Agente de cambio excepcional: Gabriela Ramos

Gaby Ramos, Directora General de Ciencias Sociales y Humanas de la UNESCO, condecorada por el presidente Francois Hollande con la Orden del Mérito por sus contribuciones a la agenda internacional, es de las mujeres que, con el impulso de sus padres que educaron a los tres hermanos en la igualdad, “lo quiso todo”: ser profesionista, esposa y madre.

Con una larga trayectoria en la OCDE y como Sherpa de la OCDE ante el G20, ha utilizado el multilateralismo para mejorar la calidad de vida de la gente y es referente internacional en la lucha por la paridad de género, la concientización del cambio climático, los debates contra la inequidad social y la regulación de la inteligencia artificial, anteponiendo criterios éticos y de cooperación entre las naciones.

Hija de una atleta olímpica y de un empresario, escritor y periodista, Gaby aprendió en su casa en Michoacán el valor de la excelencia, la igualdad y la necesidad de mayor justicia social. Tras estudiar Relaciones Internacionales en la Iberoamericana y Políticas Públicas en Harvard, con beca Fulbright y Ford McArthur, fundó una consultoría y logró detener la construcción de una salinera en la reserva de Biosfera de San Ignacio y lograr el voto de los mexicanos en el exterior.

En el 2000 la OCDE la reclutó para presidir el Centro de México y América Latina, y en 2006 se mudó a Paris para trabajar con Angel Gurría en la sede de la OCDE. Alcanzó el segundo puesto más importante de la organización, empujó la agenda del crecimiento inclusivo y logró que la OCDE se volviera referente de los análisis de la desigualdad de ingreso y oportunidades, desarrollando una agenda en favor de los más vulnerables.

En 2009 fue nombrada Sherpa de la OCDE ante el G20. Logró el primer compromiso de género de los líderes que dio a lugar a la red W20. Asimismo, negoció y supervisó un reporte sobre financiamiento del cambio climático que contribuyó al Acuerdo de Paris, y logró que el G20 adoptara principios para la inteligencia artificial.

Ahora en la UNESCO, impulsa un estándar internacional sobre la ética de la inteligencia artificial y continúa impulsando la agenda de inclusión y género. Es miembro del Comité de Danone “Entreprise a Mission”, del Consejo de Asesores de UNICEF, de la Comisión Lancet para acabar con la violencia contra las mujeres y lanzó la iniciativa “NiñaSTEM Pueden”, para romper los estereotipos de género en la educación de las niñas mexicanas (Stem – por sus siglas en inglés: Science, Technology, Engineer and Mathematics).

Con su esposo Ricardo López, financiero que trabaja en la OCDE, tiene dos hijas profesionistas: Paula y Julia, cursando con el ejemplo de su madre la maestría en Neurociencias y la licenciatura en Desarrollo Internacional respectivamente, y a quienes enseña a luchar para alcanzar sus sueños.
(Silvia Cherem)