Espacio mindfulness
Manos a la obra desde adentro hacia afuera, desde uno hacia el universo para que implementemos el mindfulness en este nuevo mundo al que recién le estamos viendo la orilla.
Es claro que la pandemia digital llegó para quedarse, nos tiene atrapados en las pantallas de todos los tamaños, colores y versiones y sobre todo niños y adolescentes son los más vulnerables en estos territorios nuevos.
Hoy más que nunca es imprescindible encontrar un punto de encaje, un cable a tierra. Parar la pelota como se dice en lenguaje futbolístico, frenar el mundo por algunos instantes.
Cuando escribes tu salud se potencia en todos los sentidos, estudios científicos han demostrado que escribir un diario (journaling) entre 15 a 20 minutos por día de tres a cuatro veces por semana baja los niveles de estrés y activa nuevas coordenadas neuronales.
El confinamiento y la pandemia afectan de manera directa a los niños y hay métodos muy sencillos para darles seguridad y tranquilidad en un entorno de incertidumbre.
La epidemia empieza por nosotros, por lo que nos decimos cuando nos vemos al espejo, cuando no soltamos relaciones tóxicas, cuando no ponemos límites claros y concretos.
Las investigaciones científicas confirman que enseñarles mindfulness a los niños colabora con su autoestima, autocontrol, confianza en sí mismos y en los demás.
En casa, en la oficina, en tus espacios puedes usar la atención plena como un ancla y un cable a tierra. Muebles, objetos, hasta los marcos de las puertas van a ser utilizados para volver al momento presente, al mindfulness, aquí y ahora.