Los caprichos presidenciales tienen a Pemex en una espiral de endeudamiento que crece año con año.
La palabra es creadora, pero puede ser destructiva. Puede ser una lanza de fuego en un país de pastizales secos. Puede ser la chispa que encienda la flama antisemita. Puede ser la broma que fomenta la violencia machista. Puede ser la ocurrencia que normaliza el racismo o puede ser un grito homofóbico que se arrope como una tradición en el estadio.
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Sin importar que Emilio Lozoya es un delincuente confeso que aceptó recibir dinero ilegalmente, goza de las simpatías del presidente y ha sido tratado como un testigo protegido.
El Estado de derecho es indispensable y debemos fortalecerlo por las vías establecidas en la norma.
¿A qué le apuesta Adolfo Cuevas Teja y los comisionados? ¿Los habrán logrado presionar?
La teoría define tres estilos de apego o maneras que tenemos las personas de percibir la intimidad y de responder a ella en el seno de la pareja.
Ser parte de una campaña electoral implica para las mujeres una experiencia particular que se materializa en la evaluación de la apariencia física con un detalle inusitado y el análisis con lupa de su vestimenta y comportamiento.
No fue repentino, tampoco fortuito y mucho menos orgánico el fenómeno de la Senadora panista; sin embargo, la estrategia de sus promotores es equivocada.
Un breve resumen, con algunas anotaciones sobre el daño injustificado a CFE, para quienes no siguen estos temas de cerca.
Esta entrega es continuación de la columna anterior, en el intento por compartir sensaciones que brotan al rescatar de las fosas del olvido a seres humanos abandonados.
¿Servirá el “parlamento abierto” para que la oposición pueda socializar las bondades de la reforma energética del sexenio pasado?
Mientras no robemos, matemos o pillemos, en la acumulación de capital se vale casi todo.
El asesinato de periodistas es el claro ejemplo de que México es un Estado fallido. Señor presidente, les debe justicia a sus familias, a sus amigos, a sus compañeros de trabajo y a todo el gremio periodístico del país.
Es verdad que hay excesos en las descalificaciones contra el instituto, pero el árbitro no debería ponerse guantes de box ni botargas de chile para defenderse.
¿Hace cuánto no escribo una carta? ¿Alguien recuerda quién les mandó la última que recibieron?