reforma política
Odio, división, encono y manipulación son elementos esenciales de un estilo destructivo que acumuló miles de oportunidades perdidas en el sexenio que termina.
Hay que reconocer el dominio que tiene el presidente sobre la víscera popular, lo cual le permite proponer una reforma constitucional en su cuarto año de gobierno, cuando sus antecesores pensaban en retirarse dignamente.