Los británicos en México hablan de su consternación tras la inclusión del país en la lista roja de viajes de Reino Unido
Claudia Rattray, de 44 años, y sus hijas, Ivanna, de 15 años, y Summer, de 14, en su habitación de hotel en la Ciudad de México.

Una mujer ha descrito su “conmoción y devastación” después de que llegó a México con sus hijas en un viaje largamente esperado para visitar a su familia y descubrió que las reglas de viaje de Gran Bretaña habían cambiado mientras estaban en camino.

Claudia Rattray fue una de las turistas británicas que hablaron sobre su consternación después de que México fuera incluido repentinamente en la lista roja de destinos de viaje del gobierno. Ahora planea quedarse en México hasta que cambien las reglas para evitar pagar más de 5,000 libras (unos 140 mil pesos) por la cuarentena en el hotel para su familia a su regreso a Reino Unido.

Los cambios, que se anunciaron el miércoles por la noche y entrarán en vigor el domingo a las 4 de la madrugada, implican que los turistas procedentes de México y otros países y territorios en la lista roja, incluidos Georgia y los departamentos franceses de Reunión y Mayotte, tendrán que acortar sus vacaciones para evitar las restricciones o pagar miles de libras para alojarse por cuarentena en un hotel cuando regresen.

Rattray, de 44 años, funcionaria de un fideicomiso, y sus hijas Ivanna, de 15 años, y Summer, de 14, habían viajado desde Jersey, lugar en el que viven, hasta la Ciudad de México vía Heathrow para visitar a su familia en León. Pero solo tres horas después de llegar a su hotel en la Ciudad de México recibió un mensaje de texto de su esposo informándole sobre los cambios en las reglas.

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Me quedé en shock, me sentí devastada. Siempre he sido responsable y siempre he tomado las decisiones correctas. Que el gobierno haga esto de último momento es simplemente indignante. Tengo suerte de tener a mi familia aquí… Mi esposo habló con British Airways para ver si podíamos conseguir vuelos para esta noche o mañana, para llegar justo a tiempo a Reino Unido antes de que se aplique la lista roja, y no hay asientos disponibles, nada“.

Llevaba más de dos años posponiendo el viaje, pero con México en la lista ámbar y el hecho de que tanto Rattray como su familia en México están completamente vacunados, pensó que sería seguro. Si regresan mientras México está en la lista roja, la cuarentena en el hotel para las tres les costará más de 5,000 libras.

A partir del 12 de agosto, el precio de una estancia de 10 días por cuarentena en un hotel aumentará de 535 libras a 2,285 libras (63 mil pesos) para un solo viajero. El costo por adulto adicional será de 1,430 libras y 325 libras para los niños de cinco a 12 años.

Es una cantidad que simplemente no podemos permitirnos pagar por 10 días en un hotel cuando estoy vacunada con las dos dosis“, dijo.

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La familia ha decidido esperar tres semanas para ver si las reglas cambian. “Me voy a quedar aquí hasta que el gobierno decida pasar a México a la lista ámbar o verde o simplemente eliminarla de una vez por todas“. Pero, agregó, sus “expectativas no son muy altas”.

Entre los que se han visto obligados a interrumpir sus vacaciones se encuentra Joe Coward, de 29 años, quien criticó duramente la gestión de las normas de viaje por parte del gobierno, tras enterarse de los cambios poco después de aterrizar en México el jueves por la mañana para pasar una luna de miel de dos semanas cerca de Cancún.

El estudiante londinense le comentó a PA Media: “Básicamente aterrizamos para enterarnos de que nuestra luna de miel de dos semanas, que ya se había reprogramado varias veces, iba a ser una visita de dos días. Hemos reservado un vuelo para mañana y pasaremos el día preparándonos para dar la vuelta y regresar a casa”.

“Nos sentimos sumamente enojados por la incompetencia del gobierno en el manejo de las normas de viaje internacional durante esta crisis, e increíblemente tristes y frustrados porque se ha arruinado el tiempo que deberíamos haber pasado disfrutando como recién casados“.

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Pasar el resto de sus vacaciones y hacer la cuarentena cuando regresaran no era una opción debido al precio de la cuarentena en los hoteles del gobierno, detalló. Coward dijo que si British Airways no les reembolsaba el dinero, perderían varios miles de libras como consecuencia del cambio en las reglas.

Ayo Faley, una operadora telefónica de pruebas y seguimiento londinense del Servicio Nacional de Salud, también llegó a Cancún el jueves por la mañana, pero ha decidido pasar sus vacaciones y “afrontar las consecuencias” del pago de la cuarentena cuando regrese el 11 de agosto.

Faley, de 24 años, comentó: “Me enteré en cuanto pude conectarme al wifi en el aeropuerto… Entré en estado de pánico“.

Dijo que había tratado de encontrar a otros británicos para compartir información y averiguar qué estaban planeando hacer, pero ellos también mostraban “confusión, miedo y arrepentimiento en sus rostros“. “Estoy absolutamente angustiada… He decidido quedarme y disfrutar mi tiempo aquí“.

Ayo Faley dice que “entró en estado de pánico” tras enterarse de la noticia sobre la lista roja.
Foto: Ayo Faley/PA

Faley trabaja desde casa, pero no sabe cómo podrá acceder al equipo que necesita para trabajar durante la cuarentena.

Dijo: “¿Cómo piensa (el gobierno) ayudar a las personas que se han encontrado en una situación como ésta, saliendo de Reino Unido pensando que su país de destino era seguro para luego aterrizar y descubrir que es mejor regresar lo antes posible o arriesgarse a estar atrapados en un hotel durante 11 días?”.

El secretario de Transportes, Grant Shapps, dijo el jueves que el sistema de semáforo significaba que los turistas podían viajar al extranjero sin tener que “preocuparse” porque las normas cambiaran. Pero el líder laborista, Keir Starmer, consideró que los cambios en las normas estaban sembrando confusión.

“La mayoría de las personas dicen que no se oponen necesariamente a las pruebas, sino que simplemente se trata del cambio constante. Un día tienen que hacer algo, al día siguiente tienen que hacer otra cosa”, agregó.

“No conocen, cuando reservan sus vacaciones y cuando intentan regresar, a qué tendrán que  atenerse. Todo lo que han pedido, lo que hemos pedido, es un sistema sencillo y comprensible que establezca controles sensatos para aquellos que se van de vacaciones“.