‘Todo era muy bonito para ser verdad’; trabajadores de Gas Bienestar acusan que los contrataron con mentiras
La protesta de los trabajadores de Gas Bienestar se extendió por ocho horas. Foto: Alexis Ortiz

“Todo era muy bonito para ser verdad”, dice Carlos Mejía, uno de los trabajadores de Gas Bienestar que este viernes se manifestaron ocho horas afuera de las instalaciones de la empresa. “Nos contrataron con engaños, nos dijeron que iba a haber una comisión, todas las prestaciones de ley y ahorita en el contrato que se está firmando nada más es el puro sueldo”.

Las contrataciones se comenzaron a promocionar desde el sábado 31 de julio a través de redes sociales. Ha pasado casi un mes desde que Gas Bienestar comenzó a operar en la Ciudad de México y decenas de sus trabajadores ya salieron a la calle para acusar violaciones a sus derechos laborales.

Los manifestantes, quienes estuvieron afuera de las instalaciones de Gas Bienestar desde las 6:00 y hasta las 14:00 horas, señalan que para sus primeros 30 días de trabajo firmaron un contrato de capacitación con el que les pagarían 1,000 pesos semanales, pero después de ese primer mes les prometieron otro contrato por 2,000 pesos a la semana. 

Este último documento es el que ya no llegó. Los gaseros aseguran que Gas Bienestar les ha ofrecido un sueldo no de 2,000 pesos, sino de 1,000 pesos semanales en el nuevo contrato. “En la convocatoria decía que eran 8,000 pesos al mes más comisiones y ahorita ya es mucho menos. Con mil y tantos pesos no me alcanza para nada”, cuestiona Carlos.

Él se unió a las protestas porque debe mantener a sus hijos de seis y ocho años, paga 4,000 pesos de renta y debe costear la gasolina con la que viaja desde su casa en la alcaldía Álvaro Obregón hasta las oficinas de Gas Bienestar en la colonia Granjas de México, en Iztacalco.

La posibilidad de que Carlos siga percibiendo 1,000 pesos a la semana pondría a su familia contra las cuerdas. “Ya tuvimos que hacer varios recortes, ya no salimos a pasear e incluso a veces mis niños si quieren algo de la tienda no tengo para comprarles” señala.

Las jornadas laborales de los empleados de Gas Bienestar son de ocho horas y ellos alegan que durante todo el primer mes han cumplido con su trabajo. También critican que solo tuvieron una semana de capacitación, aunque les habían dicho que serían 30 días; el resto del tiempo se ha ido en vender el nuevo Gas LP impulsado por el gobierno federal.

“Empezamos mal desde el contrato de capacitación y de cursos porque nos pusieron a trabajar inmediatamente”, asevera Martín Martínez, uno de los representantes de los trabajadores.

Ante la críticas de sus empleados, Gas Bienestar emitió un comunicado de prensa en sus redes sociales, donde negó que estuviera incumpliendo con el salario y las prestaciones ofrecidas a los conductores y ayudantes de conductor que hoy protestaron.

“Gas Bienestar informa que cumple con todos los derechos y prestaciones de ley a sus trabajadores, incluso superiores a los de otras gaseras. Con estricto apego a las condiciones señaladas en la convocatoria, se les proporciona sueldo base, prestaciones de ley y seguridad social al 100%”, señaló la empresa.

De igual forma, acusó que en las protestas de hoy “existen elementos para considerar que es una acción promovida por personas u organizaciones ajenas a la empresa y que buscan boicotear este proyecto de beneficio social“.

Sin embargo, alrededor de las 14:00 horas un grupo de representantes de los trabajadores de Gas Bienestar fueron recibidos en las instalaciones y se acordó que irían a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social para llegar a un acuerdo por sus contratos.

Los empleados se comprometieron a concluir su manifestación y asistir mañana a las 6:00 horas a las instalaciones de Gas Bienestar, como lo han hecho en las últimas semanas, y ahí les informarán los acuerdos entre sus representantes y autoridades.