Libertad bajo palabra

Lunes 16 de febrero de 2026

Libertad bajo palabra

El ejercicio de participación de este domingo parece innecesario e incluso hasta un distractor de otros problemas urgentes del país, considera Enrique Rodríguez.
Zeferín Hernández se ha ganado el aprecio de la FGR y también el salvoconducto para no ser señalado negativamente por sus decisiones, como ha pasado con algunos de sus colegas que han tenido el atrevimiento de propinar duros reveses al gobierno federal.
Hay decenas de ejemplos dramáticos que prueban la ejecución del austericidio de la 4T y que en los discursos se adornan bajo el falso concepto de la austeridad republicana, que en realidad es demagogia químicamente pura.
El presidente elimina de su ecuación política todo aquello que le estorba, solo suma la soberbia y la descalificación, calcula con enorme frialdad su estrategia de imposiciones.
Las cotidianas descalificaciones presidenciales son abiertos actos de campaña para acrecentar el encono y la división, escenario ideal que marca el protocolo estratégico del tabasqueño en su forma de ver la política.
Si la Corte no acepta la inaudita ampliación del periodo de Zaldívar a través de un transitorio, entonces el pleno podría elegir en enero de 2023 a un togado sin la injerencia de la 4T.
En el contexto de esta relatoría del pasado y el presente, Zaldívar enfrenta la coyuntura que definirá su papel en la historia como presidente de la Corte. Las dos opciones que tiene en su escenario de decisión representan costos.
Tenemos un Presidente que sin mayores contemplaciones extermina lo que le estorba, se divorcia de las virtudes que deben distinguir al hombre de Estado y supera las peores versiones de sus antecesores.
Como ocurre cada tres años, los partidos se acuerdan por necesidad de supervivencia de cuál debería ser el objetivo central de sus esfuerzos cotidianos.
Lo de hoy es el entreguismo, las lealtades de quienes obedientes resuelven sin respetar el criterio autónomo que les debiera caracterizar, en una elevada función a la que se le ha perdido el respeto desde adentro para quedar bien afuera.