La destrucción del mundo a manos del hombre ‘sin sentido y suicida’, advierte la ONU
Un cartel de protesta contra las inversiones en combustibles fósiles. El informe de la ONU dice que billones de dólares de subsidios 'perversos' deben ser desviados a energía verde. Fotografía: Saul Loeb / AFP vía Getty

La humanidad está librando una batalla “sin sentido y suicida” con la naturaleza y está provocando el sufrimiento de la humanidad y enormes pérdidas económicas al tiempo que acelera la destrucción de la vida en la Tierra, dijo el secretario general de la ONU,  António Guterres.

Esta es la advertencia más severa que ha lanzado Guterres a la fecha al presentar un reporte para enfatizar que está viviendo una triple emergencia: la crisis climática, la devastación de la vida salvaje y la naturaleza, y la contaminación que provoca millones de muertes tempranas todos los días.

La tarea que define a las siguientes décadas es hacer la paz con la naturaleza, dijo, y también es la clave para un futuro próspero y sustentable para toda la gente. El reporte combina importantes estudios de la ONU con las últimas investigaciones y las posibles soluciones, lo que representa un esquema científico de los expertos sobre como reparar el planeta.

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El reporte dice que las sociedades y las economías tienen que transformarse siguiendo políticas como la de la sustitución del PIB como medida de la economía por uno que refleje el verdadero valor de la naturaleza, como recomendó este mes un estudio que comisionó el Tesoro de Reino Unido.

Las emisiones de carbono tienen que pagar impuestos, y los billones de dólares de los subsidios “perversos” de combustibles fósiles y cosechas destructivas tienen que transformarse en energía verde y producción de alimentos, dice el reporte. Además de los cambios sistemáticos, la gente de los países ricos puede actuar también, dice, al recortar el consumo de carne y el desperdicio de energía y agua.

“La humanidad está librando una batalla con la naturaleza. No tiene sentido y es suicida”, dice Guterres. “Las consecuencias de nuestra irresponsabilidad ya se ven en el sufrimiento humano, en las pérdidas económicas acumuladas, y en la erosión acelerada de la vida en la Tierra”.

La triple emergencia amenaza nuestra viabilidad como especie, dijo. Pero acabar con la guerra no quiere decir que tengan que bajar los estándares de vida o dejar de combatir la pobreza. “Al contrario, hay que hacer la paz con la naturaleza, asegurar su salud y construir sobre los beneficios críticos y devaluados que proporcionan la clave de un futuro próspero y sustentable para todos”.

“Este reporte nos da esperanzas”, dijo. “Explica que nuestra guerra con la naturaleza está acabando con el planeta. Pero también nos lleva a un lugar más seguro para proporcionar un plan de paz y un programa de reconstrucción posguerra”.

Inger Andersen, directora del Programa del Medio Ambiente de la ONU dijo: “No tenemos que ver más allá de la pandemia global provocada por el Covid-19, una enfermedad que contagiaron los animales a las personas, para saber que el afinado sistema del mundo natural ya se perdió”. La UNEP y la Organización Mundial de la Salud  dijeron que la causa de la pandemia es la destrucción del mundo natural y que peores brotes se seguirán dando si no se toman medidas.

El reporte dice que el crecimiento de la economía global que se quintuplicó en los últimos 50 años fue el resultado de un enorme aumento en la extracción de combustibles fósiles y otros recursos, y que ha resultado en un costo masivo para el medio ambiente. La población mundial se duplicó desde 1970 y si la prosperidad promedio también se duplicó, 1.3 mil millones de personas permanecen en pobreza y 700 millones tienen hambre.

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El reporte señala que las medidas actuales para atacar las crisis del medio ambiente quedan más cortas de lo que se necesita: el mundo necesita permanecer en camino para el calentamiento catastrófico de 3 grados centígrados sobre los niveles preindustriales, un millón de especies se enfrentan a la extinción y el 90% de la gente vive con aire sucio.  

Utilizamos tres cuartas partes de la tierra y dos tercios del océano y estamos dominando completamente la Tierra”, dice Ivar Baste de la Agencia Noruega del Medio Ambiente y uno de los autores del reporte.

El profesor Sir Robert Watson, quien encabeza asesorías científicas para la ONU sobre clima y biodiversidad y que es autor del reporte, dice: “Tenemos una emergencia triple y esos tres asuntos están interrelacionados y tienen que resolverse juntos. No sólo se trata de asuntos del medio ambiente. Se trata también de temas económicos, desarrollo, seguridad, sociales, morales y éticos.

“De todas las cosas que tenemos que hacer, tenemos que repensar en realidad nuestros sistemas económicos y financieros, especialmente, que el PIB no toma en cuenta a la naturaleza. Tenemos que librarnos de estos subsidios perversos, que son de entre 5 y 7 billones de dólares al año. Si se dirigieran hacia la tecnología baja en carbón y se invirtieran en la naturaleza, entonces el dinero ya está allí”.

Esto va dirigido a compañías y países con intereses blindados en combustibles fósiles, dijo: “Hay mucha gente que realmente ama estos subsidios perversos. Les encanta el status quo. Los gobiernos tienen que tener las agallas para actuar”.

Las instituciones financieras podrían jugar un gran papel, dijo Watson, al acabar con el financiamiento para los combustibles fósiles, la razia de bosques y la agricultura de monocultivos a gran escala. Las compañías deberían actuar también, dijo: “Las compañías proactivas saben que si logran ser sostenibles pueden ser las primeras en moverse y obtener una ganancia. Pero en algunos casos, la regulación casi tendrá que ser obligatoria para las compañías a las que no les importa”.

La contaminación se incluyó en el reporte porque a pesar de las mejoras en algunos países ricos, el aire tóxico, las aguas, las tierra y los lugares de trabajo provocan al menos 9  millones de muertes, una de cada seis muertes. “Este es un problema enorme”, dijo Baste.

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Los países del mundo se reunirán en dos cumbres mundiales cruciales en 2021 para tocar las crisis del clima y de la biodiversidad. “Sabemos que fallamos miserablemente en los objetivos de biodiversidad que se establecieron en 2010”, dijo Watson. “Me sentiría muy decepcionado si en estas cumbres sólo se habla de blancos y objetivos. Se tiene que hablar de acciones, eso es lo que en realidad importa”.