La pandemia afecta con mayor intensidad la salud mental de las mujeres y los jóvenes, revela encuesta
Compradores en París: en Francia, casi la mitad (47%) de las personas de entre 18 y 24 años dijeron que la pandemia había afectado su salud mental, en comparación con solo una cuarta parte (25%) de los mayores de 55 años. Foto: Geoffroy van der Hasselt/AFP/Getty Images

Los jóvenes y las mujeres han sufrido el golpe psicológico y financiero más duro por la pandemia, reveló una encuesta de YouGov, pero son pocas las personas que están considerando cambiar su vida como resultado de ello.

El proyecto anual YouGov-Cambridge Globalism Project descubrió que, en muchos de los 27 países encuestados, los jóvenes fueron sistemáticamente más propensos que las personas mayores a sentir que la crisis deCovid-19 había empeorado sus preocupaciones económicas y de salud mental.

En Francia, casi la mitad (47%) de las personas de entre 18 y 24 años dijeron que la pandemia había afectado su salud mental, en comparación con solo una cuarta parte (25%) de las personas de 55 años o más, mientras que muchos otros países de Europa y de todo el mundo mostraban un panorama sorprendentemente similar.

La mitad de las personas de entre 18 y 24 años en Reino Unido dicen que la pandemia afectó gravemente su salud mental

En Alemania, el 38% de los jóvenes dijo que el Covid-19 había tenido un efecto negativo en su salud mental, en comparación con el 22% de los adultos mayores. En Suecia, la diferencia fue del 42% al 19%, en España e Italia del 51% al 39%, en Gran Bretaña del 50% al 25%, en Australia del 51% al 28% y en México del 41% al 18%.

Un porcentaje comparable de jóvenes y de personas mayores indicaron que se preocupaban más por el dinero como consecuencia de la pandemia, mientras que, en varias mediciones, las mujeres también fueron sistemáticamente más propensas que los hombres a señalar un impacto negativo derivado de la crisis.

En muchos países, las mujeres señalaron estar más preocupadas por su economía personal, su salud mental y el estrés laboral en comparación con los hombres: en Gran Bretaña, el 55% dijo que su vida profesional era más estresante, en comparación con el 36% de los hombres, y en España, el 42%, en comparación con el 60%.

Solo pequeños porcentajes de la población total del norte de Europa y del oeste de habla inglesa dijeron que la pandemia había afectado su economía personal: el 27% en Francia, el 24% en Alemania, el 15% en Suecia, el 22% en Reino Unido, el 29% en Australia y el 27% en Estados Unidos.

Sin embargo, el número de personas que opinan lo mismo en otros países es sistemáticamente mayor, entre ellos España (40%), Italia (43%), Grecia (50%), Hungría (46%) y Polonia (38%), e incluso más en países como Brasil (54%), Tailandia (68%), Kenia (75%) y Sudáfrica (59%).

Se observó una división geográfica similar cuando se les preguntó a los encuestados si la pandemia los hizo preocuparse más por el dinero: el 70% o más en Grecia, Brasil, México, Tailandia, Kenia y Sudáfrica, de nuevo con un tercio o menos en Reino Unido (31%), Suecia (24%) y Dinamarca (15%).

Otros aspectos de la vida mostraron una historia similar. Los habitantes de España (44%), Italia (47%) y Grecia (58%) fueron más propensos a señalar que la pandemia había afectado negativamente su salud mental, al igual que los habitantes de Brasil (46%), Japón (45%) y Tailandia (61%).

Los habitantes de los países mediterráneos, el 41% en España, el 50% en Italia y el 61% en Grecia, volvieron a ser más propensos a señalar que la pandemia había arruinado sus planes para el futuro, mientras que Turquía (51%), Tailandia (57%) y Sudáfrica (51%) también lo indicaron.

En España, el 60% de las mujeres dice que su vida laboral es más estresante desde que comenzó la pandemia.

Sin embargo, el mayor optimismo sobre el futuro se registró fuera de Europa: Brasil (63%), México (57%), Egipto (55%), Arabia Saudita (70%), India (61%), Indonesia (73%), Kenia (81%), Nigeria (88%) y Sudáfrica (63%) registraron niveles elevados.

En Europa continental, alrededor de un tercio o menos dijo sentirse optimista sobre su futuro personal: desde Francia (29%) y Alemania (34%) hasta España (34%) Italia (27%), Grecia (24%), Hungría (34%) y Polonia (32%). Gran Bretaña, Australia, Estados Unidos y Canadá fueron ligeramente más optimistas, con un 42%, 45%, 43% y 44% respectivamente.

Al contrario de muchas predicciones realizadas en las primeras fases de la pandemia, la encuesta también mostró que para la mayoría de las personas de todo el mundo, el Covid-19 no alteró drásticamente sus opciones de vida o estilos de vida, como el trabajo desde casa.

Entre los empleados cuyas funciones son viables para trabajar desde casa, la mayor parte de los países encuestados dijeron que idealmente elegirían trabajar desde casa solo algunas veces o ninguna, en lugar de “la mayor parte del tiempo” o “todo el tiempo”.

Cuando se les preguntó si la pandemia los había llevado a hacer o considerar seriamente cambios importantes en su vida, como mudarse a otra zona o a otro país, cambiar de carrera o separarse de su pareja, un porcentaje consistentemente pequeño en todo el mundo respondió que sí.

En la mayoría de los casos, las cifras fueron de un solo dígito o apenas mayores: el 10% o menos dijo que había decidido mudarse a otra parte del país en Francia (7%), Alemania (7%), Dinamarca (4%), Italia (8%), Grecia (10%), Hungría (5%), Polonia (6%), Gran Bretaña (4%), Australia (8%), Estados Unidos (9%) y Canadá (7%).

Las cifras para cada tipo de cambio fueron generalmente más altas en el mundo no occidental: aproximadamente una de cada cinco personas cambió de profesión como consecuencia del coronavirus en Sudáfrica (21%), Kenia (20%), Tailandia (19%), Arabia Saudita (22%) y Brasil (22%).

Otras mediciones también mostraron una imagen poco drástica de la mayoría de las personas, que en general seguían con su vida. Cuando se les preguntó, por ejemplo, si ahora dormían, hacían ejercicio, bebían o comían de forma saludable en mayor o menor medida que antes de la pandemia, la mayoría de la gente no informó algún cambio en general.

La encuesta también reveló que la pandemia tuvo un efecto más beneficioso en las relaciones con la familia cercana y la pareja que en las relaciones con los amigos, los colegas o los vecinos, y que solo pequeñas minorías en todo el mundo indicaron que la crisis había hecho que sus relaciones con su pareja o sus hijos fueran “menos estrechas”.