La fundación del príncipe de Gales inicia investigación por acusación de que intermediarios se quedaban con dinero
La fundación dijo que se estaba tomando las acusaciones "muy en serio". Fotografía: Stuart Wallace / Rex / Shutterstock

Una organización benéfica fundada por el príncipe de Gales inició una investigación ética sobre las acusaciones de “dinero por acceso”, en las que se afirmó que los intermediarios se quedaban con una parte del dinero por organizar cenas entre donantes ricos y el heredero del trono.

La fundación del príncipe dijo que tomaba las acusaciones “muy en serio” después de que se afirmó que los individuos podrían haber pagado 100 mil libras esterlinas para asegurar una cena con el fundador de la organización benéfica y una estancia de una noche en Dumfries House, su mansión en Escocia. Un correo electrónico reveló que los intermediarios pudieron quedarse con hasta el 25% del dinero, que estaba destinado a las actividades benéficas de la realeza, informó el diario The Mail on Sunday.

Michael Wynne-Parker, un empresario británico a quien los organismos oficiales de control le prohibieron anteriormente ofrecer asesoramiento financiero y actuar como director de una empresa, fue señalado como el remitente del correo electrónico, en el cual se detalla lo que podían recibir los donantes.

El 5% del dinero se destinaría a Wynne-Parker, de acuerdo con el correo electrónico de noviembre de 2019, mientras que el 20% se destinaría a otro intermediario. En él se indica que se depositaría el dinero en la cuenta de la nobleza de Burke, el “quién es quién” de la aristocracia británica, y que su editor, William Bortrick, representaba al príncipe Carlos.

Un vocero de la fundación del príncipe comentó: “La fundación del príncipe toma con mucha seriedad las acusaciones señaladas por The Mail on Sunday respecto a terceras personas que presentaron a posibles donantes a nuestra organización benéfica en el pasado”.

No teníamos conocimiento de que estas personas, a las que nunca hemos pagado, estuvieran buscando un beneficio económico, por lo que hemos puesto fin a nuestra relación con ellas y hemos remitido el asunto a nuestro comité de ética para que lo investigue. Michael Wynn Parker (sic) no representa a la fundación del príncipe y el correo electrónico que envió no es representativo del enfoque de la fundación respecto a la recaudación de fondos”.

La fundación del príncipe, que se creó a partir de la fusión en 2018 de la Prince’s Foundation for Building Community y otras, entre ellas el Prince’s Regeneration Trust, añadió en su comunicado que depende de las generosas donaciones para llevar a cabo su actividad en todo el mundo.

La investigación será dirigida por Douglas Connell, el presidente de la fundación del príncipe, y Dame Susan Bruce, la presidenta de su comité de ética.

Por otra parte, se conoce que la fundación del príncipe devolvió la donación de Dmitry Leus, un banquero ruso cuya propia fundación incluye a Wynne-Parker como uno de sus fideicomisarios, después de que en otoño de 2020 surgió nueva información como parte de lo que las fuentes describieron como el proceso de diligencia debida de la organización benéfica real.

Leus citó una importante donación a las organizaciones benéficas del príncipe Carlos durante el proceso de presión ante el Ministerio del Interior para obtener la completa residencia en Reino Unido, informó The Mail on Sunday. Añadió que Leus, quien también donó fondos a la asociación conservadora local del secretario de Relaciones Exteriores, Dominic Raab, incluyó en su solicitud cartas de agradecimiento de Clarence House, la oficina del príncipe Carlos.

Se contactó a Wynne-Parker y a Leus para tener sus comentarios. The Mail on Sunday informó que Wynne-Parker comentó que los donantes de la fundación del príncipe generalmente daban “entre 100 mil y un millón de libras” y que era una “práctica normal” que los intermediarios recibieran una comisión por facilitar las donaciones benéficas.

Se intentó contactar a Bortrick. The Mail on Sunday informó que este negó haber cometido alguna irregularidad ni haber tenido ningún “arreglo o acuerdo comercial” con Wynne-Parker.