Policía Montada: De la protección de zonas ecológicas a la equinoterapia
Foto: Twitter @Claudiashein

Con más de 100 años de existencia, la Unidad de Policía Metropolitana (UPM Montada), de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México (SSC), tiene funciones diversas, que van desde la protección de zonas ecológicas, hasta el apoyo en la integración de las personas con discapacidad a través de la equinoterapia.

Herencia revolucionaria

La historia de la Policía Montada se remonta a las vísperas de la Revolución Mexicana. De acuerdo con el artículo, Historia de los Sistemas Policiales en México, de la revista Open Edition Journals, en 1871, en lo que hoy es la Ciudad de México, se crearon gendarmerías peatonales, una policía reservada o secreta, los bomberos y una policía montada.

Con el estallido de la revolución, el caballo se convirtió en un elemento importantísimo. La División del Norte, de Francisco Villa, era reconocida por la efectividad de sus tropas montadas. Debido a la velocidad y la audacia en sus ataques se volvieron legendarios, temidos por unos y admirados por otros.

Desde entonces, los caballos formaron parte del sistema policial en nuestro país. En el año 2002 fueron integrados a los cuerpos de seguridad de la capital mexicana. Más tarde los retiraron, pero desde el 2018 se mantienen activos, no solo con funciones “pintorescas” o ceremoniales, sino prestando servicio en zonas remotas.

¿Qué hace la Policía Montada?

Debido a su movilidad y la ventaja de la altura, la Policía Montada tiene muchas funciones. Por ejemplo:

  • Participan en tareas especializadas. Vigilancia de parques, zonas ecológicas, agrestres, así como áreas naturales, y de difícil acceso, donde los vehículos policiales no serían prácticos o resultan ruidosos.
  • Entre sus funciones destaca evitar asentamientos irregulares y tala de árboles.
  • Cuando hay eventos deportivos, sociales y artísticos, vigilan los foros donde se llevan a cabo.
  • Colaboran en la conducción de marchas, manifestaciones, plantones y mítines.
  • Son útiles en la prevención del delito dada su buena visibilidad. Es muy frecuente que sean enviados para detener delincuentes entre la multitud.
  • También dirigen la operatividad de los destacamientos a caballo de la SSC y apoyan a los elementos pie a tierra y grupos móviles.
  • Custodian centros penitenciarios.
  • Vigilan que haya seguridad en las colonias y unidades habitacionales con mayor índice delictivo.
  • Además, cuentan con tres centros de equinoterapia certificados.

¿Quiénes pueden pertenecer al agrupamiento?

Por lo regular, cadetes de la Universidad de la Policía que están interesados en esta especialidad, se preparan para pertenecer a la unidad montada, la cual está integrada por 650 jinetes y 465 caballos de la raza azteca que son criados y nacidos dentro del agrupamiento.

El tiempo de preparación para un jinete de la Policía Montada es de cinco años. Cuando una mujer o un hombre policía aspira a tener una especialización a caballo debe pasar por un fuerte entrenamiento que requiere concentración, carácter y energía.

El objetivo es lograr que humano y caballo se entiendan y aprendan a hacer un trabajo coordinado. Son meses de preparación antes de que un policía sea operativo. El policía debe estar preparado para moverse con el caballo, manejar un arma si así se requiere y poder hacer detenciones.

¿En dónde opera la Policía Montada de la SSC?

En toda la Ciudad de México cuando se le requiere. No obstante, realiza labores de vigilancia especializada particularmente en zonas silvestres y potegidas de Milpa Alta, Xochimilco, Gustavo A. Madero y Tlalpan.

El cuartel se encuentra en el Ajusco y todos los días recorren las zonas altas del área para combatir la tala clandestina, sobre todo de ejemplares como el pino.

Equinoterapia al servicio de la comunidad

La Policía Montada tiene tres centros de Equinoterapia con 35 policías certificados por la Asociación Mexicana de Equitación Terapéutica (AMET) y 80 caballos de raza azteca. Cada semana proporcionan 800 terapias y al mes realizan 3,200 terapias.

Las terapias con caballos se realizan desde 1998, con el objetivo de integrar a las personas con discapacidad. Así mismo, se brinda apoyo a pacientes con autismo, parálisis cerebral, epilepsia, retraso psicomotor, ansiedad, hiperactividad, esclerosis y Síndrome de Down.

El caballo posee características musculares únicas que transmiten vibraciones al cuerpo del jinete y en consecuencia su cerebro. Con lo anterior se fomentan las conexiones nerviosas y se aprovechan los movimientos multidimensionales del caballo para estimular músculos, huesos y articulaciones en los humanos.

En mayo de 2013, se firmó un convenio con la Secretaría de Salud de la Ciudad de México para colaborar en conjunto para las personas que lo requieran. Los tres Centros de Equinoterapia otorgan atención gratuita.