Bolsonaro debería ser acusado de crímenes de lesa humanidad, concluye investigación sobre Covid-19
Manifestantes protestan contra la gestión de Jair Bolsonaro de la pandemia de coronavirus, en Brasilia, el 8 de octubre. Foto: Ueslei Marcelino/Reuters

Jair Bolsonaro debería ser acusado de crímenes de lesa humanidad y encarcelado por su “macabra” reacción al brote de Covid-19 que ha matado a más de 600 mil brasileños, incluido un número desproporcionado de ciudadanos indígenas, concluyó una investigación del Congreso.

Dos de las acusaciones más graves contra el presidente brasileño, el asesinato y el genocidio de las poblaciones indígenas del país, se eliminaron el martes por la noche de un borrador anterior del informe tras las conversaciones mantenidas entre los senadores de la oposición que participaron en la investigación.

Pero el borrador final sugiere que la comisión recomienda que el presidente populista de Brasil sea acusado de nueve delitos diferentes, entre los que se incluyen charlatanismo, incitación a cometer crímenes, propagación de gérmenes patógenos y crímenes contra la humanidad.

La investigación, con la que los rivales políticos de Bolsonaro esperan que arruine sus posibilidades de reelección, se inició en abril y está previsto que concluya el próximo martes cuando los senadores voten sobre su informe final.

Ese documento de mil 180 páginas, que critica la respuesta anticientífica y “descuidada” del gobierno de Bolsonaro a la pandemia, será una lectura profundamente incómoda para el líder de la extrema derecha brasileña y decenas de aliados, contra quienes también se recomiendan cargos.

“(Debemos) nunca olvidar lo que sucedió en este país o las personas inocentes que perdieron la vida como consecuencia del manejo imprudente de la pandemia por parte del gobierno”, señala el borrador final del informe, leído por The Guardian el miércoles.

“El presidente cometió muchos crímenes y pagará por ellos”, dijo el presidente de la investigación, el senador Omar Aziz, en una audiencia en la capital Brasilia el miércoles previo a la presentación oficial del documento.

El senador Randolfe Rodrigues, vicepresidente de la investigación, comentó a los periodistas que los presuntos crímenes significan que el futuro de Bolsonaro debería encontrarse tras las rejas. “El informe asigna más de 100 años de prisión al presidente de la república. A esto apunta el conjunto de crímenes sugeridos”, señaló Rodrigues.

La acusación de crímenes contra la humanidad, que, según el informe, será remitida a la corte penal internacional en La Haya, se relaciona con lo que el informe denomina la “negligencia deliberada” del gobierno de Bolsonaro hacia los indígenas mientras el Covid-19 arrasaba con el país sudamericano y sus territorios supuestamente protegidos.

El gobierno federal encontró en el virus un aliado para atacar a los indígenas“, afirma el documento, destacando la bien documentada hostilidad de Bolsonaro con los habitantes originales de las tierras que se convirtieron en Brasil tras la llegada de los colonizadores portugueses en 1500.

“Existe una clara relación causal entre la postura antiindígena del máximo mandatario (de Brasil) y el daño sufrido por los indígenas, aunque no haya matado directamente a nadie“, alega el informe.

“Incluso antes de la pandemia, el presidente Jair Bolsonaro ordenó una política antiindígena que expuso deliberadamente a los pueblos nativos a la falta de asistencia, al acoso, a las invasiones de sus tierras y a la violencia, intensificándose estos actos de clara hostilidad… tras la llegada del virus”.

“Al permitir que el virus avanzara… causó muerte y sufrimiento de forma remota. El acoso constante y la negligencia deliberada, combinados con la pandemia, fueron peores que las armas”.

El informe también es mordaz con la respuesta más general a la pandemia de Bolsonaro, incluyendo sus intentos de socavar la vacunación y las medidas de contención, como el uso de cubrebocas y el distanciamiento social.

“Las consecuencias de esta estrategia macabra se midieron a través de la ciencia”, dice el informe. “Si se hubieran aplicado sistemáticamente intervenciones no farmacéuticas, los índices de contagio se podrían haber reducido en aproximadamente un 40%, lo que significa que se podrían haber salvado 120 mil vidas para finales de marzo de 2021″.

En su discurso en un evento en el noreste de Brasil, Bolsonaro atacó la investigación sobre el Covid-19, afirmando que “no ha producido más que odio y resentimiento“.

“Sabemos que no tenemos ninguna culpa. Sabemos que hicimos lo correcto desde el principio”, dijo Bolsonaro, mientras sus partidarios gritaban insultos contra el autor del informe, el senador Renan Calheiros, al que llamaron “holgazán”.

Eduardo Girão, un senador pro-Bolsonaro que forma parte de la investigación de 11 miembros, comentó que rechazaba el informe y afirmó que la investigación se había convertido en “un instrumento de persecución política” diseñado para ayudar a los enemigos del presidente a recuperar el poder. “La injusticia en cualquier lugar es una amenaza para la justicia en todas partes”, señaló Girão, citando a Martin Luther King Jr.

El presidente no es el único miembro del clan Bolsonaro mencionado en el informe sobre el Covid-19, que se espera sea aprobado por los senadores el próximo martes. Tres de sus hijos políticos, Carlos, Eduardo y Flavio Bolsonaro, son denunciados por su presunta participación en la dirección de una red de noticias falsas que inundaron las redes sociales con desinformación sobre la pandemia.

Los Bolsonaros niegan tales afirmaciones. Cuando se le preguntó por la reacción de su padre a las acusaciones el miércoles, el senador Flavio Bolsonaro comentó a los periodistas: “Creo que así es como se lo tomó, ya saben esa risa suya: ‘Jajajajajaja'”.