‘México no está haciendo nada para terminar con el espionaje’, acusa el representante del CPJ
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El espionaje del gobierno mexicano contra periodistas, activistas y políticos ha vuelto a ser tema de discusión esta semana, luego de que una red de 16 medios de comunicación, entre los que se encuentra The Guardian, reveló que los celulares de hasta 15,000 personas pudieron ser afectados con el software Pegasus en nuestro país.

La Fiscalía General de la República (FGR) informó que investigará este caso; sin embargo, Jan-Albert Hootsen, representante del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) en México, critica que las actuales autoridades federales no están haciendo nada para prevenir que el espionaje se siga llevando a cabo, por lo que es necesario que el Congreso de la Unión apruebe una ley en la materia.

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“Bien por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y por la FGR que están empezando una investigación; mal que no se está haciendo nada para garantizar que esto no vuelva a pasar”, dice el representante del CPJ en entrevista con La-Lista, además de agregar que la aprobación de una ley “antiespionaje” dependerá de la voluntad del presidente López Obrador, quien es capaz de marcar los ritmos de Morena en el Congreso.

Por otra parte, más allá del espionaje, Hootsen cuestiona que México sigue siendo el país más peligroso para ejercer periodismo en el hemisferio occidental. La infiltración del crimen organizado en instituciones públicas, la colusión de autoridades con criminales, las descalificaciones del presidente López Obrador hacia la prensa y la impunidad en los delitos contra los periodistas serían los factores que ponen en una situación de vulnerabilidad a los profesionales de la comunicación.

Pegasus
Jan-Albert Hootsen, representante en México del CPJ, critica que no se han tomado medidas para prevenir el espionaje. Foto: Golden Globes Awards

La-Lista (L-L): ¿Cuál es el panorama de la violencia contra los periodistas en México?

Jan-Albert Hootsen (JAH): México sigue siendo el país más violento para la prensa en el hemisferio occidental, las y los periodistas a diario sufren agresiones, amenazas, robo de equipo, hostigamiento online, privación ilegal de la libertad, violencia física, tortura y asesinatos. Vemos una combinación tóxica, una mezcla de fallas institucionales, falta de compromiso de varios niveles de gobierno con la libertad de expresión, una constante interferencia de la delincuencia organizada en la vida y administración pública, y una impunidad constante que sigue incentivando crímenes contra la prensa.

Hay una variedad de instituciones gubernamentales creadas para brindar más protección a periodistas y para combatir la impunidad, pero yo creo que estas políticas han fracasado rotundamente. El mecanismo federal de protección no tiene suficiente capacidad, personal y financiamiento, y las fiscalías especializadas como la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) no tienen los recursos ni el personal para atender esta problemática.

L-L: Donde sí ha habido avances es en las investigaciones de los asesinatos de Javier Valdez y Miroslava Breach, ¿cómo replicar eso en otros casos?

JAH: Los casos de Javier Valdez y de Miroslava Breach en gran parte han avanzado por su alto perfil mediático. También ha ayudado mucho que las familias de Javier y de Miroslava han sido apoyadas por la organización Propuesta Cívica que se enfoca en el acompañamiento jurídico de defensores de derechos humanos y periodistas.

El problema es que la FEADLE ha sido bastante selectiva en los casos que realmente sigue, hay muchos casos que debería también estar persiguiendo desde la Federación y no lo ha hecho. ¿Cómo replicar esas investigaciones? El gobierno mexicano debe invertir más en las fiscalías, tanto a nivel estatal como a nivel federal.

L-L: En noviembre pasado se eliminó el fideicomiso para la protección de periodistas y defensores de derechos humanos, ¿han notado alguna afectación por esto?

JAH: El mecanismo de protección para periodistas y defensores de derechos humanos sigue aplicando las medidas que estaba aplicando, sigue teniendo fondos, pero nos percatamos hace poco que el subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas, nuevamente debía solicitar fondos a la Secretaría de Hacienda para que siga funcionando el mecanismo, eso es una problemática que vamos a seguir viendo y siempre hemos visto.

El problema con la desaparición del fideicomiso es que ya no puede haber remanentes (de dinero) que se puedan usar en el futuro, todo depende de los caprichos de la Secretaría de Hacienda y de la Secretaría de Gobernación. Otro problema es que si en el futuro tenemos un gobierno menos interesado en los derechos humanos, la desaparición del fideicomiso sí va a representar un problema muy fuerte.

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L-L: La CNDH es otro organismo encargado de proteger los derechos humanos, ¿cómo evalúas su actuación en este tema?

JAH: La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) lamentablemente se convirtió en una institución muy politizada y de hecho, a estas alturas, podemos decir que ya no contamos con la CNDH como un organismo serio dedicado a los derechos humanos en México, es una institución que representa los intereses del gobierno en turno.

Lo que pasó con Sanjuana Martínez de Notimex (cuando la CNDH pidió que se le brindara protección aun cuando ha sido acusada de atacar a periodistas) es un buen ejemplo de la comisión nacional escogiendo mal sus prioridades, invirtiendo recursos públicos en temas que no ameritan esa inversión.

L-L: Ahora tenemos el tema del espionaje con Pegasus, ¿qué esperas de las investigaciones de la FGR?

JAH: Es un buen paso de la FGR investigar este caso por primera vez desde que nos dimos cuenta de la presencia de Pegasus en México. También lo que se tiene que hacer, y urge hacerlo, es que en el Congreso de la Unión las fracciones de los partidos trabajen en una legislación para prevenir este tipo de espionaje, porque por el momento no lo hay y ahí sí hay una omisión muy grave del partido Morena y del gobierno de López Obrador.

Por el momento bien por el gobierno de López Obrador y por la FGR que están empezando una investigación nueva sobre el tema, mal que no se está haciendo nada para garantizar que esto no vuelva a pasar.

L-L: ¿Esa ley se podría aprobar pronto?

JAH: Soy un poco pesimista en cuanto a la voluntad política del Congreso de la Unión porque en estos últimos tres años ha sido de mayoría morenista y ha sido bastante decepcionante en casi todos los ámbitos, pero en materia de derechos humanos ha sido un fracaso rotundo, en materia de derechos humanos y libertad de expresión.

La realidad política en México indica que las cosas solo van a cambiar si el mismo presidente López Obrador lo quiere, y mientras él no muestre la voluntad política para cambiar esta situación, simplemente no va a pasar.

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L-L: Con Peña Nieto las investigaciones sobre el espionaje con Pegasus parece que se congelaron…

JAH: El gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018) fue catastrófico para la libertad de expresión en México, no solo fue un gobierno que espió, sino que se negó a investigar de forma creíble cualquier denuncia de espionaje. Yo creo que hasta ahorita vemos señas de lo que podría ser una investigación seria. La FGR, por ejemplo, dijo que está viendo si pueden investigar a Tomás Zerón (extitular de la Agencia de Investigación Criminal) y eso nunca lo vimos en el gobierno de Peña Nieto.

La verdad, las investigaciones del gobierno de Peña Nieto fueron una burla, fueron una simulación total, yo creo que su trayectoria en materia de libertad de expresión fue  catastrófica, fue fatal. Espero que podamos ver un cambio de rumbo en la segunda mitad de este sexenio con el presidente López Obrador y que por fin México deje de ser un país con ese tipo de prácticas de vigilancia ilegal.

L-L: El CPJ es una organización muy relevante en materia de derechos humanos, ¿en algún momento sentiste que tú podrías ser espiado?

JAH: Tuve acceso a una persona que pudo hacer el chequeo de mi número de celular con la famosa lista que se ha filtrado. Yo no aparezco ahí, lo cual es un alivio, y no necesariamente porque me considere de importancia para espiar, pero no se trata solo de las personas que aparecen en la lista, también se trata de los contactos. Es posible que alguien quiera espiar a una persona que tiene un montón de datos sobre corrupción, y termine espiándome a mí u otro representante de la sociedad civil para averiguar cuáles son los movimientos de esa otra persona que realmente es de su interés.

L-L: ¿Cómo le da seguimiento el CPJ al caso Pegasus?

JAH: Este año publicamos una página en nuestro sitio web donde específicamente estamos mapeando el uso de Pegasus en el mundo. Nuestra labor ha sido identificar dónde ha habido casos de Pegasus en el mundo, dónde ha habido víctimas y sí damos acompañamiento, pero nuestra labor se ha enfocado más en el estudio del fenómeno.