Víctimas y sobrevivientes de violencia sexual cuentan su historia en el libro <em>No es No<em>
Foto: Alexa Herrera / La Lista

Una mujer que lucha contra el sistema penal para obtener justicia por su hija, quien fue violada por su propio padre; un niño obligado a tener relaciones sexuales con adultos; una esposa que bajo manipulación y violencia económica fue abusada sexualmente por su marido o una niña que se convirtió en madre tras ser violada por su primo.

Estas son cuatro de las 18 historias de violencia sexual que Saskia Niño de Rivera, Mercedes Castañeda, Mercedes Llamas, Anna Karen González, Jessica Vallarino, José Pablo Balandra, Eduardo García y Jesús Fernando Raudales, miembros de la asociación Reinserta, vertieron en las páginas de su nuevo libro: No es No. Guía de actuación ante la violencia sexual en México.

Entre los casos narrados se encuentra el de Almendra, que vivió violencia sexual por parte de su propio esposo. Él la ofendía y manipulaba para tener relaciones sexuales, incluso la mujer relata en el libro que para tener relaciones sexuales, su marido la hacía rezar una oración para invocar a Satanás. Su historia es el ejemplo perfecto de un abuso sexual en el matrimonio, sin utilizar fuerza física. Quien abusó de ella no la golpeó y tampoco era un desconocido.

Este tipo de experiencias son recurrentes en las parejas, por lo que Saskia explica que la educación sexual, sobre coito y embarazos, no es suficiente para desarrollar una relación sexo-afectiva sana. “Es importante que nos atrevamos a llamar las cosas por su nombre y que nos atrevamos a decir las cosas como son. Son historias fuertes pero eso es lo que está pasando en nuestro país y la mejor herramienta que podemos aportar como papás o ciudadanos es que la gente esté bien educada y tenga conocimiento absoluto de estos temas porque muchas veces la violencia sexual viene del desconocimiento.”

Con esto, Reinserta busca que todos logren comprender que un “no”, puede ser explícito o implícito y que no todas las personas son capaces de negarse a una relación sexual, ya sea por desconocimiento de lo que sucede, por alguna incapacidad psicosocial, emocional o mental, o por ser un menor de edad. Y esa es la historia de Mariana, de cuatro años, contada por su madre.

Mariana tiene una discapacidad que le impide hablar. Cuando cumplió tres años, su madre se percató de un cambio en la actitud de la niña cuando visitaba a su padre. Poco tiempo después, la menor comenzó a sangrar del ano, por lo que fue llevada al hospital, donde se confirmó que la niña había sido violada. Su madre denunció a su padre, pero fue hasta dos años después que fue aprehendido y vinculado a proceso.

Estos y otros casos reflejan la realidad de un país donde cuatro de cada 10 personas abusadas sexualmente son menores de edad, de acuerdo con la asociación Aldeas Infantiles SOS. Un país donde el 98.6% de los casos de violencia sexual no se denuncian, según un estudio de México Evalúa. Un país en el que es necesario entender que “no es no”.

‘Sabíamos lo que queríamos hacer’

Pero no solo son historias desgarradoras. El propósito de No es No se centra en explicar cómo es una violencia sexual, cómo identificarla, denunciarla y superarla. “Es un libro distinto que está en un idioma mucho más coloquial, a diferencia de libros muy técnicos, y uno de los problemas que tenemos hoy con el tema de la violencia sexual en México es que no necesariamente la gente está informada”, comenta Saskia Niño de Rivera en entrevista para La-Lista.

Las historias tienen la función de hacer que el lector se identifique, si es que en algún momento fue víctima de violencia sexual. Todo esto, es acompañado de explicaciones amplias y fáciles de entender sobre los diferentes tipos de violencia, la manipulación en las víctimas por parte de sus agresores y las categorías del delito en el que los hechos se pueden enmarcar para realizar las denuncias.

“Es para que la gente pueda estar informada. Desde saber cuál es tu derecho hasta saber cómo actuar en una situación de manera psicosocial, por eso es un manual”. La directora de Reinserta explicó que este libro no solo está pensado para víctimas, sino para los acompañantes de las víctimas, niños, niñas, adolescentes y hasta autoridades que aún no entienden cómo se configura una violencia sexual.

Este no es el primer libro donde Reinserta plasma historias ligadas con crímenes. En 2020, lanzó Un Sicario en cada hijo te dio, donde se cuentan historias de niños presos que fueron cooptados por el crimen organizado en México.

Con esta experiencia, el equipo de la asociación decidió recabar experiencias de violencia sexual, luego de que Saskia Niño de Rivera hiciera una invitación a sus seguirodes de redes sociales para que contaran sus casos. Poco a poco comenzó a recibir relatos alarmantes y fue ahí cuando decidió contactar a los sobrevivientes para hacer No es no. Todo el proceso se resolvió mientras se realizaba el libro. “Sabíamos lo que queríamos hacer. Todo se hizo sobre la marcha y queríamos que fuera lo más accesible”, explicó la directora.

En este libro participaron psicólogos, abogados, criminólogos y politólogos que discutieron el formato, los capítulos y el lenguaje que se utilizaría, pues lo que menos querían era escribir un libro con términos legales que no se pudieran entender. “Con los abogados fue: ‘No pueden usar su lenguaje jurídico’ y poco a poco fue agarrando forma y lo fuimos discutiendo”. Esto, según Niño de Rivera, fue el reto más grande al que se enfrentaron los coautores.