Pandora papers: la mayor filtración de datos sobre paraísos fiscales expone los secretos financieros de los ricos y poderosos
Los Pandora papers revelan el mecanismo interno de un mundo financiero oculto, proporcionando una excepcional muestra de las operaciones ocultas de una economía global en paraísos fiscales. Ilustración: Guardian Design

Los acuerdos secretos y los activos ocultos de algunas de las personas más ricas y poderosas del mundo han sido revelados en la mayor filtración de datos sobre paraísos fiscales de la historia.

Con la marca de los Pandora papers, esta memoria incluye 11.9 millones de archivos de empresas contratadas por clientes adinerados para crear estructuras offshore y fideicomisos en paraísos fiscales como Panamá, Dubai, Mónaco, Suiza y las Islas Caimán.

En ellos se exponen los asuntos secretos en paraísos fiscales de 35 líderes mundiales, incluidos presidentes, primeros ministros y jefes de Estado actuales y anteriores. También revelan las finanzas secretas de más de 300 funcionarios públicos, como secretarios de gobierno, jueces, alcaldes y generales militares de más de 90 países.

Los archivos incluyen revelaciones sobre los principales donadores del partido Conservador, lo que plantea cuestiones complicadas para Boris Johnson en el momento en que su partido se prepara para su conferencia anual.

Más de 100 multimillonarios figuran en los datos filtrados, así como celebridades, estrellas del rock y líderes empresariales. Muchos de ellos utilizan empresas fantasmas para poseer artículos de lujo, como propiedades y yates, así como cuentas bancarias de incógnito. Incluso aparecen obras de arte, desde antigüedades camboyanas saqueadas hasta cuadros de Picasso y murales de Banksy.

Los Pandora papers revelan el mecanismo interno de un mundo financiero oculto, proporcionando una excepcional muestra de las operaciones ocultas de una economía offshore global que permite que algunas de las personas más ricas del mundo escondan su riqueza y, en algunos casos, paguen pocos o ningún impuesto.

Hay correos electrónicos, notas, registros de constitución, certificados de acciones, informes de cumplimiento y complejos diagramas que muestran estructuras corporativas laberínticas. Con frecuencia, permiten identificar por primera vez a los verdaderos propietarios de empresas fantasma opacas.

Los archivos se filtraron al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) en Washington. El ICIJ compartió el acceso a los datos filtrados con determinados medios de comunicación, como The Guardian, BBC Panorama, Le Monde y The Washington Post. Más de 600 periodistas analizaron los archivos como parte de una gran investigación mundial.

Los Pandora papers representan la última, y más grande en términos de volumen de datos, de una serie de importantes filtraciones de datos financieros que han sacudido el mundo offshore desde 2013.

Crear o beneficiarse de entidades en paraísos fiscales no es un acto ilegal en sí mismo, y en algunos casos las personas pueden tener razones legítimas para hacerlo, como la seguridad. Pero la confidencialidad que ofrecen los paraísos fiscales en ocasiones ha resultado atractiva para los evasores fiscales, los defraudadores y las personas que lavan dinero, algunos de los cuales aparecen en los archivos.

  • Quizá la filtración más significativa hasta la fecha fueron los Panama papers de 2016, que consistieron en 2.6 terabytes de datos filtrados provenientes de la firma Mossack Fonseca.
  • Al año siguiente se publicaron los denominados Paradise Papers, la mayoría de los cuales procedían del proveedor offshore Appleby, fundado en Bermudas. En total, dicho caché estaba compuesto por 1.4 terabytes de datos.
  • Con un contenido de 2.94 terabytes, los Pandora papers son la filtración más grande de las tres. Los archivos también proceden de una gama mucho más amplia de proveedores de servicios en el extranjero que en las anteriores filtraciones: 14 en total. Las ubicaciones abarcan desde Vietnam hasta Belice y Singapur, pasando por archipiélagos lejanos como las Bahamas y las islas Seychelles.

Otras personas y empresas adineradas esconden sus activos en paraísos fiscales para evitar pagar impuestos en otros lugares, una actividad legal que se calcula supone un costo de miles de millones en ingresos perdidos para los gobiernos.

Después de más de 18 meses analizando los datos de interés público, The Guardian y otros medios de comunicación publicarán sus hallazgos en los próximos días, comenzando con las revelaciones sobre los asuntos financieros en paraísos fiscales de algunos de los líderes políticos más poderosos del mundo.

Entre ellos se encuentra el gobernante de Jordania, el rey Abdullah II, quien, según revelan los documentos filtrados, ha acumulado un imperio inmobiliario secreto de 100 millones de dólares que abarca Malibú, Washington y Londres. El rey de Jordania se negó a responder preguntas concretas, pero comentó que no habría nada impropio en que él sea dueño de propiedades a través de empresas en paraísos fiscales. Al parecer, Jordania bloqueó el sitio web del ICIJ el domingo, horas antes del lanzamiento de los Pandora papers.

El presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, y su esposa, Mehriban Aliyeva. La familia Aliyev ha negociado cerca de 400 millones de libras en propiedades de Reino Unido en los últimos años. Foto: Anadolu Agency/Getty Images

Los archivos también revelan que la familia gobernante de Azerbaiyán, Aliyev, ha negociado cerca de 400 millones de libras en propiedades de Reino Unido en los últimos años. Se vendió una de sus propiedades al patrimonio de la reina, que ahora está investigando cómo llegó a pagar 67 millones de libras a una empresa que funcionaba como fachada de la familia que dirige un país habitualmente acusado de corrupción. Los Aliyev se negaron a realizar comentarios.

Los Pandora papers también amenazan con causar problemas políticos a dos líderes de la Unión Europea. El primer ministro de la República Checa, Andrej Babiš, que es candidato a las elecciones de esta semana, se enfrenta a preguntas sobre por qué utilizó una empresa de inversión en un paraíso fiscal para adquirir un castillo de 22 millones de dólares en el sur de Francia. Él también se negó a realizar comentarios.

El primer ministro checo, Andrej Babiš, se enfrenta a preguntas sobre por qué utilizó una empresa de inversión en un paraíso fiscal para adquirir un castillo de 22 millones de dólares en el sur de Francia. Foto: Milan Kammermayer/EPA

Y en Chipre, un polémico centro offshore, el presidente, Nicos Anastasiades, podría tener que explicar por qué un despacho de abogados fundado por él fue acusado de ocultar los activos de un polémico multimillonario ruso detrás de propietarios de empresas falsas. El despacho niega haber cometido alguna infracción, mientras que el presidente chipriota afirma que dejó de tener un papel activo en sus asuntos después de convertirse en líder de la oposición en 1997.

No todas las personas nombradas en los Pandora papers están acusadas de irregularidades. Los archivos filtrados revelan que Tony y Cherie Blair ahorraron 312 mil libras en impuestos sobre la propiedad cuando adquirieron un edificio en Londres que era parcialmente propiedad de la familia de un destacado ministro de Bahrein.

El ex primer ministro y su esposa compraron la oficina de 6.5 millones de libras en Marylebone mediante la adquisición de una empresa en un paraíso fiscal en las Islas Vírgenes Británicas (BVI). Aunque la operación no fue ilegal, y no existen pruebas de que los Blair buscaran proactivamente eludir los impuestos sobre la propiedad, el acuerdo revela un vacío legal que ha permitido que los propietarios ricos no paguen el impuesto que es usual para los británicos comunes.

Tony y Cherie Blair compraron una oficina de 6.5 millones de libras en Marylebone mediante la adquisición de una empresa en un paraíso fiscal en las Islas Vírgenes Británicas. Foto: WPA Pool/Getty Images

Los registros filtrados ilustran claramente el papel central de coordinación que desempeña Londres en el turbio mundo de los paraísos fiscales. La capital británica alberga a gestores de patrimonios, despachos de abogados, agentes de creación de empresas y contadores. Todos ellos existen para servir a sus clientes ultrarricos. Muchos de ellos son magnates de origen extranjero que gozan de la condición de “no domiciliados”, lo que significa que no pagan impuestos por sus activos en el extranjero.

El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskiy, quien fue elegido en 2019 bajo la promesa de limpiar la economía de su país, notoriamente corrupta e influenciada por la oligarquía, también es mencionado en la filtración. Durante su campaña, Zelenskiy transfirió su participación del 25% en una empresa offshore a un amigo cercano que ahora trabaja como el principal asesor del presidente, sugieren los documentos. Zelenskiy se negó a realizar comentarios y se desconoce si continúa siendo el beneficiario.

El presidente ruso, Vladimir Putin, de quien Estados Unidos sospecha que posee una fortuna secreta, no aparece en los archivos con su nombre. Pero sí aparecen numerosos colaboradores cercanos, entre ellos su mejor amigo de la infancia, el fallecido Petr Kolbin, al que los críticos han llamado “cartera” de la propia riqueza de Putin, y una mujer con la que el líder ruso tuvo supuestamente una relación sentimental. Ninguno de ellos respondió a las solicitudes por sus comentarios.

Los Pandora papers también ponen en evidencia el propio sistema de paraísos fiscales. En un hecho que probablemente resulte vergonzoso para el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, quien se comprometió a liderar los esfuerzos internacionales para aportar transparencia al sistema financiero mundial, Estados Unidos surge de la filtración como uno de los principales paraísos fiscales. Los documentos sugieren que el estado de Dakota del Sur, en particular, alberga miles de millones de dólares en riqueza vinculada a individuos previamente acusados de graves delitos financieros.

El rastro de los paraísos fiscales se extiende también desde África hasta América Latina y Asia, y es probable que suscite preguntas complicadas para los políticos de todo el mundo. En Pakistán, Moonis Elahi, un destacado ministro del gobierno de Imran Khan, contactó a un proveedor de servicios offshore en Singapur para invertir 33.7 millones de dólares.

En Kenia, el presidente Uhuru Kenyatta, se ha presentado como un enemigo de la corrupción. En 2018, Kenyatta, comentó a la BBC: “El patrimonio de todo funcionario público debe ser declarado públicamente para que la gente pueda cuestionar y preguntar: ¿qué es legítimo?”

Estará bajo presión para explicar por qué él y sus familiares cercanos acumularon un patrimonio de más de 30 millones de dólares en paraísos fiscales, incluyendo propiedades en Londres. Kenyatta no respondió a las preguntas sobre si había declarado su patrimonio familiar a las autoridades competentes en Kenia.

Los Pandora papers también revelan algunas de las repercusiones invisibles de las anteriores filtraciones de información sobre paraísos fiscales, que impulsaron modestas reformas en algunas partes del mundo, como las Islas Vírgenes Británicas, que ahora mantienen un registro de los verdaderos propietarios de las empresas registradas en ese lugar. Sin embargo, los nuevos datos filtrados revelan que el dinero se traslada de un paraíso fiscal a otro, a medida que los clientes ricos y sus asesores se adaptan a las nuevas realidades.

Algunos clientes de Mossack Fonseca, el ahora desaparecido despacho de abogados que estuvo en el centro de las revelaciones de los Panama papers de 2016, simplemente transfirieron sus empresas a proveedores rivales, como otro administrador global de fideicomisos y empresas con una oficina principal en Londres, cuyos datos se encuentran en el nuevo conjunto de archivos filtrados

Cuando se le preguntó el motivo de la migración de la nueva empresa, un cliente escribió sin rodeos: “Decisión empresarial de retirarse tras los Panama papers“. Otro agente comentó que el sector siempre se había “adaptado” a la presión externa.

Archivos filtrados parecen indicar que algunos miembros del sector intentan eludir las nuevas disposiciones en materia de privacidad. Un abogado suizo se negó a enviar por correo electrónico los nombres de sus clientes de alto valor a un proveedor de servicios en las Islas Vírgenes Británicas, a raíz de una nueva ley. En su lugar, los envió por correo aéreo, con instrucciones estrictas de que no se debían procesar de ninguna “manera electrónica”. La identidad de otro beneficiario activo se compartió a través de WhatsApp.

“El objetivo de esta forma de proceder es permitir que usted cumpla con las normas de las Islas Vírgenes Británicas”, escribió el abogado. Refiriéndose a Mossack Fonseca, el abogado añadió: “Ustedes están obligados a mantener la confidencialidad para nuestros clientes y a no permitir en absoluto una segunda historia de los Panama papers que le ocurrió a uno de sus rivales”.

Gerard Ryle, director del ICIJ, comentó que los líderes políticos que organizan sus finanzas en paraísos fiscales tienen un interés en el status quo, y que probablemente serían un obstáculo para reformar la economía en paraísos fiscales. “Cuando tienes líderes mundiales, cuando tienes políticos, cuando tienes funcionarios públicos, todos usando la clandestinidad y todos usando este mundo, entonces no creo que podamos ver el final de esto”.

Espera que los Pandora papers tengan un mayor impacto que las filtraciones anteriores, entre otras cosas porque aparecen en medio de una pandemia que había exacerbado las desigualdades y obligado a los gobiernos a pedir préstamos por cantidades sin precedentes que debían ser sufragados por los contribuyentes comunes. “Esto es los Panama papers, pero con esteroides“, señaló Ryle. “Es más amplio, más rico y tiene más detalles”.

De acuerdo con un estudio realizado en 2020 por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), con sede en París, al menos 11.3 billones de dólares en riqueza se encuentran en paraísos fiscales. “Se trata de una cantidad de dinero que se pierde en los fondos de todo el mundo y que podría utilizarse para recuperarse del Covid-19“, señaló Ryle. “Estamos perdiendo porque hay personas que están ganando. Es tan sencillo como eso. Es una transacción muy sencilla la que está ocurriendo aquí”.

Equipo de periodistas que participaron en Pandora papers: Simon Goodley, Harry Davies, Luke Harding, Juliette Garside, David Conn, David Pegg, Paul Lewis, Caelainn Barr, Rowena Mason y Pamela Duncan en Londres; Ben Butler y Anne Davies en Sidney; Dominic Rushe en Nueva York; Andrew Roth en Moscú; Helena Smith en Atenas; Michael Safi en Líbano; Robert Tait en Praga.