Los ministros de Reino Unido se reunieron con compañías de combustibles fósiles nueve veces más que con las de energía limpia
Los ministros, incluido el secretario de negocios, Kwasi Kwarteng, mantuvieron solo siete reuniones privadas con generadores de energía renovable entre julio de 2019 y marzo de 2020 en comparación con 63 con productores de combustibles fósiles. Fotografía: Barcroft Media / Getty Images

Los ministros del gobierno británico se reunieron con los productores de energía de combustibles fósiles y biomasa aproximadamente nueve veces más que con empresas dedicadas a la producción de energía limpia, a pesar de la creciente urgencia de cumplir los objetivos climáticos del gobierno.

El análisis realizado por DeSmog, el grupo de investigación medioambiental, de los datos disponibles públicamente, muestra que los ministros del Departamento de Negocios, Energía y Estrategia Industrial (Beis) realizaron 63 reuniones privadas, con una empresa presente, junto con ministros y asesores, con productores de energía de combustibles fósiles y biomasa entre el 22 de julio de 2019 y el 18 de marzo de 2021.

Los ministros, entre ellos el secretario de negocios, Kwasi Kwarteng, y sus ministros subalternos, realizaron solo siete reuniones privadas con generadores de energía renovable durante el mismo período.

La falta de reuniones se produjo a pesar de que el primer ministro declaró el pasado octubre un impulso a la energía eólica marina, como parte fundamental de su “plan de 10 puntos” para alcanzar el cero neto de las emisiones.

Además de las pequeñas reuniones privadas, los ministros asistieron a cientos de reuniones de grupos más grandes con empresas de combustibles fósiles y sus representantes. Los productores de combustibles fósiles estuvieron presentes en 309 de ellas, frente a las 60 de los generadores de energías renovables.

Según el análisis de DeSmog, los ministros se reunieron al menos 473 veces en relación con los combustibles fósiles, pero sólo 317 veces en relación con las energías renovables. Shell y BP estuvieron presentes en las reuniones ministeriales 57 y 58 veces, respectivamente, a lo largo del periodo.

Connor Schwartz, responsable de clima en Friends of the Earth, comentó que la disparidad mostraba que la atención de los ministros no estaba enfocada en la transformación de bajas emisiones de carbono que se necesita en Reino Unido, y que enviaba una mala señal antes de las vitales conversaciones de la ONU sobre el clima, COP26, que se celebrarán en Glasgow el próximo noviembre.

“Esta cantidad de reuniones con la industria de los combustibles fósiles muestra dónde están las prioridades y las lealtades“, señaló.

“Mientras nos acercamos a las conversaciones sobre el clima en Glasgow, este gobierno tiene que poner fin al apoyo de Reino Unido a los combustibles fósiles perjudiciales, y no entretener a la industria (de los combustibles fósiles) llenando sus agendas con este número de reuniones, y excluyendo al sector de las energías renovables“.

Un vocero del gobierno señaló: “Estas afirmaciones son ridículas. No nos disculpamos por reunirnos con los principales proveedores de energía y con los empresarios durante una pandemia mundial, pero estas cifras son una instantánea muy selectiva y pequeña de reuniones privadas que tergiversan nuestro compromiso más amplio y nuestras prioridades”.

“Solo en este año, hemos conseguido una inversión récord en energía eólica por un total de 450 millones de libras que ha creado y asegurado 2 mil 400 puestos de trabajo. Además, hemos publicado una estrategia de hidrógeno líder en el mundo, hemos puesto en marcha un nuevo régimen de comercio de derechos de emisión en Reino Unido, nos hemos comprometido a acabar con la energía del carbón para 2024 y hemos prometido mil millones de libras de financiación para apoyar el desarrollo de la captura de carbono”.

Las revelaciones se producen en medio de una creciente preocupación por la falta de planes detallados del gobierno para cumplir el objetivo a largo plazo de cero neto de las emisiones de gases de efecto invernadero para 2050, y los objetivos intermedios de una reducción del 68% para 2030 y del 78% para 2035.

Los objetivos a corto plazo son objeto de especial atención en el momento en que Reino Unido se prepara para albergar la COP26, en la que se pedirá a todas las naciones que acudan no solo con estrictos objetivos de reducción de emisiones de carbono, de los cuales el del Reino Unido es uno de los más ambiciosos, sino también con planes creíbles sobre cómo alcanzarlos.

Los diputados, la industria, los grupos ecologistas, los asesores legales del gobierno y el Comité sobre el Cambio Climático han expresado su preocupación de que las políticas y medidas del gobierno no produzcan los recortes de emisiones necesarios para cumplir los objetivos.

Las reuniones de Beis con la industria energética también muestran un gran interés por la energía de biomasa, mediante la cual se genera energía a partir de la quema de madera en lugar de combustibles fósiles. Esta práctica es condenada por muchos grupos ecologistas porque puede implicar la tala de bosques para alimentar las calderas de las centrales eléctricas, una práctica que los defensores proclaman que es neutra en carbono con el tiempo, ya que los árboles vuelven a crecer, pero que los detractores señalan que crea emisiones actualmente mientras que la absorción de carbono de los árboles dura décadas. También preocupa el impacto de la biomasa en la fauna y la biodiversidad de los bosques, cuando se utiliza a gran escala, así como su potencial de contaminación atmosférica.

Drax solía operar una de las mayores centrales eléctricas de carbón en Europa, pero se ha convertido en uno de los mayores consumidores de madera para quemar, gran parte de ella importada de Canadá, donde los activistas están cada vez más preocupados por la producción de biomasa. Drax se reunió con los ministros en 31 ocasiones durante el periodo estudiado, incluida una visita de Kwarteng a la principal central eléctrica de la empresa en Yorkshire.

Un vocero de Drax comentó: “Drax fue la primera compañía en el mundo en capturar el carbono de una materia prima 100% de biomasa a principios de 2019 mediante el uso de la vital tecnología de emisiones negativas Beccs (bioenergía con captura y almacenamiento de carbono) y esto, comprensiblemente, atrajo el interés de empresas, gobiernos y otras organizaciones a nivel mundial”.

“El gobierno de Reino Unido es una de las muchas organizaciones con las que nos hemos reunido desde entonces para hablar del apasionante trabajo que estamos realizando para desplegar Beccs, eliminando millones de toneladas de dióxido de carbono de la atmósfera, al tiempo que creamos miles de puestos de trabajo y un crecimiento limpio en el norte”.

Además de las reuniones con Kwarteng y sus ministros subalternos, entre ellos Anne-Marie Trevelyan, el programa general de reuniones de Beis también incluyó encuentros con Alok Sharma, actual ministro del gabinete a cargo de las conversaciones de la COP26, en su anterior función de secretario de negocios, y un grupo con Greg Clark, que fue secretario de negocios bajo el mandato de Theresa May.