Los costos exorbitantes de la atención de Covid empujan a los indios a la pobreza
Médicos indios revisan a los pacientes en centro atención de Covid-19 en Delhi, abril 2021. Foto: Rajat Gupta/EPA

Anil Goel recuerda la noche de mayo en la que recibió una llamada desesperada de su sobrino que le pidió dinero para su tratamiento de Covid-19. Habían ingresado a su sobrino, a su esposa y a cuatro de sus familiares al hospital privado por complicaciones de Covid-19, acabando así con sus ahorros.

“Me sorprendió la petición, ya que se trataba de un joven al que le iba bien en la vida, pero las costosas facturas del hospital y el mercado negro terminaron por agotar sus ahorros en pocos días. Digo, a seis de mis familiares los entubaron”, comentó Goel.

Los seis murieron. El calvario de su sobrino fue un escalofriante recordatorio para Goel de la vulnerabilidad financiera a la que se enfrentaban él y su familia. Todos ellos, hasta entonces, dependían de los ahorros de toda su vida y de seguros irregulares.

“Los precios se dispararon. Pagó cuatro veces más por las ambulancias, los tanques de oxígeno, las camas de hospital, e incluso tuvimos que pagar más por las incineraciones después de los decesos. En total, creo que gastamos más de 10 millones de rupias por el tratamiento de los seis familiares. Pidieron prestada la mayor parte, incluso vendieron algunos bienes”, señaló Goel, quien aportó unas 2 mil libras.

Su familia es solo una de las millones de familias en toda India que han incurrido en grandes gastos médicos durante la pandemia, dejándolos en bancarrota o agobiados por las deudas.

Un estudio realizado por la Fundación de Salud Pública de India (PHFI) concluyó que un empleado informal en India necesitaba trabajar 481 días para cubrir un tratamiento de cuidados intensivos en el hospital.

En India, a un empleado le cuesta el equivalente a 124 días de salario el aislamiento hospitalario por Covid-19. El tratamiento en la unidad de cuidados intensivos del hospital les costaría a los trabajadores autónomos y a los empleados regulares 318 y 232 días de trabajo, respectivamente.

Sakthivel Selvaraj, director de economía de la salud de PHFI, señaló que los trabajadores ocasionales eran, con mucho, los más afectados por los elevados costos de la atención de Covid-19.

Incluso antes de la pandemia, los costos en salud para los indios se encontraban entre los más altos del mundo, puesto que millones de personas que se endeudan cada año debido a las altas facturas médicas y el bajo gasto público. Otro informe de PHFI en 2018 mostró que 55 millones de personas se colocaron por debajo del umbral de la pobreza en solo un año en 2011-12 debido a los gastos médicos.

Este año, la segunda ola de Covid-19 de India llevó a incluso más personas a la deuda y la bancarrota. Desde que comenzó la pandemia, a causa de la escasez de medicamentos, oxígeno y un mercado oculto rapaz, aumentó el número de préstamos por vehículos, oro y propiedades. Según el Banco de la Reserva de India, los préstamos por joyas de oro que ofrecen los bancos aumentaron un 82% en un año al mes de marzo de 2021.

Cuando los casos se dispararon durante la segunda ola letal en India, un anuncio de un banco en un periódico nacional ofreció préstamos personales para el tratamiento del Covid-19. Aunque la tasa de interés era alta, el anuncio prometía a los ciudadanos que todos estaban #inthistogether.

El Tribunal Supremo de India ordenó a los gobiernos estatales que limitaran las tarifas de los proveedores privados, pero rara vez se aplicaban las sentencias, y, ante la desesperación, la gente estaba dispuesta a pagar.

Jayant Singh, que dirige un grupo de defensa de los derechos de los pacientes, relató lo que tuvo que afrontar su familia cuando su tía ingresó en el hospital con una enfermedad relacionada con el Covid-19.

El hospital, en Uttar Pradesh, exigía 3 mil libras solo para “conservar la cama”. “Mi primo tuvo que pagar miles de rupias por la ambulancia, por el mantenimiento de una cama y por otros servicios. Las cosas siguen empeorando a pesar de todos los gritos de ayuda”, señaló Singh.

Después de quedarse sin ninguna opción, muchos optaron por el micromecenazgo para pagar el tratamiento. Ketto, uno de los principales sitios de micromecenazgo en India, experimentó un aumento significante en las campañas de recaudación durante la pandemia, se atendieron aproximadamente 125 mil solicitudes de ayuda por Covid-19 y se recaudaron 30 millones de libras.

“Alrededor del 80% de la población india no cuenta todavía con ningún tipo de seguro médico y el 63% de todos los costos de las urgencias médicas han salido directamente de los bolsillos de los ciudadanos de India. En caso de emergencia, una vez que agotan todas sus opciones, la gente recurre al micromecenazgo como alternativa para financiar sus gastos médicos”, afirma Varun Sheth, fundador de Ketto.