y sus abuelos. Incluso recordó que su mamá le contó que a su abuelo le gustaba escribir “como a mí, que escribía maravilloso. (Todo esto) tiene una función fundamental porque, yo antes de subirme al escenario o antes de meterme a un estudio a grabar, me conecto con eso”.

“Me conecto con esas raíces, con esta niña solitaria y nocturna en el malecón de San Felipe y con todas esas energías de estas fuerzas que me hacen decir: ‘Yo soy esto, claro que puedo hacerlo, claro que puedo salir a este pequeño escenario o al escenario del Auditorio Nacional. Claro que puedo estar con este artista. Yo soy todo esto”, comentó.

El apoyo de su familia, esencial para su carrera

Además, para cumplir sus sueños, en todo momento recibió el apoyo de su familia, pese a que sí hubo miedo “porque está esta idea de que te vas a morir de hambre y que de eso no se puede vivir, un miedo natural movido por el amor”.

“Siempre hubo el apoyo a la parte artística y creativa, siempre hubo además una emoción y un gusto por lo que yo hacía desde muy chica y esto te marca también… En la escuela, me ponían a cantar y a declamar desde la primaria. De hecho, mi primera foto con un micrófono fue como a los 6 años parada declamando ya desde esa edad una poesía”.

“Ha sido muy importante este apoyo porque yo creo que eso me ha dado el valor también de tener la valentía de decidirme desde muy joven a defender lo que yo quería ser, pese a lo difícil que se veía el panorama y a que nadie de mi familia se había dedicado nunca al arte. Tú ves que tus hermanos entran a la universidad y son súper exitosos, les va muy bien, tienen buenas calificaciones y se van a hacer la carrera, después la maestría y el posgrado. Mis hermanos siempre fueron muy buenos académicamente y era un camino distinto, pero yo creo que lo que me dio la valentía fue precisamente sentir que estaba cobijada por ellos”, afirmó María San Felipe.

Uno de los mayores pilares fue su hermano Joaquín “Huacho” Díaz Mena, quién es candidato a la gubernatura de Yucatán con Morena.

“‘Huacho’ ha sido determinante en mi vida, en la plenitud con la que vivo, porque fue un hermano que cumplió muchas funciones en mi vida, un hermano que cumplió un poco la función paternal de proteger, pero de hermano de enseñar, pero de amigo de acompañar y de compartir porque afortunadamente como él ama la música, le fascina la música, la poesía y la buena canción es algo que hemos compartido y que nos une desde muy pequeñitos. Él me enseñó a cantar muchas de las cosas que canto hasta hoy, como En mi viejo San Juan, que fue una canción tan significativa en mi vida y él siempre se tomó el tiempo de enseñarme, de compartirlo conmigo”, comentó la cantautora.

La honestidad de su trabajo

María San Felipe detalló que la honestidad de su trabajo rompió las brechas generacionales y logró que llegará a más personas incluso a través del uso de las redes sociales, cuidando siempre su esencia.

“Se dice que sienten mi trabajo como algo muy honesto. Y algo que es verdad es que cuido la esencia de todo lo que creo, cuido que la esencia de mi trabajo sea desde un lugar muy verdadero e intento con todo el alma hacerlo desde el corazón, desde la verdad, desde lo que quiero decir, desde de lo que quiero comunicar y desde cómo quiero conectar”, dijo.

Por lo que afirmó que la gente recibe contenido “muy honesto y me está respondiendo de la misma manera. Tenemos esta relación preciosa. He sido afortunadísima porque el público está ahí y nos damos esta energía tan bella”.

Ante esto, relató que intenta no encasillarse en una “cajita de trova, de regional mexicano o pop” porque compone música de diversos géneros.

“Independientemente de mi trabajo como cantautora o con el recital que estoy presentando con mis libros, yo quiero ser una compositora, yo quiero poder componer muchos tipos de género y tener un abanico amplio de posibilidades, entonces no me gusta delimitarme y decir ‘Soy trovadora’, he compuesto salsas, cumbias, rancheras, baladas, balada pop entonces me gusta mantenerme así”.

“No me gusta meterme en ninguna cajita y me gusta sentir esa libertad sobre todo en un trabajo creativo. Yo creo que es importantísimo sentir la libertad de que cuando llega un algo a ti salga como tiene que salir y después vamos a ver qué es”, comentó María San Felipe.

Asimismo recomendó a las personas que “vivan, que vivan todo” y destacó que perdió el miedo de compartir “todo lo que me habita, todo lo que transito, la alegría de la vida, pero la tristeza y el dolor también y el amor y el amor en todas sus facetas”.

“La vida es eso, porque se pasa volando, porque es muy breve, porque es compleja, entonces trato de vivirla intensamente, trato de darle a cada día un sentido profundo en lo que hago, en lo que percibo de la naturaleza, de la gente que me rodea, del amor, del sufrimiento, de los problemas y de lo que aprendo. En fin, trato de darle un significado a todo lo que sucede cada uno de mis días porque por eso porque siento que la vida realmente se pasa rápido y que lo único que para mí hace que valga la pena es darle ese sentido a cada cosa que nos pasa”, detalló.

Posteriormente señaló que para llevar a cabo todo esto es necesario hacer un “trabajo personal de transformación”, el cual la convirtió en “la mujer que quiero ser para soportar y aguantar todo lo que no sale como yo quisiera que salga”.

“Este trabajo personal, emocional, psicológico, físico, este cuidado de mi ser y ese trabajo de transformarme es complejo y que dura toda la vida, ha sido el reto más grande, pero realmente es lo que me tiene aquí hoy después de que he tocado 100 puertas y me han abierto tres y aunque la gente solamente mira lo que sale bien, todos los éxitos y todos los logros, no saben todo lo que hay detrás y para aguantar todo lo que hay detrás hay que ser muy fuerte y para ser muy fuerte yo creo que hay que hacer este trabajo de transformación”, comentó.

Asimismo destacó que es “extraordinario que cada vez estén en más espacio y estén ocupando más espacios en la industria, pero no solamente frente a una cámara o su vida en un teatro, sino como productoras, como ingenieras, como arreglistas, como guionistas o como directoras, qué gusto me da que cada vez sean más”.

“Qué gusto me da que cada vez sean más, porque además estoy segura de que eso a corto y largo plazo va a influir en los contenidos en los contenidos que tenemos en la industria y estoy”, dijo.

Puntualizó con que las mujeres “(debemos) reconocernos y vernos como eso que somos capaces de ser porque siempre estamos tan educadas para hacernos chiquitas, no llames tanto la atención o no te cultives, nos falta vernos reconocernos tomar ese lugar. Y gracias a Dios, hay muchas mujeres, que ya lo están haciendo son un gran ejemplo para las que estamos ahí en el camino”.

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