Asesinatos de periodistas: reconstruir la impunidad desde el periodismo
Protesta en el ángel de Independencia por el asesinato de periodistas. Foto: Alexa Ortiz /La-Lista

La impunidad y el contexto laboral en el que los periodistas desarrollan su trabajo se vinculan a la violencia que sufren por hacer su labor, e incluso, a sus asesinatos.

En lo que va de 2022, 11 periodistas han sido asesinados en México. El 5 de mayo fue hallado el cuerpo de Luis Enrique Ramírez, columnista de El Debate, en Culiacán, Sinaloa y el 9 de mayo, los de Sheila García y Yessenia Mollinedo, del portal El Veraz, en Cosoleacaque, Veracruz.

El Comité para la Protección de Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) exigió una investigación pronta y exhaustiva.

“La indignante muerte de Luis Enrique Ramírez prolonga la racha de asesinatos de comunicadores mexicanos que ha convertido a 2022 en uno de los años de mayor violencia mortal para la prensa”, declaró Jan-Albert Hootsen, representante del CPJ en México.

La mañana de este jueves, el subsecretario de Seguridad Pública, Ricardo Mejía, informó durante la conferencia de prensa en Palacio Nacional, que los autores materiales del homicidio de Luis Enrique Ramírez ya habían sido identificados.

En los casos de Sheila García y Yessenia Mollinedo, el subsecretario dijo que la federación colabora con la Fiscalía General de Justicia de Veracruz, que tiene cuatro líneas de investigación en los casos y uno de ellos apunta al crimen organizado.

El gobierno federal reconoce de forma oficial nueve casos de periodistas asesinados, casos en los que hay 16 personas vinculadas a proceso.

Por su parte, el gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García, dijo este 12 de mayo que los asesinatos de las periodistas no son su responsabilidad.

“No es nuestra responsabilidad que sucedan porque nosotros estamos dejando en claro que vamos a ir contra los culpables”, dijo en conferencia de prensa.

Pero además de estos tres homicidios, México registra 153 asesinatos de periodistas, de 2000 a marzo de 2022, presuntamente relacionados con su trabajo de informar, de acuerdo con la asociación Artículo 19, de los cuales el 90% continúan impunes.

A pesar de las manifestaciones y protestas del gremio periodístico, entre reporteros, fotógrafos, editores y camarógrafos, los asesinatos a periodistas no disminuyen. Balbina Flores, representante en México de la Organización Reporteros sin fronteras (RSF), se pregunta: 

“Las protestas y manifestaciones de pronto parecen un discurso tan repetitivo, que se vuelve tan solitario porque no tienen nada nuevo (…) ¿Quién le reclama directamente a la fiscalía de Veracruz o de Baja California?”, dijo Flores en entrevista con La-Lista.

Ella, como periodista y defensora de derechos humanos, le da vueltas al tema: “Me pregunto una y otra vez, ¿qué hemos dejado de hacer? o ¿qué estamos haciendo mal? Obviamente le exigimos al Estado, un Estado que se ha vuelto bastante oscuro, porque al final nunca te contestan”.

Pero ha llegado a una respuesta: “Como periodistas no toca ir al terreno, nos toca ir al lugar. En lo local falta más esta organización. La impunidad es el fondo de todo esto y el contexto laboral en el que desarrollan su trabajo las y los periodistas. Hablar de impunidad no es fácil porque hay que adentrarse a las investigaciones judiciales”.

Para Balbina, un gremio que se dedica a informar, investigar y exhibir puede mostrar cómo se construye la impunidad en los casos de periodistas asesinados, pero para ello, es necesario mejorar las condiciones de trabajo en los medios y dotar de herramientas a las nuevas generaciones de periodistas.

“Decirle a estas nuevas generaciones que en México hay un periodismo de riesgo y que si vas a hacer periodismo tienes que tomar en cuenta, las mismas universidades tendrían que estar implementando en sus carreras de periodismo y comunicación un curso básico de autoprotección. Vamos a seguir presenciando esto y hay que prevenir”, aseguró Balbina Flores.

Pero no sólo las nuevas generaciones están expuestas, también quienes desde la independencia hacen periodismo, por lo que la representante de RSF considera que esta autoprotección tiene que alcanzar a los profesionales de los estados, quienes emprenden proyectos propios.

“Hoy estamos presenciando algo que no está estudiado: una generación de periodistas que hace periodismo o periodismo ciudadano independiente, pero que no tiene los instrumentos para autoprotegerse, para prevenir las agresiones”, dijo la representante de RSF.