‘No más selfies con monos’, dicen a los científicos que pueden propiciar el comercio ilegal de animales
La primatóloga británica Jane Goodall posa con un mono de juguete. El Instituto Jane Goodall ya no comparte imágenes de Goodall interactuando con animales. Fotografía: Stéphane de Sakutin / AFP / Getty Images

Los científicos y los primatólogos que son celebridades ya no publicarán selfies con chimpancés, orangutanes y otros primates en las redes sociales para ayudar a los esfuerzos de conservación de las especies.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, IUCN por sus siglas en inglés, la autoridad global encargada de proteger el mundo natural, presentó nuevos lineamientos dirigidos a científicos, investigadores y presentadores de TV a los que alienta a no publicar videos acurrucando monos bebés frente a la cámara ni fotos en Instagram interactuando con los primates en los santuarios.

Los expertos temen que las imágenes de los primatólogos interactuando con los animales pueden afectar los esfuerzos de conservación al propiciar sin proponérselo el tráfico ilegal de los primates como mascotas y al fomentar que la gente se tome fotos con monos, orangutanes y lémures.

También lee: Reservas de caza en Sudáfrica tienen que sacrificar animales ante baja en visitantes

Según estudios realizados, el uso de primates en comerciales, como los chimpancés en los anuncios de té PG en entre las décadas de los 50 y 70 pueden distorsionar la percepción del estatus de conservación de un animal, y existe la preocupación de que las imágenes de humanos interactuando con primates no humanos en las redes sociales pueda tener el mismo efecto.

De las 514 especies que considera la IUCN, cerca de dos terceras partes se encuentran en amenaza de extinción a causa de la agricultura, la cacería, la infraestructura humana y la crisis del clima.

Sian Waters, un especialista en macacos de la Universidad de Durham, encabeza el grupo de especialistas de la IUCN que creó los nuevos lineamientos para la interacción con primates. Waters dice que se percató del efecto de los posts en redes sociales y de las fotos en las revistas mientras estudiaba al macaco Barbary que se encuentra en peligro de extinción

“Algunas veces la gente nos pregunta si les permitimos jugar con un macaco. Nos dimos cuenta de que cada vez más personas nos lo pedían cuando aparecía una celebridad marroquí o francesa en una foto con el macaco Barbary”, dice.

“Mucha gente tiene buenas intenciones cuando sube sus fotos, pero el problema es la percepción. El contexto se pierde con mucha facilidad en las redes sociales”.

Te puede interesar: Gatos, camellos y un basilisco: el ascenso de la terapia con animales

“Podría ser un mensaje muy claro que dijera: ‘los primates no son mascotas y una foto de una persona con alguien cargando a un macaco o un chimpancé confiscado. Pero en realidad es que el contexto se pierde inmediatamente cuando se comparte en todo el mundo”.

La primatóloga Jane Goodall emitió un llamado similar el año pasado cuando una foto de un chimpancé revisando un celular se hizo viral en todo el mundo. Su instituto dejó de usar las imágenes de Goodall interactuando de cerca con los primates.

Shawn Sweeney, un especialista en comunicaciones de la organización, se alegró con la noticia. “Aprendimos mucho en estas últimas seis décadas con los trabajos de Jane con los chimpancés. Sabemos que los virus como el Covid-19 pueden afectar a humanos y primates. Esta clase de imágenes da a entender que está bien tener interacciones físicas con chimpancés y otros primates”.

Los primates no son los únicos que se han visto afectados por las redes sociales. En Costa Rica se prohibieron las selfies con animales salvajes para proteger a los perezosos, que se habían estado usando ilegalmente en fotos con turistas.

Te recomendamos: ¿Qué pasa cuando el coronavirus infecta a los animales salvajes?

Laëtitia Maréchal, primatóloga de la Universidad de Lincoln ayudó a crear los nuevos lineamientos. Dijo que “cuando un presentador trata de acariciar a un primate en TV, es normal para la psicología humana querer replicarlo. Los lineamientos no se hicieron para señalar a las personas sino para ayudar a crear conciencia de las consecuencias.