México es el cuarto país con mayor criminalidad en el mundo, dice informe
Operativo de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y fuerzas federales en la CDMX. / Foto: Twitter de Omar García Harfuch.

México es el cuarto lugar de los países con mayor criminalidad en el mundo, de acuerdo al Índice Global de Crimen Organizado 2021, que incluye en su ranking a los 193 estados miembros de la ONU.

Desarrollada por la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional, la investigación arrojó que los países con mayores niveles de criminalidad son los que experimentan conflictos o algún tipo de fragilidad institucional.

México obtuvo una puntuación de 7.56, por encima quedaron República Democrática del Congo, con 7.75 puntos; Colombia, con 7.66; y Myanmar, con 7.59.

La organización no gubernamental con sede en Ginebra, Suiza, detalló que México es un país asolado por la violencia y el crimen organizado, situación que lo ha llevado a ser declarado el más peligroso del mundo para los periodistas, sumado a que las organizaciones narcotraficantes establecidas en el país se encuentran entre los grupos mafiosos más sofisticados del mundo. 

“Los cárteles de la droga controlan el territorio en gran parte de México, cooptando al Estado mediante el soborno y la intimidación con el objetivo de facilitar la actividad ilícita e influir en el proceso democrático. Los políticos son frecuentemente asesinados o amenazados por mafias que intentan garantizar que los políticos cooperativos ocupen sus cargos”, explica.

El informe resalta que aunque la fragmentación de los cárteles redujo el número de grupos con grandes operaciones internacionales, los que quedan tienen redes que abarcan la mayor parte de América, e incluso se extienden hasta Europa y Asia. 

El Índice Global de Crimen Organizado 2021 también apunta que el mercado de tráfico de personas de México es el más grande y sofisticado de la región, ya que es un país grande y sirve como país de origen y tránsito, principalmente hacia los Estados Unidos.

“Las estrictas regulaciones fronterizas debido al Covid-19 interrumpieron las operaciones de tráfico a través de la frontera entre EU y México, lo que resultó en menos víctimas pero a un valor más alto (…) En cambio, la pandemia exacerbó la colusión entre los funcionarios corruptos y los traficantes que se aprovechan de los migrantes a través de la participación forzada en economías criminales o la extorsión”, se lee en el documento.

En cuanto al mercado de tráfico de armas, el informe asegura que el país tiene una gran demanda de las provenientes de EU y América Central.

Y alerta además que México es el único país que produce cinabrio, la forma roja del mercurio, y los cárteles trafican con ese elemento para utilizarlo en el proceso de extracción de oro a países de América del Sur donde prevalece la explotación ilícita de ese metal precioso.

Todo ese contexto impacta en los delitos relacionados con la flora y la fauna, ya que traficantes controlan algunas zonas del país obligando a las comunidades a pagar cuotas por protección. Por ejemplo, dice el informe, la mayor parte de la madera que se vende es de origen ilegal, lo que genera cientos de millones de dólares al año, pero afecta a las comunidades rurales.

Otro punto que destaca la organización es que el crimen de fauna es facilitado por autoridades “corruptas”.

“Las especies más buscadas incluyen jaguares, águilas reales, loros, guacamayos y reptiles. Los peces totoaba se destinan principalmente a China continental, con la participación de la mafia china, y se observa violencia en esta economía, especialmente a lo largo de la parte superior del Golfo de California. El comercio genera cientos de millones de dólares al año, con una libra de vejiga natatoria de totoaba más valiosa que la cocaína”, refiere.