El regreso a clases presenciales divide a maestras y maestros de México
El regreso a clases está previsto para este 30 de agosto. Foto: Agencia EFE.

México quiere regresar a clases presenciales con más de 2 millones de maestros vacunados contra el Covid-19, pero con prácticamente una de cada cinco escuelas sin agua potable y cuando se ha registrado la muerte de más de 5,400 docentes por la enfermedad, ambos, escenarios que han dividido a maestros y maestras de México.

Por una parte, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) ha respaldado la idea del gobierno federal de volver a las aulas el 30 de agosto, y por otra, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) rechaza esta medida.

La semana pasada Alfonso Cepeda, secretario general del SNTE, acudió a una conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador y desde esa tribuna afirmó: “Es tiempo de regresar a las aulas, ir por nuestras escuelas, ir por los alumnos que han desertado, son nuestra materia de trabajo, son nuestra fuente de empleo”.

La respuesta de la CNTE, que es una corriente disidente dentro del SNTE, no se hizo esperar. El lunes informó que hará una encuesta a padres y madres de familia para conocer cuál es su opinión sobre el retorno a las clases en medio de una tercera ola de contagios de Covid-19. Pero de inicio, la coordinadora ya rechaza la medida.

“Nosotros no nos negamos a regresar a las escuelas, a lo que nos negamos es a una imposición donde no se da seguridad ni a los niños, ni a nosotros ni a los padres de familia”, señala Alberto Barrera, coordinador de la CNTE en Tabasco. “El regreso a clases no se debe hacer hasta que esté legítimamente el semáforo verde”.

El regreso a clases presenciales ha sido un tema prioritario para el presidente López Obrador desde principios de este año. Cuando la segunda ola de contagios de Covid-19 disminuyó su fuerza, luego de dejar miles de muertos entre diciembre y enero, el titular del Ejecutivo federal impulsó que los estudiantes volvieran a las aulas.

Campeche fue el primer estado en abrir las puertas de las escuelas y le siguió la Ciudad de México un mes antes de que concluyera el ciclo escolar 2020-2021, pero un par de días después surgieron contagios de coronavirus entre la comunidad estudiantil. Esta dinámica se fue replicando en el resto del país.

Los integrantes de la CNTE reprochan que esta historia se puede repetir en el ciclo escolar 2021-2022, fechado para iniciar el 30 de agosto, es decir, en dos semanas. “Para regresar a las escuelas no debe haber ningún contagio en el país, en las aulas debería haber un doctor que vigile a los alumnos, se debe desinfectar todos los días los salones, se necesita energía eléctrica y aire acondicionado”, exige Barrera.

El gobierno federal ha apelado a la deserción escolar y el maltrato infantil como dos de sus principales argumentos para reanudar las clases presenciales. El pasado 12 de agosto la Secretaría de Gobernación (Segob) difundió en redes sociales que en los primeros seis meses del 2021 incrementó 24% la violencia contra menores de edad en el país y estimó que 3,000,000 de niños, niñas y adolescentes no se inscribieron a la escuela por motivos relacionados con el Covid-19.

El secretario general del SNTE se sumó a estos argumentos en su presentación en la conferencia matutina. “El sindicato actuará siempre en beneficio de los educandos para garantizar su derecho a la educación, contribuir a reducir el estrés y la ansiedad que provoca el confinamiento y especialmente disminuir los riesgos de la pérdida de aprendizaje”, dijo Cepeda ante los medios de comunicación.

Según cifras de la Secretaría de Educación Pública (SEP), hasta mediados del año pasado había 1,225,341 docentes de educación básica en el país, a quienes se ha hecho un llamado para volver a las aulas el 30 de agosto.

‘En regreso a clases presenciales la salud va encima de la educación’

Juan Carlos Banderas, representante de la CNTE en Jalisco, reconoce que las clases en línea impartidas a miles de estudiantes desde el el segundo trimestre del 2020 no han funcionado porque muchas personas no tienen acceso a internet o tecnología, pero aun así considera que el gobierno federal debe dar una prioridad a la salud sobre la educación.

De acuerdo con datos del Censo 2020 del Inegi, apenas 52.1% de los hogares en el país disponían entonces de acceso a internet y 37.6% contaba con una computadora.

“Nos queda claro que el aprendizaje a distancia no se logra porque hay un montón de carencias, pero también tenemos el problema de que el sistema de salud no está al nivel de este problema mundial”, menciona Banderas. “Nosotros ponemos en primer orden la vida del ser humano porque en el modelo educativo el ser humano es el centro”.

Los integrantes del magisterio fueron los primeros en ser vacunados con el biológico de Cansino, pero algunos maestros no se fían. Recientemente el laboratorio chino recomendó que sus dosis, que supuestamente solo se debían colocar una vez, sean reforzadas con una segunda inyección para alcanzar un nivel mayor de protección.

Sobre este tema no se ha pronunciado el gobierno federal, pero el secretario general del SNTE presentó la semana pasada un compromiso de adhesión al plan de reapertura del gobierno federal y también las medidas para combatir el SARS-CoV2 en las escuelas.

Por otra parte, la titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Delfina Gómez, hizo un llamado la semana pasada para que los maestros, maestras, madres y padres de familia se unan para realizar labores de limpieza y desinfección de las instalaciones escolares de cara al 30 de agosto.

Sobre la condición de las escuelas, los integrantes de la CNTE refieren que ese es otro impedimento para reanudar las clases. “Tenemos escuelas sin agua, hay escuelas que no tienen ni el material de limpieza básico”, cuestiona Banderas sobre la situación de las instalaciones educativas en Jalisco. “Con esas condiciones estamos poniendo en riesgo la vida de los niños”.

En un reporte de la organización Mexicanos Primero, hasta la semana pasada, más de 11 mil planteles escolares sumaba algún daño durante la pandemia, como deterioro por el uso, robo o vandalismo. Aunado a ello, hasta mediados de 2020, la SEP reportó que al menos 23% de los planteles educativos carecían de agua potable disponible, un total de 46,515, desde las 55,000 escuelas con este problema al inicio de la administración.

Para conciliar las diferencias entre el SNTE y la CNTE, el presidente López Obrador ha dicho que la SEP busca entrar en diálogo con la disidencia magisterial, aunque esto no había ocurrido hasta el martes, por lo que la incógnita sobre el regreso de todos los maestros a las clases presenciales sigue viva.