¿Cómo manejar el estrés escolar en niños?
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La niñez indudablemente es una etapa privilegiada de la vida. Desde nuestra perspectiva como adultos podemos observar todas las ventajas que representa ser niña o niño; sin embargo, solemos olvidar los retos que hay que enfrentar y superar en ese periodo.

Las niñas y niños cotidianamente se enfrentan a situaciones difíciles, algunas de ellas en la escuela, donde se generan variadas situaciones de estrés debido a que niñas y niños están ante nuevas exigencias y experiencias como la creación de vínculos con personas que no pertenecen a su familia, el cumplimiento de tareas académicas, demandas de nuevos aprendizajes, así como el proceso de adaptación, circunstancias que en algunos casos producen emociones de angustia y frustración lo que conlleva a desarrollar estrés escolar.

Por qué sí es importante manejar el estrés

Afrontar el estrés cuando es moderado es parte importante y necesaria en el desarrollo, además, estimula habilidades que permitirán respuestas eficaces en próximas situaciones, sin embargo, cuando los episodios de estrés suelen ser prolongados e intensos y no hay atención por parte de un adulto que canalice las emociones presentes, existen consecuencias en el cerebro, mermando la creación de nuevas conexiones neuronales, así como complicaciones en la autoestima.

El estrés repercute en las emociones de los infantes y lo manifiestan a través de conductas como:

  • Disminución en los niveles de inteligencia.
  • Bajo rendimiento escolar y problemas para terminar tareas.
  • Problemas de sueño.
  • Emociones de ansiedad y tristeza.
  • Cambio en los patrones alimenticios.
  • Cambios de humor.

Actividades que te ayudarán con tus niños

Manejar el estrés y aminorar su impacto dentro de las aulas conlleva acompañar a niñas y niños en sus emociones, para ello, te proponemos algunas actividades a través de las que apoyarás el manejo del estrés escolar:

  • Puntualiza un horario estructurado de clases.
  • Organiza su tiempo de manera que, además de brindar espacios concentración, haya momentos de relajación, interacción, juego e incluso, inactividad.
  • Dosifica el número de tareas extraescolares.
  • Crea un ambiente de armonía donde puedan expresar sus emociones y sentimientos.
  • Practica técnicas de relajación: ejercicios de respiración y relajación muscular.
  • Mantén a niñas y niños informados acerca de posibles cambios en la escuela o en la forma de trabajar.
  • Evita comparaciones.

Una niña o niño que se siente aceptado, valioso y respetado por sus docentes responderá favorablemente a las demandas académicas. Es indispensable que, como docentes, madres, padres o adultos protectores, mostremos empatía teniendo claro que la escuela conlleva una serie de retos que para ellas y ellos representan un esfuerzo.

Manejar el estrés y aminorar su impacto dentro de las aulas conlleva acompañar a niñas y niños en sus emociones.

Este artículo se publicó originalmente en Baby Creysi. Consúltalo aquí.