El desprestigiado jefe de Samsung es liberado antes de tiempo de la prisión de Corea del Sur
Lee Jae-yong declaró ante los periodistas que se disculpaba con el país. Foto: Lee Jin-man/AP

El multimillonario jefe del imperio surcoreano Samsung salió de prisión tras cumplir 18 meses de una sentencia de 30 meses por sobornar a la expresidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye.

Lee Jae-yong, vicepresidente de Samsung y líder de facto, pidió disculpas al país por sus acciones al salir del centro de detención de Seúl. “Le he causado mucha preocupación a la gente. Me disculpo profundamente“, declaró Lee, de 53 años, a los periodistas. “Estoy escuchando las inquietudes, las críticas, las preocupaciones y las grandes expectativas que hay sobre mí. Trabajaré duro”.

Lee, que había dirigido Samsung desde que su padre, Lee Kun-hee, fue hospitalizado tras un ataque al corazón en 2014, dijo que desea volver a trabajar y guiar los próximos pasos de la empresa. Pero, de acuerdo con la ley de Corea del Sur, podría tener prohibido trabajar para la empresa por cinco años. Tendrá que solicitar un permiso especial al ministro de Justicia para volver a trabajar, pero se espera que se le conceda tras las apelaciones de la comunidad empresarial surcoreana.

El ministro de Justicia, Park Beom-kye, dijo a principios de esta semana que había tomado en cuenta “la situación económica de la nación debido a la prolongada pandemia de Covid-19, así como el entorno económico mundial” para tomar la decisión de liberar a Lee.

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En un comunicado, la Oficina del Presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, comentó: “Somos muy conscientes de que hay opiniones a favor y en contra respecto a la libertad condicional del vicepresidente (Lee Jae-yong). Las opiniones de las personas que se oponen también son correctas”.

“Por otro lado, ha habido mucha gente que ha solicitado su libertad condicional en esta grave crisis, con la esperanza de que ayude al país en materia de semiconductores y vacunas“.

Lee fue uno de los 810 presos a los que se les concedió la libertad condicional en el Día de la Liberación, que conmemora la liberación de Corea del dominio imperial japonés en 1945.

El escándalo, que sacudió a la sociedad surcoreana, se originó por los intentos de Lee de persuadir al gobierno para que facilitara la sucesión del imperio Samsung de su padre, que falleció el año pasado.

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El tribunal dictaminó que Lee “ofreció activamente sobornos y le solicitó de forma implícita a la presidenta que utilizara su poder para facilitar su sucesión”.

Añadió: “Es muy lamentable que Samsung, la principal empresa del país y orgullosa innovadora mundial, se vea implicada de forma reiterada en delitos cada vez que se produce un cambio de poder político”.

A principios de este año, la familia declaró que pagaría más de 12 mil millones de wones en concepto de impuestos de sucesiones y que donaría la colección de Lee Kun-hee, compuesta por más de 23 mil obras de arte, entre las que se encuentran piezas de Salvador Dalí, Pablo Picasso y Jean-Michel Basquiat, y uno de los cuadros de Nenúfares de Claude Monet, a los museos surcoreanos.