Los fabricantes de cemento de todo el mundo prometen una gran reducción de las emisiones para 2030
Sacos de cemento cargados en una barcaza en un muelle del río Rojo en Hanoi, Vietnam. Foto: Nhac Nguyen/AFP/Getty Images

Los productores de cemento de todo el mundo se han comprometido a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero hasta en una cuarta parte en esta década y a alcanzar el cero neto en 2050, en una medida que, según dijeron, marcaría una gran diferencia en las perspectivas de la cumbre climática Cop26.

Esta industria es responsable de entre el 7% y el 8% de las emisiones mundiales de dióxido de carbono, lo que equivale a una cantidad mayor que la de cualquier otro país, excepto China y Estados Unidos. Reducir las emisiones de la producción de cemento es difícil, porque los procesos químicos utilizados para fabricarlo y para el concreto liberan CO2.

La Asociación Global del Cemento y Concreto (GCCA), que representa a 40 de los mayores productores del mundo y a aproximadamente el 80% de la industria fuera de China, realizó el compromiso el martes. Varias de las principales empresas chinas de cemento y concreto, que representan alrededor del 20% del mercado en China, también se unieron.

Las empresas llevan más de una década trabajando en métodos para cambiar los procesos químicos y utilizar materiales diferentes, además de ser más eficaces desde el punto de vista energético. El compromiso del martes marca la primera vez que los grandes productores realizan un compromiso público en relación con el clima.

Thomas Guillot, director general de la GCCA, comentó: “Se trata de un acontecimiento importante, es algo trascendental. El concreto es el segundo material más utilizado en el mundo, después del agua. Somos el primer sector que lo hace como compromiso conjunto, pero confío en que habrá muchos más y eso inspirará a muchos otros a hacer lo mismo”.

Guillot señaló que el compromiso no dependía de la actuación de los gobiernos, aunque el sector preferiría que los países establecieran un precio del carbono y desarrollaran políticas para acelerar el proceso. Las empresas se han comprometido a alcanzar el cero neto sin compensar las emisiones, una práctica polémica en la que algunos sectores planean basarse para alcanzar los objetivos.

Las reducciones de las emisiones en esta década se realizarían utilizando las tecnologías existentes, pero el plan de trabajo de la industria para el periodo de 2030 a 2050 requeriría que aproximadamente un tercio de las reducciones procedieran del uso de la tecnología de captura y almacenamiento de carbono, cuyo uso comercial aún no es frecuente.

Adair Turner, presidente del centro de estudios Energy Transitions Commission, comentó que la iniciativa era un “gran paso adelante” dada la naturaleza de esta industria. “Todo el mundo reconoce que la producción de cemento y concreto es una de las actividades económicas más difíciles de descarbonizar. Para lograrlo se necesitará un mejor diseño y construcción de los edificios, múltiples formas para mejorar la eficacia y la captura y el almacenamiento de carbono”, dijo el colega.

Mike Childs, director de ciencia de Friends of the Earth, señaló que las empresas también deberían intentar utilizar alternativas al concreto. “Cambiarse a combustibles más limpios, como la electricidad o el hidrógeno producido por energías renovables, puede reducir el carbono (del cemento), y es posible que la innovación ayude algún día a solventar las emisiones del proceso. Así que, aunque estas medidas son buenas, no constituyen toda la respuesta. Tenemos que reducir el uso del cemento así como hacer que el proceso sea más limpio. Una forma de hacerlo es utilizar la madera“, dijo.

Se calcula que reducir las emisiones de la producción de cemento y concreto hasta un 25% para el año 2030 evitaría aproximadamente 5 mil millones de toneladas de CO2. Se espera que las emisiones de la industria aumenten durante este periodo, ya que se prevé que el mercado de ambos materiales casi se duplique, pasando de 333 mil millones de dólares en 2020 a alrededor de 645 mil millones de dólares en 2030.

Nick Molho, director ejecutivo de Aldersgate Group de empresas interesadas en la sustentabilidad, comentó que el anuncio era significativo. “Viniendo de una industria que es intensiva en energía y compleja de descarbonizar, el compromiso de hoy muestra que existe un ímpetu cada vez mayor a través de la comunidad empresarial mundial para cumplir con el objetivo de 1.5°C del Acuerdo de París”, comentó.

Molho pidió al gobierno británico que tome más medidas para fomentar la reducción de emisiones por parte de la industria. “La estrategia gubernamental de cero neto debe hacer crecer el mercado del cemento ecológico a través de la incorporación de estándares de producto y criterios de adquisición pública que obliguen una mayor eficacia de los recursos y una reducción de las emisiones integradas”.

“Puesto que las cementeras suelen operar lejos de las grandes agrupaciones industriales, la política gubernamental también debería apoyar a las cementeras para que se conecten a la infraestructura de captura de carbono e hidrógeno que se desarrollará en estas agrupaciones”.