Tiroteo en Rust: la fiscal rechaza la teoría conspirativa del plan de sabotaje
La fiscal del distrito de Santa Fe, Mary Carmack-Altwies, ofrece una conferencia de prensa el mes pasado. Foto: Eddie Moore/Albuquerque Journal/ZUMA/REX/Shutterstock

La fiscal que investiga el tiroteo mortal en el set de rodaje de la película Rust, en Nuevo México, el mes pasado, rechazó las teorías conspirativas formuladas por los abogados defensores de los miembros del equipo que sugieren que la muerte de la directora de fotografía podría haber sido el resultado de un misterioso complot de sabotaje.

“No tenemos ninguna prueba”, dijo la fiscal del condado de Santa Fe, Mary Carmack-Altwies, a ABC News en una entrevista transmitida el miércoles por la mañana.

“¿Cree que el sabotaje es una posibilidad?”, preguntó un periodista, a lo que Carmack-Altwies respondió con firmeza: “No”.

La tragedia ocurrió en el set de rodaje de un western en el desierto, en Nuevo México, cuando el actor Alec Baldwin, también productor del proyecto, disparó por accidente un arma cargada mientras ensayaba una escena y el disparo mató a la directora de fotografía, Halyna Hutchins, e hirió al director, Joel Souza, quien estaba parado detrás de ella.

El asistente del director, Dave Halls, le entregó el arma a Baldwin y le indicó que era “fría” o segura de usar, según los documentos legales.

La policía ha estado investigando el tiroteo conjuntamente con la oficina de Carmack-Altwies y la tragedia también ha provocado un intenso debate en Hollywood sobre las condiciones de trabajo del personal en los sets de películas y televisión.

Carmack-Altwies señaló que en caso de que se determine que alguien efectivamente saboteó el set de filmación, entonces su fiscalía estaría buscando “ciertamente un nivel más alto de acusación de homicidio de lo que potencialmente estaríamos buscando con los hechos que tenemos ahora”.

La semana pasada, Jason Bowles, abogado de la armera del set, Hannah Gutierrez Reed, de 24 años, declaró que alguien podría haber saboteado el set de rodaje, señalando: “Creo que alguien que haría eso querría sabotear el set, querría demostrar alguna cuestión, querría decir que está insatisfecho, que está descontento”.

Y añadió: “Sabemos que en una caja de balas falsas se encontraba una bala viva que no debería haber estado ahí… Tenemos un marco temporal… en el que en ocasiones no se supervisaron las armas de fuego, por lo que hubo oportunidad de manipular esta escena”.

Carmack-Altwies expresó su preocupación por los “muchos niveles de fallos” en el set de la película, y añadió que tenía entendido que se había encontrado más de una bala real en el set, sin revelar el número exacto.

“Todavía no sabemos cómo llegaron al set y creo que la forma en que terminaron ahí será uno de los factores más importantes para tomar una decisión de acusación [penal]”, señaló.

Carmack-Altwies también confirmó que conocía la identidad de la persona que cargó el arma, pero se negó a proporcionar detalles. Además, refutó las afirmaciones de Lisa Torraco, abogada del asistente del director, quien declaró que Halls no sacó el arma de la carretilla de utilería y se la entregó a Baldwin.

“Sí, parece ser el caso”, dijo Carmack-Altwies en respuesta a si cree que Halls le entregó la pistola al actor.

Desde el tiroteo, los trabajadores de la industria cinematográfica de Nuevo México han exigido una mejor capacitación en materia de cine y una normativa más estricta sobre las armas en los sets de producción.

Una docena de productores, directores de set, miembros del equipo y actores entrevistados por Reuters manifestaron que el crecimiento de la industria ha superado ampliamente la oferta de personal capacitado en el estado, poniendo en riesgo la seguridad del set.

Hasta un tercio del personal en algunos departamentos de producciones de alto presupuesto puede carecer de experiencia o participar en su primera película, según dijeron un alto miembro del equipo y dos directores de set.

Las producciones de menor presupuesto, como Rust, batallan para encontrar personal capacitado, ya que grandes empresas como Netflix y Universal, ambas con centros de producción en Nuevo México, contratan equipos de hasta 300 personas, dijeron dos productores.

En Nuevo México no se exige una preparación especial ni permisos para que los armeros manejen armas de fuego reales.