‘¡Gracias a la vida!’ Así fue el discurso de Ofelia Medina en la ceremonia del Ariel 2021
Ofelia Medina posa con su Ariel. Foto: @AcademiaCineMx/Twitter.

La actriz Ofelia Medina protagonizó el momento más emotivo de la ceremonia del Premio Ariel 2021, luego de hacerse acreedora a una estatuilla dorada.

Nacida el 4 de marzo de 1950, la yucateca cuenta con una larga trayectoria en el cine nacional. Ha sido actriz, guionista, productora y también activista social.

Y esta faceta hoy estuvo presente cuando Guadalupe Vázquez, sobreviviente de la Masacre de Acteal de 1997, le entregó su estatuilla.

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Ofelia Medina y Guadalupe Vázquez. Foto: @AcademiaCineMx/Twitter.

Entre lágrimas y con la emoción a flor de piel, Ofelia Medina recibió su Ariel y pronunció un discurso en el que alabó  la vida, al cine, a las comunidades originarias y a la colectividad. 

A continuación, te compartimos el discurso íntegro de Ofelia Medina en la ceremonia del Ariel 2021.

“Gracias a la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas por darme el placer de darme este Ariel en mis brazos. 

Gracias, Lupita. Gracias por este placer. Agradezco a mi comunidad cinematográfica por este dorado apapacho, que me anima a seguir transitando, ya sea en travellings, o dollys, como desde hace cincuenta y chingo de años, en que ésta era chamaca bailarina, huarachuda, rebelde, mal hablada, y émula de Frida Kahlo, llegó aquí, a los Estudios Churubusco, no sabía yo, dónde estaba, e iba a hacer una prueba, hice una cola larga allá afuera, y después me dijeron pasa, a un estudio y la persona que estaba poniendo las luces, y dirigiendo, era Gabriel Figueroa, sin saberlo tuve ese gran privilegio.

Después de la prueba, me fui a una manifestación, que estaba cerca el 68, soy parte de aquella juventud rebelde, que en 1968 formó un movimiento mundial que transformó nuestra sociedades y nuestro cine, y así nació lo que llamamos el Nuevo Cine Mexicano.

Y así he dio, de Tlatelolco a Churubusco, de la Selva Lacandona al Escenario, de la Montaña de Guerrero a la alfombra roja, me quito las botas enlodadas y me pongo los estiletos.

En 1968 el cine mexicano era prácticamente sin mujeres detrás de la cámara, delante de la cámara estamos las actrices, detrás Matilde Landeta, Adela Sequeiro, pocas guionistas, por ahí empezó Marcela Fernández, y también, fue en ese año que Bertha Navarro, nuestra querida Bertha, empezó a producir cine independiente.

Es una gran satisfacción que hoy, en el año 2021, en todas las categorías, del Ariel hay mujeres, y en muchas de ellas son mayoría. 

Tuvimos que pasar una larga caminata. La visión femenina ha llegado a equilibrar y enriquecer nuestras pantallas, hacía falta, es necesaria. 

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Hace pocos años me atreví, también, a tomar la cámara, entiendo que el cine es un placer y un privilegio colectivo, en el que todos son importantes y necesarios para exponer una idea común, entiendo el cine como un acto colectivo para la colectividad, un reflejo de nuestra realidad. 

Gracias a todas las personas que forman parte de este ser, que hoy soy: mi familia mayor; mis hermanas y hermanos: mis hijos, que son herederos de familias cinematográficas.

Gracias a Nazario De la Rosa, a mis amigas Carmen Parra, Patricia, Sandra, Pilar, Rosa, Laura, Elizabeth, Andrea, Olivia, gracias por su alegre feminidad. 

Gracias, Lupita, por venir desde Acteal, a tomar tu lugar, que es el que le corresponde a las comunidades de los pueblos originarios, viniste a tomar tu lugar aquí, en la cinematografía nacional, un lugar que les corresponde.

Gracias por enriquecer nuestro cine con su visión y sus historias. Gracia por ejercer su derecho a participar en la vida cultural de nuestro nuestro país. Gracias por su visión profunda, del color de la tierra. 

Gracias a todas las personas hacedoras de cine. Resistamos. Estamos son momentos muy difíciles para la humanidad entera, y para transitarlo es necesario hacerlo en comunidad. 

El individuo es el pasado de la humanidad. La colectividad, el colectivo, es el futuro. 

¡Viva el cine! ¡Viva la vida!

Gracias, madre, por heredarme tu fuerza y tu amor. 

¡Viva la vida! ¡Viva el cine!”.