La gran semana de las tecnológicas aumenta los temores sobre un ‘futuro de Blade Runner’
A los críticos les preocupa que estemos entrando en un 'futuro estilo Blade Runner', donde nuestras vidas enteras estarán controladas por un grupo de corporaciones súper ricas y súper poderosas. Foto: Allstar/Warner Bros

La gran tecnología le proporcionó al mundo algunos números sorprendentes esta semana. En los últimos tres meses, las ventas de Amazon han promediado más de 1.2 mil millones de dólares por día. La empresa tardó menos de cuatro segundos para ganar los 52 mil dólares que gana el estadounidense promedio en un año. Apple ahora está sentado en casi 200 mil millones de dólares en efectivo, más de lo que se espera para este año en las ventas de las vacunas contra el Covid-19.

El coronavirus sacudió la economía mundial hasta su núcleo, pero para los gigantes tecnológicos de Estados Unidos ha demostrado ser una bonanza de proporciones históricas.

En los continuos informes de ganancias corporativas, Google, Apple y Microsoft reportaron ventas y ganancias trimestrales récord. Facebook duplicó sus ganancias y reportó su crecimiento más rápido en cinco años. Solo en los últimos tres meses, las cinco empresas tecnológicas más grandes de Estados Unidos obtuvieron ganancias combinadas de más de 68 mil millones de dólares.

No comenzó de esa forma. Mientras la pandemia se extendía por Estados Unidos en abril pasado, el fundador de Amazon, Jeff Bezos, advirtió sobre “el momento más difícil que jamás hemos enfrentado” y dijo que los accionistas deberían “mantenerse al margen”. La empresa planeaba gastar 4 mil millones de dólares o más en los próximos tres meses en gastos relacionados con el coronavirus, acabándose todas sus ganancias para el trimestre.

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Los accionistas no deberían haberse preocupado. El jueves, la empresa anunció una ganancia de 7.8 mil millones de dólares después de que las ventas superaran los 100 mil millones de dólares por tercer trimestre consecutivo.

El dinero se ha derramado a medida que el Covid-19 aceleró el cambio hacia el trabajo, las compras y la automatización en línea. Hay señales de problemas que están por venir para los líderes tecnológicos, pero los críticos temen que si la tendencia continúa entraremos a un “futuro estilo Blade Runner, donde nuestras vidas enteras estarán controladas por un grupo de corporaciones súper ricas y súper poderosas dirigidas por una generación de plutócratas con riquezas nunca antes vistas en la historia de la humanidad.

Esta semana, la fortuna combinada de los siete multimillonarios más ricos, todos grandes titanes de la tecnología, superó el billón de dólares por primera vez, de acuerdo con el proyecto de seguimiento de la desigualdad del Instituto de Estudios Políticos (IPS, por sus siglas en inglés).

“Estamos contemplando un futuro estilo Blade Runner, un mundo donde un grupo de empresas dominarán toda la actividad económica“, adelantó Chuck Collins, académico principal en el IPS. “Esto no solo es malo para la economía, es malo para los consumidores, para las comunidades, para la competencia. Aquí hay un daño real”.

Cuando una empresa es tan dominante como Amazon en el comercio minorista en línea, Google en la búsqueda o Facebook en las redes sociales, la competencia se vuelve cada vez más difícil, consideró. Sus enormes cantidades de efectivo significan que pueden comprar, una táctica favorita de Facebook, o copiarle a los nuevos participantes, los inversionistas evitarán poner dinero en efectivo en rivales potenciales y los emprendedores buscarán venderle a sus gigantes rivales en lugar de competir con ellos.

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Y junto a todo ese dinero viene el poder político y los medios para combatir a cualquier funcionario o gobierno que los desafíe. “Estamos creando una oligarquía política y corporativa que está fundamentalmente en contra de una democracia y competencia saludable”, dijo Collins.

Los académicos han advertido durante mucho tiempo que la estructura de la economía digital posiblemente crearía un escenario de “el ganador se lo lleva todo”. Y hay señales claras de que los gobiernos de todo el mundo están despertando ante esta amenaza. Europa, en particular, ha desafiado el dominio de las grandes empresas tecnológicas y su capacidad mundial para evitar el pago de impuestos. Estados Unidos han tardado en ponerse al día e incluso recientemente amenazaron con imponer aranceles a Reino Unido y otros países que planeaban imponer nuevos impuestos a las empresas tecnológicas estadounidenses.

Pero la administración de Joe Biden también ha hecho nombramientos clave que sugieren que el viaje fácil de la tecnología ha terminado.

En junio, la académica y prominente crítica de las grandes empresas tecnológicas, Lina Khan, fue nombrada presidenta de la Comisión Federal de Comercio (FTC por sus siglas en inglés), el organismo gubernamental que supervisa la ley antimonopolio y la protección del consumidor. Durante sus audiencias de confirmación, Khan dijo que vio un “amplio alcance de riesgos potenciales” en torno a las empresas tecnológicas. “Uno que surge de forma generalizada es que la capacidad de dominar un mercado le da a las empresas, en algunos casos, la capacidad de expandirse a mercados adyacentes“.

Lina Khan, la nueva comisionada de la FTC, es una prominente crítica de las grandes empresas tecnológicas.
Foto: Graeme Jennings/EPA

La administración de Biden también incluyó recientemente al experto en antimonopolio Tim Wu, profesor de la Universidad de Columbia, en su consejo económico nacional. Wu ha advertido durante mucho tiempo que el dominio de un grupo de empresas tecnológicas gigantes amenaza con sofocar la competencia y regresar a Estados Unidos a una economía jamás vista desde la Edad Dorada de finales de 1800, cuando los “capitalistas sin escrúpulos” controlaban vastos sectores de la industria estadounidense.

La concentración económica extrema produce una gran desigualdad y sufrimiento material“, escribió Wu en su libro de 2018, The Curse of Bigness: Antitrust in the New Gilded Age (La maldición de la grandeza: antimonopolio en la nueva era dorada).

Se avecinan otras amenazas. Los Teamsters, uno de los sindicatos más grandes y políticamente más poderosos de Estados Unidos, están financiando los esfuerzos para sindicalizar a los trabajadores de Amazon después de que la empresa destrozara los intentos anteriores para organizar a su personal. La FTC y los fiscales generales estatales de Estados Unidos tienen investigaciones activas sobre las grandes empresas tecnológicas.

Además de eso, Washington ya no es tan amigable con la tecnología, al menos en público, como lo fue alguna vez.

Incluso algunos de los principales ganadores de la tecnología parecen preocupados. Hace diez años, Marc Andreessen, cofundador de Netscape, el navegador de internet que alguna vez fue el dominante, y un inversionista que ha respaldado a empresas como Facebook, Twitter y Skype, escribió, en gran medida positivamente, que “el programa se está comiendo al mundo“.

En los próximos 10 años, las batallas entre los gobernantes y los insurgentes impulsados software serán épicas. Joseph Schumpeter, el economista que acuñó el término de ‘destrucción creativa’, estaría orgulloso”, escribió.

Ahora Andreessen no se escucha tan seguro. “Los sueños se hicieron realidad; todo funcionó. Y ahora somos el perro que alcanzó el autobús. ¿Qué hacemos con este maldito autobús?”, le dijo a Noah Smith, escritor de Substack este mes.

“Pasamos de ser piratas a ser la marina. La gente puede amar a los piratas cuando son jóvenes y pequeños y luchadores, pero a nadie le gusta una marina que actúa como un pirata. Y la industria tecnológica actual puede parecerse mucho a una marina que actúa como un pirata.