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Vivimos hoy una época de profundo descontento, una era contradictoria. Porque es imposible abrir los periódicos y no empatizar con historias ciudadanas, pero qué coraje cuando leemos declaraciones y posicionamientos de los funcionarios.
La batalla más grande y complicada que tiene que librar esa institución es contra sí misma.
Por alguna razón, la mira presidencial está en el norte, tal vez porque se trata de una entidad donde orbitan poderes empresariales con mucha incidencia en el rumbo económico del país, dispuestos a financiar proyectos políticos que mantengan sus negocios a flote.
La violencia en Jerusalén es parte de un plan para reprimir la vida palestina en la ciudad. Sin embargo, existe un alentador rechazo a dejarse intimidar.
Me gustaría pensar que, como dice Haraway, “en esta inevitabilidad de las relaciones sociales con la ciencia y la tecnología, podría en efecto, existir una ciencia feminista”.
En la llamada Cuarta Transformación, la corrupción persiste, echa raíces, se mantiene impune y es solapada desde Palacio Nacional.
Un TikTok viral capturó una realidad de todos los días que se refleja en las acusaciones en contra de Matt Gaetz y Blake Bailey.
El Servicio Nacional de Salud hizo lo mejor posible, pero muchos estuvieron aislados cuando más necesitaban contacto, dejando atrás un legado de traumas profundos.
La corrupción no es el único mal que goza de impunidad en este sexenio. Hay otras tres clasificaciones de actos que gozan del mismo mal: las tragedias, los daños patrimoniales y perjuicios, y los actos de gobierno inconstitucionales o ilegales.
A Pemex le urge un cambio de modelo de negocio, un gobierno corporativo eficiente y modificaciones a su régimen fiscal; así como la reanudación de las rondas petroleras y las asociaciones en exploración y producción.
El festivo puede parecer impuesto, como si nos dijeran qué sentir y dejar de lado las experiencias de aquellos que no encajan en su modelo.
La decisión de tener un hijo es dura para muchas mujeres. Es por eso que la población se reduce.
Para quienes entre esos 218,000 y pico de fallecidos por Covid-19 perdieron a su mamá, toda la solidaridad y pronta tranquilidad. Es más, si les parece hagamos un pacto y quien encuentre un método para que duela menos, pasa el tip.
Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard, Miguel Ángel Mancera. No hay manera de que olvidemos que son ustedes piezas primordiales del rompecabezas que se está armando para conocer a quiénes corresponde responsabilizarse por lo sucedido.