El estudio del tanque de inmersión que analizará el impacto de los viajes espaciales en el cuerpo femenino
Angelique Van Ombergen: ‘Casi no se conocen los efectos fisiológicos y psicológicos en las mujeres en esta área de investigación’. Foto: Rex/Shutterstock

Puede parecer un prolongado descanso en un spa, pero cuando 20 mujeres entren a una cama de agua en el sur de Francia durante cinco días esta semana, será bajo la apariencia de una investigación científica sobre el impacto de los vuelos espaciales en el cuerpo femenino.

El experimento, realizado por la Agencia Espacial Europea, simulará el impacto de la microgravedad en el sistema musculoesquelético, la salud inmunológica y cardiovascular y los niveles hormonales. Con el creciente número de mujeres astronautas que participan en misiones de larga duración, la investigación sobre la inmersión tiene como objetivo abordar una brecha de género en la que la gran mayoría de las investigaciones sobre medicina espacial se han realizado en hombres.

Casi no se conocen los efectos fisiológicos y psicológicos en las mujeres en esta área de investigación“, comentó Angelique Van Ombergen, la científica de la agencia que dirige el experimento en la clínica espacial Medes en Toulouse. “Realmente esperamos que este estudio pueda ayudar a resolver algunas de las lagunas de conocimiento de cómo reaccionan las personas a este entorno extremo”.

La ingravidez que experimentan los astronautas puede tener efectos impactantes en el cuerpo en un breve espacio de tiempo. En ausencia de gravedad para sostener la columna vertebral, el agua y otras moléculas pueden desplazarse hacia los discos entre las vértebras, lo que significa que los astronautas tienden a ser más altos en el espacio, pero también más débiles, ya que los músculos y ligamentos que los sostienen trabajan menos.

La ausencia de gravedad también conlleva el desplazamiento de los fluidos hacia la cabeza, lo cual se ha relacionado con problemas de audición y visión. Estudios anteriores han descubierto que el sistema inmunológico puede “silenciarse” en el entorno estéril de una nave espacial, lo que puede provocar la reactividad de antiguos virus. Es probable que muchos de estos efectos varíen significativamente entre hombres y mujeres.”

“Parece que las mujeres son menos susceptibles de sufrir trastornos de la visión en comparación con los hombres, relacionados con los desplazamientos de fluidos hacia la cabeza, pero las mujeres son más susceptibles de desmayarse cuando regresan a la Tierra“, comentó el profesor Alan Hargens, que investiga el impacto de la microgravedad en el cuerpo humano en la Universidad de Cirugía de California en San Diego.

Sin embargo, hasta ahora existía una escasez de datos que dificultaban la adaptación de los programas de ejercicio durante las misiones y la rehabilitación al regreso a la Tierra para las mujeres astronautas.

En el estudio más reciente, en primer lugar se envolverá a las voluntarias en una sábana de algodón y luego en una lona impermeable, antes de ser suspendidas en un tanque de inmersión dejando únicamente sus brazos y su cabeza en el exterior. Las voluntarias permanecerán en el tanque durante cinco días en un “entorno monótono”, y solo saldrán en breves “descansos higiénicos” para ducharse e ir al baño, mientras permanecen en posición horizontal para minimizar los desplazamientos de fluidos en el cuerpo. Los científicos tomarán muestras de sangre y orina y realizarán continuas evaluaciones para observar cómo se adapta el cuerpo.

Basándose en experimentos anteriores de inmersión en seco, un grupo ruso pasó 21 días en una instalación similar, Van Ombergen comentó que la experiencia probablemente resulte bastante desafiante para las voluntarias, en lugar de relajante. “Requiere dedicación por parte de las voluntarias para mantenerse”, dijo.

El porcentaje de mujeres astronautas ha aumentado lentamente en la última década, con la primera caminata espacial exclusivamente femenina en 2019, la NASA anunciando su objetivo de poner a la primera mujer en la luna y la previsión de que China incluya a una mujer astronauta en la misión del próximo mes hacia su nueva estación espacial Tiangong.