El Covid-19 puede atacar las células del páncreas que producen insulina, revela investigación
Una enfermera realiza una prueba de diabetes. Los médicos están preocupados por el número de pacientes que desarrollan diabetes después de contagiarse de coronavirus. Foto: Peter Byrne/PA

El Covid-19 puede infectar las células productoras de insulina del páncreas y modificar su función, lo que podría explicar por qué algunas personas previamente sanas desarrollan diabetes después de contagiarse del virus.

Los médicos están cada vez más preocupados por el aumento del número de pacientes que han desarrollado diabetes mientras estuvieron contagiados de coronavirus o poco después de recuperarse.

Se han propuesto varias teorías para explicar este aumento. Una de ellas es que el virus infecta las células pancreáticas a través del mismo receptor ACE2 que se encuentra en la superficie de las células pulmonares, e interfiere en su capacidad de producción de insulina, una hormona que ayuda al organismo a regular los niveles de glucosa en la sangre; otra posibilidad es que una respuesta excesivamente exagerada de los anticuerpos contra el virus dañe accidentalmente las células pancreáticas, o que la inflamación en otras partes del cuerpo provoque una menor respuesta de los tejidos a la insulina.

Para la investigación, el profesor Shuibing Chen, de Weill Cornell Medicine en Nueva York, analizó varias células y organoides, grupos de células cultivadas en laboratorio que imitan la función de los órganos, para identificar cuáles podrían infectarse de Covid-19. Los resultados sugirieron que los organoides de pulmón, colon, corazón, hígado y páncreas podían infectarse, al igual que las células cerebrales productoras de dopamina.

Otros experimentos revelaron que las células beta productoras de insulina del páncreas también eran susceptibles y que, una vez infectadas, estas producían menos insulina, al igual que las hormonas que suelen producir otras células pancreáticas.

Lo llamamos transdiferenciación“, comentó Chen, quien presentó los resultados en la reunión anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes. “Básicamente están cambiando su destino celular, de modo que en lugar de ser células beta resistentes que segregan mucha insulina, comienzan a mezclar diferentes hormonas. Podría aportar más información sobre los mecanismos patológicos del Covid-19”.

Los científicos han observado un fenómeno similar en algunos individuos con diabetes de tipo 2, aunque esta enfermedad se asocia más a que los tejidos del cuerpo respondan menos a la insulina.

Aún no está claro si los cambios desencadenados por la infección por Covid-19 son permanentes. “Sin embargo, sabemos que algunos pacientes que tenían niveles de glucosa en la sangre muy inestables cuando se encontraban en la unidad de cuidados intensivos y se recuperaron de Covid-19, algunos de ellos también recuperaron (el control de la glucosa), lo que sugiere que no todos los pacientes lo tendrán de forma permanente“, comentó Chen.

Una investigación independiente realizada por el profesor Francesco Dotta en la Universidad de Siena en Italia y sus colegas confirmó que el Covid-19 ataca las células pancreáticas al dirigirse a la proteína de la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2) en su superficie, y que las células beta productoras de insulina manifiestan niveles particularmente altos de esta proteína.

También demostraron que los niveles de ACE2 aumentaban en condiciones de inflamación, lo cual resulta importante porque las personas con diabetes de tipo 2 pueden presentar ya cierta inflamación en su páncreas.

“Esto significa que estas células beta productoras de insulina podrían ser aún más susceptibles a la infección viral cuando se inflaman”, señaló Dotta.

Lo anterior podría implicar que las personas que padecen diabetes o prediabetes corren un mayor riesgo de sufrir una disfunción pancreática si se contagian de Covid-19, algo que ahora tiene previsto investigar. “Los pacientes diabéticos en general no son más susceptibles a contagiarse de Covid-19 en términos de frecuencia, pero una vez que se contagian desarrollan complicaciones más severas y un grave desajuste metabólico“, explicó Dotta.

El profesor Francesco Rubino, catedrático de cirugía metabólica del King’s College de Londres, señaló: “Estos estudios parecen ser consistentes en respaldar un fundamento biológico para la idea de que el Covid-19 podría aumentar el riesgo de desarrollar diabetes en personas que están predispuestas a ello, o incluso potencialmente desde cero”.

Actualmente codirige una iniciativa internacional para establecer una base de datos mundial de casos de diabetes relacionados con el Covid-19, con el fin de comprender mejor si la infección puede causar una nueva forma de diabetes o desencadenar una respuesta de estrés que conduzca a la diabetes de tipo 1 o 2.

“Si estos cambios son suficientes para permitir que este virus cause diabetes es una pregunta que estos estudios no responden, pero nos da otra razón para creer que es una posibilidad”, comentó.

Sin embargo, puede que esta no sea la única forma en que el virus aumente el riesgo de diabetes. “Al menos desde el punto de vista clínico, uno de los aspectos que observamos es que, en algunos casos, los pacientes que ya padecían diabetes de tipo 1 han empezado a manifestar una grave resistencia a la insulina, que es una característica típica de la diabetes tipo 2”, señaló Rubino. Esto puede implicar un problema en la forma en que las células de otras partes del cuerpo responden a la insulina después del contagio de Covid-19.

La Dra. Lucy Chambers, jefa de comunicación de investigación en Diabetes UK, comentó: “Las personas con diabetes se han visto afectadas de forma desproporcionada por el Covid-19, y muchas personas con esta enfermedad han muerto trágicamente como consecuencia de ello. La diabetes es un factor de riesgo bastante conocido para las enfermedades graves causadas por el Covid-19, y existen pruebas emergentes de que el Covid-19 puede estar desencadenando nuevos casos de diabetes, pero todavía no se conoce bien cómo se vinculan biológicamente estas dos enfermedades”.

“Esta investigación profundiza nuestro conocimiento de cómo la diabetes y el Covid-19 podrían interactuar biológicamente. Esto ayudará a desarrollar nuevas y efectivas formas de tratar a las personas con riesgo de padecer diabetes, o que viven con ella, que tienen Covid-19. Vacunarse contra el Covid-19, incluyendo la dosis de refuerzo cuando se ofrezca, sigue siendo la mejor forma de protección contra el virus.