El círculo interno de Joe Biden: el equipo cercano del presidente
El presidente de EU, Joe Biden; su esposa Jill Biden, la vicepresidenta Kamala Harris y su esposo, Douglas Emhoff, llegan durante la toma de posesión de Joe Biden como presidente de EU en Washington, DC. Foto: David Tulis / POOL/EFE.

Al centro de su administración, Joe Biden está armando un círculo de confianza de funcionarios que están unidos por el hecho de haber trabajado juntos en un equipo de tejido muy estrecho en la administración de Obama, porque comparten la misma fe, o en algunos casos, por la relación que tuvieron con su hijo Beau.

Se trata de una forma totalmente opuesta a la de Trump de hacer las cosas. Él convocó a un “equipo de rivales” agresivos y poderosos que provenían de diferentes rumbos y que no se habían visto nunca pero que pensaban que podían dar el ancho. Biden atesora la familiaridad y la camaradería estudiantil, y advirtió a los nuevos funcionarios que si no se tratan con respeto, “los despediré en el acto”.

Tony Blinken 

El nominado para secretario de estado ha trabajado con Biden desde hace casi dos décadas. Fue su asesor de política exterior en el senado y asesor de seguridad nacional del vicepresidente durante la administración de Obama. Los que los conocen hablan de que tienen una conexión mental en lo referente a política exterior y más. Así como Biden es el antiTrump, Blinken es el antiPompeo. Su voz es suave, no grita y es cordial. En su audiencia hizo un llamado a la confianza en EU y a la humildad en el escenario mundial, en contraste con los alardes de Pompeo. A diferencia de su predecesor, Blinken es multilateralista por instinto ya que creció en Francia y es bilingüe.

Jake Sullivan

A los 43 años, Sullivan es el asesor de seguridad nacional más joven en 60 años y también lo conoce de tiempo atrás el presidente. Mereció la beca Rhodes con la que hizo su maestría en relaciones internacionales en Oxford, fue sucesor de Blinken como asesor de seguridad nacional de Biden durante la administración Obama  y trabajaron juntos durante año y medio.

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Es muy conocido porque empezó conversaciones secretas con funcionarios iraníes que fue lo que llevó al acuerdo nuclear de 2015. La filosofía que practica y que siguió desarrollando en Yale después de que Obama salió de la Casa Blanca concuerda con la de Biden: la fuerza de EU en el exterior se construye con cohesión social y prosperidad en el corazón del país.

Lloyd Austin

El nominado de Biden para secretario de defensa es llamado el “general silencioso” por su costumbre de evitar la prensa, se dice que tiene opiniones políticas muy fuertes que expresa tras las puertas cerradas del Pentágono y que esas opiniones son muy parecidas a las de Biden. Prefiere de sobremanera la diplomacia a la fuerza militar, particularmente en Medio Oriente. Se opuso terminantemente a la intervención de Arabia Saudita en Yemen, en donde el comando central de EU había cooperado con los hutíes para combatir a Al Qaeda en la península árabe.

Cabe señalar que Austin conoció a Beau Biden en Irak hace 10 años, cuando el general encabezaba las fuerzas armadas y Beau Biden era mayor en los cuerpos de justicia general. Los dos asistían a los servicios católicos juntos y el catolicismo es otra área importante de terreno privado común con el nuevo presidente.

Avril Haines

Haines, la nueva directora de inteligencia nacional que fue la primera selección de Biden para su confirmación en el senado tiene una larga historia con él. Trabajó para Biden en sus días en el senado, y se reunían casi a diario cuando era subdirectora de la CIA y subasesora de seguridad nacional  durante la administración de Obama. Los funcionarios de alto nivel del consejo de seguridad nacional son los que van a ocupar los principales puestos en la administración de Biden. Al igual que con Blinken, la mayor parte de la gente que ha trabajado con Haines habla de su amabilidad y de su trabajo duro, pero puede enfrentarse al escepticismo de la izquierda por su participación en la administración de Obama, por codificar reglas y procedimientos para atacar a terroristas sospechosos de ataques con drones, y por su papel en la redacción de los documentos de la CIA sobre tortura y por tirar la recomendación general de un inspector para disciplinar a los oficiales que habían participado.

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Kamala Harris

La selección de Harris como compañera de fórmula implicaba sanar algunas heridas que se infringieron durante las primarias, cuando ella trató de salirse del grupo democrático con un duro ataque al líder de los debates por segregación racial. Pero las raíces del vicepresidente con la familia Biden son profundas. Cuando era procuradora general en California, Beau Biden estaba haciendo el mismo trabajo en Delaware, y unieron fuerzas durante la crisis financiera e hipotecaria para presionar por una auténtica regulación de los bancos. Siguieron siendo amigos cercanos hasta su muerte en 2015 a los 46 años. “Cuando yo estaba muy presionada había momentos en los que Beau y yo hablábamos todos los días, en ocasiones varias veces al día”, dijo en sus memorias.

Ron Klain

Klain tiene tres atributos que lo hicieron una elección obvia como jefe del gabinete de la nueva Casa Blanca. Conoce muy bien al presidente y fue jefe del equipo de Biden durante los primeros años de la administración de Obama, y trabajó en tres de las elecciones de Biden. Ha trabajado muy cerca, y al parecer en mucha armonía, con Jake Sullivan. Y tiene mucha experiencia con las pandemias porque coordinó la respuesta de Obama frente al brote de ébola en 2014 y 2015, lo cual le proporciona credenciales de peso en una presidencia que probablemente se verá dominada por el coronavirus durante su primer año.

John Kerry

Kerry y Biden trabajaron juntos en el senado durante algunas décadas con la sociedad natural de dos senadores del noreste, practicantes católicos, con raíces irlandesas y un gran interés en la política exterior. Kerry fue uno de los primeros en apoyar a Biden en su tercera candidatura por la presidencia y se unió a su séquito de campaña. Cuando mandó a Kerry como su enviado del clima BIden dijo que el exsecretario de estado era “uno de mis mejores amigos”, para que el mundo supiera que estaba hablando por el presidente. Biden agregó que “no hay nadie en quien confíe más”.

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Jill Biden

No es del todo cierto. La esposa de Biden desde hace 43 años, Jill Biden, es su confidente y fiera protectora, en el molde de Barack y Michele Obama, y lo opuesto de la sociedad fría y distante de Donald y Melania Trump en la Casa Blanca. Durante la campaña, se interponía físicamente entre los manifestantes para protegerlo y entre los periodistas que se acercaban demasiado durante la pandemia. Es la madrastra de su hijo Hunter y tienen una hija juntos, Ashley, que nació en 1981. Jill Biden romperá el molde de las primeras damas porque seguirá practicando su carrera mientras vive en la Casa Blanca. Trabaja medio tiempo dando clases de escritura en Northern Virginia Community College.