¿Hubo más contagios por Covid-19 con el regreso a clases?
Foto: Secretaría de Educación del Estado de Campeche.

El regreso a clases que anunció el gobierno federal en agosto pasado tuvo resistencias entre madres y padres por el riesgo de contagios que implicaba. A un mes de distancia y con cifras oficiales, el número de contagios registrados entre menores de 18 años con el regreso a clases fue incluso menor a semanas previas.

Entre el 30 de agosto y el 26 de septiembre se registraron 7 mil 490 casos de coronavirus en personas menores de 17 años. En contraste, en el periodo del 1 al 29 de agosto fueron 8 mil 753, según el Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna), que publica un informe cada 28 días sobre contagios en este sector de la población.

Una de los factores que pudo haber influido en la contención de contagios es el hecho de que no todos regresaron a las escuelas. Solo el 54% de los alumnos y alumnas dejó el teléfono móvil o las computadoras en casa y volvió a los salones a tomar clases –13 millones de estudiantes de educación básica de los 24 millones que hay en el país-.

Para el 30 de agosto, fueron 20 de los 32 estados de la República los que anunciaron su regreso a clases presenciales. De estas entidades, las ubicadas en el sur fueron las que registraron un mayor alza en los contagios del 30 de agosto al 26 de septiembre: Chiapas con 28.96%; Tabasco con 24.11%; Veracruz con 18.93% y Campeche con 16.3%. El resto de estados tuvieron un crecimiento de contagios menor al 15% en menores de 17 años.

“Esos pronósticos de que el regreso a clases iba a implicar un repunte de contagios no estaban basados en ciencia, eso no pasó en ninguna entidad y en ninguna ciudad”, asegura David Calderón, director ejecutivo de Mexicanos Primero, una organización especializada en temas de educación. “No hay que bajar la guardia, pero en general parece que los temores se pueden ir dejando atrás y sí meterle más disciplina a que haya agua en las escuelas y que las niños y los niños se puedan quedar más tiempo en las aulas”.

Hubo menos contagios, pero también menos estudiantes

Otros factores que los especialistas han considerado para controlar los contagios es que apenas la mitad de los estudiantes ha regresado a las aulas. También, que niños, niñas y adolescentes han seguido las medidas sanitarias como el uso del cubrebocas, la sana distancia, el lavado de manos y el uso de gel antibacterial.

“Que se dijera que era voluntario el regreso permitió a varias familias no regresar. Eso protege a los que acuden y los que no acuden porque mientras haya menor asistencia hay aulas más ventiladas y se reduce el riesgo de contagio”, menciona Arturo Erdely, doctor en matemáticas y académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Ante la falta de protocolos sanitarios implementados por la Secretaría de Salud (Ssa) y la Secretaría de Educación Pública (SEP), fue necesaria la coordinación entre las familias y el personal docente, coinciden personas cercanas al tema.

La contención en el número de contagios “no es mérito de las autoridades, ha sido de las familias, los niños y los maestros de cada escuela”, apunta Calderón. “Las comunidades escolares se han organizado, han permanecido atentas y, en general, como país nos ha ido muy bien”.

Carlos Aguirre, director general de la Alianza de Maestros, una asociación que agrupa a 5 mil docentes en 12 estados del país, también da el crédito del control de los contagios a las familias y el personal de las escuelas.

“Afortunadamente no se ha tenido un aumento de contagios tan dramáticos como el que se temía”, asevera Aguirre. “Las familias, los maestros y los directivos se han puesto en coordinación para evitar los contagios, todos cuidando los protocolos de salud y haciendo eco en las recomendaciones sanitarias. Las escuelas donde está la Alianza de Maestros no han cerrado”.

Hasta ahora, la SEP tampoco ha actualizado la cifra de cuántas instituciones educativas han registrado casos de Covid-19. En la primera semana de septiembre informó que fueron 88 escuelas donde hubo esta situación, pero las estadísticas del Sipinna coinciden con las de la Ssa en el sentido de que la tercera ola de contagios va en picada sin que el regreso a clases presenciales haya modificado esa tendencia.

El riesgo continúa en regreso a clases presenciales

Por el momento, la razón ha sido para las organizaciones sociales y los defensores de derechos de la infancia, quienes argumentaban que las instituciones educativas no se convertirían en focos de riesgo si se implementaban medidas sanitarias y si el regreso se hacía de manera escalonada.

Sin embargo, el hecho de que no se haya registrado un repunte de contagios de Covid-19 no significa que el riesgo se haya terminado. Sobre todo, los expertos alertan que en la temporada de invierno la probabilidad de enfermedades respiratorias aumenta y el Covid-19 no sería la excepción.

“Esta posibilidad está porque con la baja temperatura (del invierno) la gente permanece más en lugares cerrados y si están mal ventilados esto podría incrementar el riesgo de unos repuntes, aunque quizá ya no con la magnitud que hemos visto”, indica Erdely, el académico de la UNAM.

Ante este riesgo, el director ejecutivo de Mexicanos Primero considera buena opción que las escuelas mantengan un regreso escalonado de sus estudiantes en el periodo invernal para evitar que las instituciones educativas operen al 100% de sus capacidades.

“Regresar todos sería super peligroso y especialmente entre noviembre y enero, por las corrientes de aire cierran las ventanas, puede haber confusión entre un catarro típico y el Covid-19, por el frío no es fácil tener a los niños y niñas en el patio o en el pasillo”, menciona Calderón.

A esto el experto añade que algunas instituciones educativas no cuentan con suministro de agua potable para abastecer a toda su comunidad y otras escuelas sufrieron saqueos durante la pandemia, con lo cual las condiciones no son las óptimas para recibir a toda la comunidad escolar.

La apertura de las escuelas ha sido una de las últimas actividades que México retomó. Con anterioridad ya se había autorizado incluso la apertura de bares, estadios de futbol, museos y otros espacios recreativos. El gobierno federal, junto con organizaciones especializadas en infancia, son quienes impulsaron el regreso a clases presenciales con el argumento de que se estaba generando un rezago educativo en la población más jóvenes.

En total, la SEP ha estimado que son 3 millones de alumnos y alumnas de nivel básico quienes abandonaron sus estudios durante la emergencia sanitaria. Para abatir este problema se planeó la reapertura de escuelas.