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¿Es que acaso ya nos volvimos indiferentes al dolor de “nuestra guerra”, esa que en poco más de una década ha dejado decenas de miles de muertos en México?
Respirar nos contacta con las emociones, balancea estados hormonales, reintegra la paz y despeja el caos.
La solidaridad con Ucrania es la prioridad. Pero las viejas formas de lidiar con el Kremlin han fracasado, y no desaparecerá.
Hace 30 años me formé junto con mis amigos de San Petersburgo en su primera visita a los Arcos Dorados. Después del comunismo y la guerra fría, la ‘Beeg Mak’ era una muestra del mundo que habían soñado.
Varios expertos en política y seguridad nuclear señalan que enviar al estado de alerta no significa que haya una intención real de usar estas armas.
¿Hasta dónde y con qué sentido debemos pedir a la gente que busque confirmar la información antes de solo creerla?
La pregunta es: ¿realmente los sesgos informativos son propaganda en favor de la guerra? En algunos casos tal vez puedan cruzar esa frontera.
Putin creyó que podía invadir Ucrania porque todo lo que no hicimos en los últimos 22 años le enseñó que somos débiles.
¿Qué pasaría si desaparecen tu mamá, tu tía, tu esposa, tu hermana, tu sobrina o tu hija? ¿Qué pasaría si todas las mujeres nos esfumáramos como las miles de mujeres que han muerto a causa de la violencia? ¿Este país sería el mismo?
Algunos funcionarios de SLP comentan que los obligaron a favorecer a esta firma, hechos que ya trascendieron hasta la Auditoría Superior de la Federación.
No es nuestro objetivo discutir, pero sí provocar a quienes quieran y estén dispuestas a cuestionar las posiciones de poder que el feminismo recrea.
Hay casi 25 mil mujeres desaparecidas en México, la mayoría de entre 10 y 20 años de edad, muy probablemente víctimas de feminicidios y trata para explotación.