Opinión invitada
Twitter y otras redes sociales permiten que los superricos actúen como guardianes políticos, transformando tanto la política como la sociedad.
Se insta a la primera ministra saliente Liz Truss a renunciar al subsidio en medio de la crisis del costo de la vida y los recortes en los servicios públicos.
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Lejos de su discurso que aplaude la democracia y el diálogo multilateral en el mundo, en este caso es evidente que Estados Unidos desprecia las resoluciones de la ONU sin importar razones.
Temáticas como la pobreza extrema, la militarización y la guerra contra el narco vuelven a tener cierto prestigio.
Las presiones y mensajes desde el púlpito de Palacio Nacional surtieron efecto en una mayoría simple del pleno de la Corte, que validó una intención política a costa de la credibilidad del Poder Judicial de la Federación.
Desde hace ya varios años en México se han podido notar algunas señales de que hay un juego duro constitucional, lo cual puede generar que se entre en una espiral en la que las posiciones sean cada vez mas encontradas.
Como adultos tenemos la oportunidad y la responsabilidad de volvernos nuestros propios padres y cubrir todas esas necesidades afectivas y físicas no satisfechas.
Requerimos de un grupo de líderes que nos convoquen a construir y reconstruir, sin renunciar a la diversidad y a las diferencias, sino construyendo puentes en torno a las necesidades más básicas que tenemos todos.
Aunque se podría iniciar ahora un proceso de fortalecimiento real de la Mesa Directiva, dependerá de las decisiones que se tomen en las próximas semanas para que se logre o no.
Somos una región de caudillos. Nos encantan los relatos de hombres fuertes que se llamaron “libertadores” en su momento de gloria militar. Rascándole, encontramos todo tipo de pecados en sus historias de vida.
De nada vale ser un purista obsesionado por el medio ambiente si seguimos llenando la cabeza de metales pesados, tóxicos, ideas denigrantes sobre nosotros mismos.
Una alfombra roja llamada México: ¿es posible? Imaginarlo de menos, nos cuesta nada y en caso de suceder, beneficia a muchos.
“La civil” y “Noches de fuego” son dos ejemplos de reconocimientos que ponen en alto el valor de las producciones mexicanas y el talento nacional, pero que a su vez provocan varias reflexiones sobre el techo de cristal.
En estos meses de pandemia me he reencontrado con textos que, como sucede siempre, toman nuevo significado al pasar del tiempo. Esta es una parte de lo que conversé en 2014 con Eduardo Sacheri.