¿Disminuye la inmunidad contra el Covid-19 y serán necesarias las dosis de refuerzo de la vacuna?
Se prevé que el programa de refuerzo de vacunas de Reino Unido se aplicará únicamente a las personas más vulnerables. Foto: Alberto Pezzali/AP

¿Cómo se investiga la disminución de la inmunidad contra el Covid-19?

Hay distintas formas de hacerlo: una es observar si las personas vacunadas se contagian de Covid-19, y otra es observar los niveles de los distintos componentes del sistema inmunológico en las personas vacunadas y ver cómo cambian con el tiempo.

¿Disminuye la inmunidad?

La respuesta basada en varios estudios parece ser que sí, aunque cabe recordar que ninguna vacuna protege al 100% en primer lugar y que, mientras más personas se vacunen, es más probable que aquellas que se enfermen hayan recibido las dos dosis.

Pero lo que se oculta detrás de esta aparente disminución y lo que significa en la práctica, y para las dosis de refuerzo, resulta menos claro.

Los datos de Israel, donde el 78% de las personas mayores de 12 años están completamente vacunadas, han mostrado un gran aumento de los índices de contagio en los últimos meses.

Mientras tanto, los datos de la aplicación británica Zoe Covid Study, en la que los usuarios pueden registrar si se han vacunado, así como su resultado de la prueba de Covid-19 y sus síntomas, han sugerido que la protección contra la enfermedad después de las dos dosis de la vacuna de Pfizer/BioNTech se redujo del 88% al mes al 74% a los cinco o seis meses, mientras que la protección contra la enfermedad después de las dos dosis de Oxford/AstraZeneca se redujo del 77% al 67% a los cuatro o cinco meses.

El profesor Tim Spector, jefe científico del estudio, comentó: “En mi opinión, en el peor de los casos razonables, la protección de las personas mayores y del personal sanitario podría ser inferior al 50% en invierno“.

Pero, como han señalado los expertos, es probable que estos resultados se deban a muchos factores, y no simplemente a que la protección proporcionada por la vacuna esté disminuyendo.

Las vacunas contra el Covid-19 son algo menos efectivas contra la variante Delta que contra la variante Alfa. La Delta también es más transmisible, lo que, junto con los cambios de las políticas, como la relajación de las restricciones, significa que han aumentado las posibilidades de que una persona se exponga al virus. Además, existe la complicación de que entre las personas que se vacunaron primero se encuentran las más vulnerables, con sistemas inmunológicos más débiles, que pueden ser más propensas a las infecciones “irruptivas”.

Otro factor es que la encuesta de Zoe se basa en una muestra autoseleccionada de usuarios de la aplicación. “Debemos tener cuidado con los factores de confusión”, comentó Deborah Dunn-Walters, profesora de inmunología de la Universidad de Surrey, y añadió que el equipo del estudio Zoe también había observado dichos problemas.

Dunn-Walters señaló que también es posible que muchas personas vacunadas no presenten síntomas, lo que significa que su contagio puede pasar desapercibido.

Pero la mayor preocupación son las hospitalizaciones y las muertes. “Este último estudio (de Zoe) confirma que existe una disminución, pero aún se desconoce qué significa esto respecto a la gravedad de la enfermedad, el aspecto clave de la protección que ofrecen las vacunas”, explicó el profesor Ian Jones, catedrático de virología de la Universidad de Reading.

Otros estudios han sugerido que los componentes biológicos de la inmunidad pueden disminuir con el tiempo, incluyendo el trabajo por UCL Virus Watch que sugirió que en algunos casos los anticuerpos generados en respuesta a las dos dosis de las vacunas de Oxford/AstraZeneca y Pfizer/BioNTech se redujeron más del 50% en 10 semanas.

Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado que todavía se desconoce si los estudios que muestran la disminución de los anticuerpos implican la disminución en la efectividad de la vacuna. Además, los anticuerpos solo son uno de los componentes del sistema inmunológico, y los expertos afirman que era de esperar su disminución. Las células B de memoria y las células T, que permanecen más tiempo, también son cruciales, pero son más difíciles de medir.

“Las células B de memoria y las células T podrían ser reutilizadas rápidamente en una respuesta para combatir futuros contagios”, señala Dunn-Walters, quien agregó que al menos un estudio que analiza la inmunidad después de recibir la vacuna de Pfizer/BioNTech descubrió que las células B de memoria seguían presentes después de seis meses.

Los científicos siguen trabajando para comprender en qué nivel se necesitan estos diferentes componentes del sistema inmunológico para ofrecer protección contra los contagios y las enfermedades graves.

¿Esto significa que son necesarias las dosis de refuerzo?

Por el momento, parece que el plan del Comité Conjunto de Vacunación e Inmunización (JCVI) de Reino Unido consiste en ofrecer las dosis de refuerzo únicamente a las personas que son particularmente vulnerables por tener sistemas inmunológicos débiles, lo que implica que la mayoría de las personas no recibirán la tercera dosis en otoño.

El profesor Adam Finn, integrante del JCVI, comentó en el programa Today de Radio 4 de la BBC que los estudios sugieren que las vacunas contra el Covid-19 siguen ofreciendo una buena protección contra contagios graves y la hospitalización.

Pero tenemos que estar muy atentos para descubrir si esta disminución de la protección contra el contagio más leve comienza a traducirse en la aparición de casos más graves, porque entonces se necesitarán las dosis de refuerzo”, comentó.