Anna Wintour defiende la controvertida portada de Kamala Harris en Vogue
Esta combinación de fotos, liberada por Vogue, muestra imágenes de la vicepresidenta electa Kamala Harris en las portadas de sus ediciones impresa y digital de febrero. Foto: Tyler Mitchell/AP

Anna Wintour se pronunció sobre la controvertida  portada de Kamala Harris en Vogue, tas las acusaciones en redes sociales de blanquear y faltar al respeto a la vicepresidenta electa.

La editora en jefe de Vogue defendió la elección de la toma para la portada de febrero, que mostraba a Harris con un par de tenis Converse.

La imagen fue elegida supuestamente en contra de los deseos de Harris, quien, según versiones, quería que se usara una fotografía más formal de ella con un traje azul de Michael Kors para la portada.

Tyler Mitchell, quien fotografió la portada, publicó la foto del traje de Kors en sus cuentas de redes sociales.

En una declaración al New York Times, Wintour dijo: “Obviamente, hemos escuchado y entendido la reacción a la portada impresa y solo quiero reiterar que no fue nuestra intención en absoluto, de ninguna manera, disminuir la importancia de la increíble victoria de la vicepresidenta electa”.

En comparación con las portadas glamorosas de Hillary Clinton y Michelle Obama, a la imagen de Harris se le consideró demasiado informal. En un artículo muy leído, Robin Givhan, el crítico de moda del Washington Post, escribió que la imagen “no le dio el debido respeto a Kamala Harris. Era demasiado familiar… Vogue se sobrepasó. Se volvió demasiada amistosa muy rápido”.

Wintour negó que el equipo de Harris y Vogue hubieran tenido un acuerdo sobre la imagen final.

“No hubo un acuerdo formal sobre cuál sería la elección de la portada”, dijo. “Y cuando las dos imágenes llegaron a Vogue, todos sentimos muy, muy fuertemente que el retrato menos formal de la  vicepresidenta electa reflejaba realmente el momento que estábamos viviendo”.

Wintour agregó que sintió que la imagen era “muy, muy accesible, cercana y real”.

Antes del clamor por la portada, Wintour dijo al podcast Sway del New York Times: “No puedo imaginar que haya alguien que realmente encuentre esta portada de otra manera que no sea (alegre) y positiva”.

En las redes sociales, los usuarios cuestionaron si la piel de Harris había sido aclarada. En agosto, la revista fue acusada de no iluminar correctamente la piel de la estrella de portada Simone Biles.

En junio, Beverly Johnson, la primera modelo negra que apareció en la portada de Vogue, criticó la disculpa de Wintour por no dar suficiente espacio para “elevar” a los miembros de raza negra del personal. Johnson pidió que al menos dos personas negras sean entrevistadas en Condé Nast (que es propietaria de Vogue) para puestos de alto nivel.

“La industria de la moda piratea la negritud con fines de lucro”, dijo, “mientras excluye a los negros y les impide monetizar sus talentos. Manejar el racismo es una de las cosas que la industria de la moda hace bien”.

En un comunicado, Vogue le dijo a The Guardian: “Nuestro enfoque para trabajar con la vicepresidenta electa Harris y su equipo fue capturarla como líder y como persona, y de manera que se sintiera más cómoda. 

“Colaboramos estrechamente en todas las decisiones creativas, incluyendo que ella se vistiera y peinara a sí misma para la sesión, y ambos looks fueron seleccionados por la vicepresidenta electa y su equipo.

“Vogue seleccionó la imagen para la portada impresa que sentimos que capturaba su optimismo, personalidad y autenticidad. Obviamente, nos encantan ambas imágenes y estamos celebrando ambas portadas digitalmente”.