Comisiones del Senado aprueban reforma militarista sin aval de priistas

Con 18 votos a favor, 10 en contra y una abstención, el dictamen de la reforma militarista fue aprobado esta noche en comisiones del Senado, con lo que pasa al pleno para su discusión.

Morena, PT y PVEM dieron los votos para la aprobación de la iniciativa que extiende hasta 2028 la presencia de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad, la cual fue avalada la semana pasada por la Cámara de Diputados, y ahora necesita dos terceras partes del Senado.

Nueve votos a favor de la reforma militarista, 5 en contra y una abstención se emitieron en la Comisión de Puntos Constitucionales. Y la misma votación se registró en la de Estudios Legislativos Segunda.

Piden analizar sin prisa reforma militarista

Sylvana Beltrones, senadora del PRI que se abstuvo en la votación, propuso dar un plazo de un mes o 40 días para analizar la extensión, que “invitemos a los gobernadores y presidentes municipales de los cinco estados más exitosos y los cinco que presentan una mayor problemática en seguridad pública y que nos digan qué elementos para que esta estrategia sea efectiva en el plazo que acordemos”.

“Si la discusión fuera en marzo de 2024 yo les adelanto que mi voto sería a favor, pero ante esta discusión anticipada estoy convencida que nos debemos de dar un corto periodo para discutir sin esta inconveniente prisa el cómo fortalecemos una Guardia Nacional, que aseguremos que el Ejército ya no esté en tareas permanentes de seguridad pública porque esa no es su naturaleza”, señaló la priista.   

Aunque la propuesta no avanzó, a ella se sumó la priista Claudia Ruiz Massieu, quien consideró que el dictamen que se presenta es “flojo en antecedentes”, por lo que pidió “valorar la situación que da pie y amerita esta reforma al régimen transitorio que aprobamos en 2019”, como parte de la creación de la Guardia Nacional.

“En el fondo lo que se quiere hacer es normalizar la presencia de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad”, sostuvo sobre la reforma militarista.

“Lo que quieren es terminar de convertir la Guardia Nacional en un cuerpo militar, cuando debiera ser un cuerpo civil”, dijo la priista.

Y criticó que “hay una enorme terquedad y resistencia para ajustar una estrategia que ha resultado fallida y no ha dado resultados en tres años”.

“Lo que se busca es seguir haciendo pero más lo que no le dio resultados a gobiernos anteriores, lo siguen haciendo pero más profundo, más extenso, y con mayores riesgos para el país”, aseveró.

“Se está militarizando la responsabilidad del Estado mexicano en tareas de seguridad pública… ¿Qué va a cambiar si aprueban este transitorio? No va a cambiar nada, si no hay un debate de qué tenemos que hacer para fortalecer las capacidades del Estado mexicano”, insistió.

Y es que, dijo, con o sin transitorio, el presidente siempre va a disponer de la Fuerza Armada, y atajó que “no está en duda que los mexicanos queremos a las fuerzas armadas”. Pero “llevamos tres años con este régimen de participación regulada de las Fuerzas Armadas y no vemos resultados“.

“Yo no sé si en 2024 podríamos decir que ya tenemos la Guardia Nacional que queremos, probablemente no, pero ese sería el momento, a partir del diagnóstico y una información objetiva… el momento sería en 24, para revisar si funcionó o no lo aprobado en 2019”, remarcó.

El senador Miguel Ángel Mancera, del PRD, dijo que le preocupa que hoy “busquemos ampliar un plazo con una mini iniciativa que proviene de diputados del PRI”.

El exjefe de Gobierno consideró que el dictamen “se hizo al vapor” y al Ejército “los estamos mandando a la guerra sin fusil con esta ampliación, es una ampliación laxa que después puede tener consecuencias para las Fuerzas Armadas. Hay que darnos el tiempo para discutirlo y darle el tiempo que requieren las Fuerzas Armadas, no una mera ampliación que verdaderamente los pueden llevar a complicaciones mayores”.

Por su parte, Clemente Castañeda, de Movimiento Ciudadano, dijo que en su bancada “no podemos convalidar una reforma de esta naturaleza, porque lo que nos parece es una vil simulación, porque en el fondo no hay ningún replanteamiento en el cambio de estrategia de seguridad (…) en el fondo lo que hay es la intención del presidente de la República de congraciarse con las Fuerzas Armadas”.

Por el PAN, el senador Damián Zepeda indicó que votará contra la reforma militarista “porque estoy en contra del fondo de lo que plantea”.

“El único motivo por el cual estamos aquí es porque se usó políticamente la justicia y se logró un acuerdo político entre el gobierno y particularmente la dirigencia nacional de un partido político y se estableció un acuerdo que incluye un ofrecimiento de impunidad”, lamentó.

“Por ese motivo voy a votar en contra, no quiero ser parte de ningún acuerdo que implique un uso de la justicia a placer del gobierno”, anotó.

El senador de Morena, Eduardo Ramírez Aguilar -quien es presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales- reconoció que “es una minuta hecha muy rápida, se habla del enfoque y el respeto a los derechos humanos, se transcribe solamente lo que está en el 21 constitucional”.

Pero comentó que “ya no nos da el tiempo” para analizarlo después, “tampoco nos da en el 2024 porque estamos en vísperas de la elección, seríamos muy ingenuos. Ojalá y en las próximas horas podamos construir un consenso, de no ser así siempre vamos a estar abiertos, buscando consensos y en esta materia le pediría a cada grupo parlamentario que hagamos un último esfuerzo”.
 
“Esta será, sin dudas, la última reforma que estaremos discutiendo con urgencia porque prácticamente hemos agotado nuestra agenda como grupo parlamentario mayoritario”, mencionó.

El presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales adelantó que este martes el dictamen tendrá la primera lectura en el pleno del Senado y si se logran los consensos, que hasta ahora no tienen, la reforma militarista se someterá a votación el miércoles.