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A través de mis redes sociales me han hecho muchas preguntas, que agradezco mucho. Trataré de interpretar las más comunes y explicar, de la mejor manera posible, con datos duros y fundamento jurídico y con lo que opino en otras.
Hay elementos culturales y políticos que nos predisponen a ciertos elementos del discurso populista.
Alberto Pérez Dayán fue el único integrante del pleno que sostuvo su propio proyecto y quedó como el cuetero, con la mancha adicional de haber adelantado indebidamente su mal lograda propuesta a Gertz.
La serie de eventos que vivimos es una abierta invitación a mejor largarse de la Tierra, pero ¿a dónde?
¿Es que acaso ya nos volvimos indiferentes al dolor de “nuestra guerra”, esa que en poco más de una década ha dejado decenas de miles de muertos en México?
López Obrador ha utilizado la retórica del “pacifismo” como excusa de neutralidad en el conflicto. El problema es que la neutralidad no existe.
Respirar nos contacta con las emociones, balancea estados hormonales, reintegra la paz y despeja el caos.
Hace 30 años me formé junto con mis amigos de San Petersburgo en su primera visita a los Arcos Dorados. Después del comunismo y la guerra fría, la ‘Beeg Mak’ era una muestra del mundo que habían soñado.
Varios expertos en política y seguridad nuclear señalan que enviar al estado de alerta no significa que haya una intención real de usar estas armas.
¿Hasta dónde y con qué sentido debemos pedir a la gente que busque confirmar la información antes de solo creerla?
Cómo creer en las palabras del ministro, cuando días antes de que suceda la deliberación en la Suprema Corte, escuchamos en voz del fiscal general de la República sugerir que tiene tres o cuatro ministros que no dejarían pasar un proyecto de sentencia adverso para sus intereses.
La pregunta es: ¿realmente los sesgos informativos son propaganda en favor de la guerra? En algunos casos tal vez puedan cruzar esa frontera.