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Sociedad

La bandera original del orgullo LGBT+ regresa a su hogar en San Francisco después de 43 años

La pieza perdida de la historia queer, con dos franjas adicionales, fue diseñada para representar ‘el espectro completo de la comunidad LGBTQ’.

Una de las banderas arcoíris originales creadas para el Día de la Libertad Gay de San Francisco en 1978 se presentó en el museo de la Sociedad Histórica LGBT en abril. Foto: Cortesía de Andrew Shaffer

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Después de 43 años, una parte perdida de la historia queer de San Francisco regresa a casa.

La bandera del orgullo LGBT+, ahora un símbolo omnipresente en todo el mundo, fue creada en 1978 por el artista y activista queer Gilbert Baker. Ese año, en la primera celebración del Orgullo de San Francisco (entonces conocido como “Día de la Libertad Gay”), Baker y una multitud de defensores de los derechos LGBTQ+ cosieron y levantaron dos versiones gigantes sobre la Plaza de las Naciones Unidas de la ciudad, cerca del ayuntamiento.

Se creía que esas banderas originales habían desaparecido. Pero este abril, el Museo de la Sociedad Histórica LGBT, en el famoso barrio gay de Los Castro, recuperó una parte de una de esas dos primeras banderas. El director ejecutivo del museo, Terry Beswick, dijo que la bandera, que fue develada en una ceremonia el viernes pasado, fue diseñada como “un símbolo que representaría el espectro completo de la comunidad LGBTQ“.

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Con un tamaño de 18 por 9 metros, las dos banderas, una con rayas al estilo de la bandera estadounidense y la otra sin ellas, se exhibieron y almacenaron más tarde en un centro comunitario LGBTQ+, ahora cerrado, de donde una fue robada.

Quién sabe, tal vez aparezca algún día“, dijo Beswick. “Pensábamos que la recuperada también se había perdido. Sufrió daños por agua y tenía moho. Gilbert regresó para recuperarlas, tomó esta y cortó la parte dañada. El remanente que tenemos ahora es de unos 8.5 metros al izar y de 3 a 3.6 metros desplegada a lo ancho, todavía es bastante grande y hermosa”.

Su breve prominencia en San Francisco es aún más conmovedora considerando que 1978 fue el único año en que el supervisor Harvey Milk marchó en el desfile; a él lo asesinaron cinco meses después. Baker, agrega Beswick, se llevó la bandera cuando se mudó a Nueva York en 1994 para ejecutar una exhibición de banderas de 1.6 kilómetros de largo para el 25 aniversario del Levantamiento de Stonewall.

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Tras su muerte en 2017, unos amigos limpiaron el apartamento de Baker y enviaron la mayoría de sus pertenencias personales a una hermana en Texas y algunos objetos de memorabilia a la Sociedad Histórica LGBT. Cuando Charley Beal, presidente de la Fundación Gilbert Baker, se puso en contacto con la hermana de Baker en la víspera del 50 aniversario de Stonewall, ella le pasó la bandera y los manifestantes la llevaron en la celebración del Orgullo de Nueva York en 2019, siendo todos ignorantes de su historia.

De hecho, vi una imagen que mostraba un cartel que decía que la bandera era una réplica“, dijo Beswick, comparándola con reproducciones históricas utilizadas en películas como Milk o When We Rise.

Pero después de examinar sus ojales, costuras y tinte, un vexilólogo (o experto en banderas) determinó su edad y concluyó que probablemente provenía de la Fábrica de Banderas Paramount de San Francisco, donde Baker trabajó a fines de la década de 1970 y principios de la de 1980.

A diferencia de las banderas del Orgullo de seis colores de hoy, la original incluía rayas rosadas y turquesas. Se quitaron porque el tinte rosa fuerte era difícil de conseguir y porque siete franjas eran incómodas de reproducir, por delante y por detrás.

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Antes de su creación, y luego de las docenas de variaciones que significan varios subgrupos dentro del abanico LGBTQ+ (desde personas trans hasta bisexuales y la comunidad sin género agender), el emblema más conocido de lo queer era el triángulo rosa, un símbolo recuperado de la persecución de los hombres homosexuales en la Alemania nazi.

Ambos símbolos han adquirido mayor visibilidad y resonancia este año. En 2021, por primera vez, el triángulo rosa gigante instalado en Twin Peaks de San Francisco cada mes del Orgullo se iluminará cada noche con 2,700 luces LED.

Son “el yin-yang de la comunidad LGBTQ+, los extremos opuestos del espectro positivo-negativo”, dice Patrick Carney, creador de la pantalla del triángulo rosa. “El triángulo rosa es un remanente de uno de los capítulos más oscuros de la historia de la humanidad. La bandera del arcoíris es completamente nueva y positiva, ya que nació de la esperanza y el optimismo”.

Beswick, que calificó a la bandera como el “Sudario gay de Turín”, afirma que las discusiones sobre dónde debería permanecer tardaron más de un año. Los planes para una gira nacional están en proceso, pero él considera que la bandera ha sido “repatriada”.

“La gente está conmovida hasta las lágrimas por lo importante y significativo que fue para ellos que se ondeara la bandera en 1978”, agrega Beswick. “Gilbert Baker dedicó su vida posteriormente a usar la bandera para impulsar el movimiento de derechos LGBTQ+ hacia adelante. Y eligió deliberadamente no registrarlo como marca registrada. Murió en la indigencia, a pesar de que se han ganado millones y millones de dólares utilizando el arcoíris como símbolo LGBTQ+. Alguien tenía enarbolar esto”.

The Guardian
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