Unicef: 1 de cada 7 adolescentes en el mundo tiene un problema de salud mental
Foto: Gaelle Marcel/Unsplash.com

EFE.- Más de uno de cada siete adolescentes de 10 a 19 años en todo el mundo tiene un problema de salud mental diagnosticado y casi 46,000 adolescentes se suicidan cada año, con lo que es una de las cinco principales causas de muerte para este grupo de edad.

Así lo refleja el informe anual de Unicef sobre la situación de la infancia en el mundo, difundido hoy y centrado en esta ocasión en la salud mental.

El “Estado Mundial de la Infancia 2021. En mi mente: promover, proteger y cuidar la salud mental de la infancia” es el análisis más completo hecho por Unicef sobre esta materia y revela que antes de Covid-19 la infancia y la juventud ya sufrían estos problemas “sin que se hicieran las inversiones necesarias para solucionarlos”.

Tan solo alrededor del 2% de los presupuestos de salud de los gobiernos se destinan a la salud mental en todo el mundo, denuncia esta agencia de las Naciones Unidas.

El 68% de los jóvenes españoles “a veces” se sienten deprimidos

Según los primeros resultados de una encuesta internacional realizada por Unicef y Gallup entre niños y adultos de 21 países, que se adelanta en el “Estado Mundial de la Infancia 2021”, una media de uno de cada cinco jóvenes de entre 15 y 24 años encuestados dijo que a menudo se siente deprimido o tiene poco interés en realizar algún tipo de actividad.

A medida que Covid-19 se acerca a su tercer año, las consecuencias para la salud mental y el bienestar emocional de los niños y los jóvenes siguen siendo “enormes”, añade el informe.

Así, al menos uno de cada siete niños se vio directamente afectado por los confinamientos en todo el mundo y más de 1,600 millones sufrieron alguna pérdida en su educación. La alteración de las rutinas, la educación y el ocio, así como la preocupación de las familias por los ingresos y la salud, hacen que muchos jóvenes sientan miedo, rabia y preocupación por su futuro, resume el documento.

Los problemas mentales diagnosticados, como el trastorno por déficit de atención e hiperactividad, ansiedad, autismo, trastorno bipolar, trastorno de la conducta, depresión, trastornos alimentarios, discapacidad intelectual y esquizofrenia, pueden perjudicar considerablemente la salud, la educación, las condiciones de vida y la capacidad para obtener ingresos de los niños y los jóvenes.

Aunque el impacto en la vida de los niños es incalculable, un nuevo análisis realizado por la Escuela de Economía y Ciencia Política de Londres, que también se incluye en el informe, revela que las pérdidas económicas debidas a los trastornos mentales que provocan discapacidad o muerte entre los jóvenes se estiman en casi los 388.000 millones de dólares.