El 2020 fue una montaña rusa de ventas y activismo para Banksy
¡Una persona fotografía el Aachoo de Banksy! mural en el lateral de una casa en Bristol, en el suroeste de Inglaterra. Fotografía: Geoff Caddick / AFP / Getty

Para muchas personas, este año fue para el olvido. Pero para Banksy se trató de 12 meses más para su indetenible ascenso desde artista callejero hasta fenómeno cultural.

En septiembre, después de seis meses de incerteza en el mercado del arte por el cierre de ferias y el estancamiento de las ventas, se revirtió la tendencia. El collage impresionista de Banksy, Show Me the Monet, se vendió por 7.5 millones de libras (200 millones de pesos), o sea 2.5 millones de libras (67 millones de pesos) más que su estimado más optimista, mientras que hace un año su pieza Devolved Parliament se vendió por un poco menos de 9.9 millones de libras (266 millones de pesos).

Su posición en el mercado del arte mejoró en parte gracias al crecimiento del interés de la audiencia asiática, mientras que su perfil público se ha mantenido por sus características obras callejeras en casas, una peluquería y en el Subterráneo de Londres.

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Alex Branczik, el director en Europa de arte contemporáneo para Sotheby’s, dijo que la demanda de piezas y serigrafías de Banksy en el mercado secundario jamás había sido tan alta con los compradores más tradicionales hambrientos por añadir una obra a sus colecciones.

Dijo: “Muchos de los coleccionistas tradicionales, personas que compran Basquiats y Harings, o hasta Giacomettis y Bacons, ahora también consideran a Banksy como un artista muy serio”.

A pesar de estos éxitos, 2020 no ha sido tan fácil para Banksy. En agosto, un barco de rescate financiado por el artista estuvo a punto de provocar un “estado de emergencia” después de zarpar de España para rescatar personas atrapadas en el cruce entre Libia e Italia.

El Louise Michel, con pintura rosa brillante y detalles de Banksy, rescató a casi 200 personas y eventualmente volvió a Palermo después de enviar una señal de auxilio. Algunos criticaron su enfoque, mientras que la tripulación dijo esperar que fuera una llamada de atención para las naciones europeas en un año donde más de 500 refugiados murieron en el Mediterraneo.

John Brandler, un corredor de arte que ha comprado varias piezas de Banksy, dijo que el incidente marítimo no fue una sorpresa. “La situación del barco para migrantes es una muestra de sus típicas buenas intenciones, pero parece que no lo pensó bien”, dijo.

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El corredor añadió que las tácticas guerrilleras de Banksy pueden provocar problemas porque su fama mundial significa que las consecuencias de instalar una obra en la propiedad de alguien más puede ser costoso.

El reciente stencil de una mujer estornudando en una pared de Bristol le causó problemas a la familia propietaria de la casa porque estaban en el proceso de venderla. La cobertura de la prensa sensacionalista dijo que el precio de la casa escaló hasta 5 millones de libras (134 millones de pesos), y criticaron a la familia por pausar temporalmente la venta. Más tarde confirmaron que las negociaciones continuarán conforme a lo planeado.

Brandler dijo: “Porque está en su muro, tienen la responsabilidad y los costos de mantenerla y protegerla, pero no pueden hacer nada con ella. Entonces les toca todo lo negativo y nada de lo positivo”.

Igual que en el mar, Banksy tuvo problemas en las cortes, pues el veredicto de una demanda por su marca registrada en Europa fue en su contra. El artista perdió una larga disputa con una compañía de tarjetas de felicitaciones, la cual argumentó que deberían permitirle utilizar el stencil de su mural Flower Thrower por el anonimato de su creador.

En 2014, los representantes de Banksy, Pest Control Office, solicitaron con éxito un registro para el Flower Thrower y el artista abrió una tienda en Croydon para financiar su caso. Pero en septiembre le revocaron la marca registrada después de dos años de disputa.

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Un panel de la Unión Europea dijo que encontraron que “su intención no es utilizar la marca para comercializar bienes … sólo es para circunnavegar la ley. Estas acciones son inconsistentes con sus prácticas honestas”.

Un abogado de marcas registradas, que representó a la compañía de tarjetas, dijo que como resultado del veredicto “todos los registros de Banksy están en riesgo porque su portafolio entero tiene el mismo problema”.

¿Eso podría potencialmente amargar el 2021 para Banksy? Brandler no lo cree y dijo que las personas deben esperar que crezca su precio en el mercado y que haga más activismo impredecible en lugar de retirarse.

“Si una serigrafía autografiada de Love Is in the Air puede venderse en cientos de miles de dólares, entonces no hay límite”, dijo. “Ese precio es mayor que el de un Picasso o un Rembrandt“.

Mientras tanto, Branczik tomó un enfoque más pragmático: “He aprendido a no sorprenderme jamás con Banksy”.